ICE suma otra muerte tras caso Lorenzo Salgado; ahora fue en Maine

Un migrante murió este lunes en Biddeford, Maine, durante un tiroteo en el que participaron agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). Este incidente letal eleva la tensión nacional, ya que ocurre a menos de una semana de que un mexicano falleciera a manos de un agente de la misma corporación durante un control de tráfico en Texas.
El presidente de la Cámara de Representantes de Maine, Ryan Fecteau, confirmó la noticia a través de sus redes sociales: “Esta mañana se produjo un tiroteo en Biddeford. Una persona murió. El ICE ha estado implicado”.
Fecteau, originario de esta localidad de 21 mil habitantes ubicada a 24 kilómetros de Portland, detalló que la Policía Estatal y el Departamento de Seguridad Pública aseguraron la escena y adelantó que se espera la intervención del FBI para esclarecer los hechos.
Hasta el momento, ni las autoridades locales ni el Departamento de Seguridad Nacional han emitido un posicionamiento oficial.
Identifican a hombre que murió en Maine
De acuerdo con la ONG Coalición por los Derechos de los Inmigrantes de Maine, el hombre que murió en el tiroteo en el que estuvieron involucrados agentes del ICE era un ciudadano colombiano de 26 años que se dirigía a su trabajo y del cual hasta ahora no se ha dado a conocer su nombre.
“Era un miembro de nuestra comunidad, un vecino, un ser humano cuya vida fue trágicamente interrumpida. Extendemos nuestras más profundas condolencias a sus familiares, seres queridos y a todo aquel que sufra por esta inimaginable pérdida”, indicó.
Según la misma ONG, la víctima contaba con un permiso para trabajar en Estados Unidos y tenía un número de Seguridad Social. El director ejecutivo de la coalición, Mufalo Chitam, confirmó la nacionalidad y la edad de la víctima y advirtió que su organización impedirá que el caso quede impune.
ReproducirICE asegura que fue en defensa propia
Al igual que en el caso del mexicano Lorenzo Salgado Araujo, abatido el martes en Houston, en este nuevo tiroteo fatal los agentes volvieron a argumentar defensa propia, presuntamente porque la persona que falleció les habría envestido con su vehículo, aunque al menos un video previo a los disparos contradice esa versión.
Testigos del incidente en Maine dijeron que escucharon entre cinco y seis disparos de arma de fuego. Momentos después varios agentes rodeaban un cuerpo tirado en la calle cerca del vehículo que poco antes parecían querer detener.
Esta es la segunda muerte a manos de agentes del ICE por disparos de arma de fuego en menos de una semana y en ambos casos la agencia usa el mismo argumento que empleó en enero para justificar la muerte de la activista Renee Nicole Good tras afirmar que los agentes usaron su arma en defensa propia cuando iban a ser arrollados.
Ambos casos también coinciden en que las autoridades carecen de evidencias en video, porque en las dos muertes los agentes involucrados o no llevaban o no habían encendido las cámaras en sus uniformes.
El polémico precedente en Houston: El caso de Lorenzo Salgado
El tiroteo en Maine no es un hecho aislado. Seis días antes, la ciudad de Houston, Texas, fue escenario de otro enfrentamiento fatal en el East End, un barrio con fuerte presencia hispana. Allí, un agente de ICE mató a tiros a Lorenzo Salgado Araujo.
Salgado era un ciudadano mexicano que residía en Estados Unidos desde hace más de tres décadas. De acuerdo con sus familiares, trabajaba en la construcción, era padre de tres hijos y actualmente se encontraba tramitando su permiso de trabajo.
La versión oficial de ICE sostiene que Salgado Araujo embistió con su furgoneta un vehículo de las fuerzas del orden e intentó atropellar a un agente, forzándolo a disparar en defensa propia. Sin embargo, esta narrativa ha sido fuertemente cuestionada:

- La agencia no ha presentado pruebas en video ni documentales que respalden el ataque.
- Tres testigos presenciales del tiroteo han contradicho públicamente la versión de las autoridades.
Esta discrepancia no es nueva; durante el último año, diversas afirmaciones iniciales de las agencias de inmigración sobre el uso de la fuerza han sido desmentidas posteriormente en los tribunales mediante grabaciones de seguridad.
Ambos incidentes violentos ocurren en el marco de una agresiva campaña federal impulsada por el presidente Donald Trump contra los migrantes en todo el territorio estadunidense. Estas políticas han desatado una ola de protestas en múltiples ciudades y han generado el rechazo abierto de líderes políticos locales que cuestionan los métodos y el uso de la fuerza letal por parte de las agencias de control fronterizo y aduanal.
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