El éxito también es poder hacer lo que quieres cuando quieres hacerlo: Manuel Carrasco

Hoy todo parece ir a un ritmo que no todos pueden sostener. En redes sociales, en la vida cotidiana, todos persiguen metas que a primera vista parecen ser inmediatas y alcanzables, pero no todas lo son y algunas toman tiempo, otras, incluso, jamás fueron metas propias, sino impuestas, metas que se persiguen sólo para encajar, Manuel Carrasco, cantante español se dio cuenta de eso; sí, el primer cantante en llenar el Santiago Bernabéu tras su remodelación en España y un día decidió que el éxito era más que cantar frente a miles de personas: era la paz consigo mismo.
Creo que escuchamos mucho más lo que sucede fuera que a nosotros mismos. Constantemente nos estamos comparando con lo que vemos alrededor y vivimos rodeados de información. En medio de todo ese ruido, la única manera de mantenerse fuerte es estar conectado con quien eres realmente, con lo bueno y con lo malo. Ahora mismo estoy incluso planteándome bajar el ritmo porque siento que no puedo seguir respondiendo siempre a esa velocidad que se nos exige”, cuenta en entrevista con Excélsior.
Pueblo Salvaje 1, su más reciente disco, nace de esa necesidad de escucharse, detenerse y replantearse quién es él, y por qué, algo que a veces se subestima en la actualidad, detenerse un momento, tomar un respiro, contemplar y replantear.
“Nace de una necesidad vital. Es un disco donde la humanidad está muy presente porque me encontraba haciéndome muchas preguntas como ser humano, tanto a nivel personal como espiritual. Sentía que había mucho ruido alrededor, demasiadas cosas ocurriendo fuera de mí, y necesitaba reconectar con una parte esencial de quién soy para recuperar cierto equilibrio. De ahí surge un universo musical y lírico que me ayudó a volver a mis raíces, a mis orígenes y a la esencia de las cosas. Las canciones nacen precisamente de esa búsqueda de reconexión”, añade Manuel.
Creando este disco, se dio cuenta de que, efectivamente, él había cambiado, y ya no perseguía genuinamente el éxito basado en llenos espectaculares.
“Muchas veces asociamos el éxito con cifras o grandes logros, pero para mí también significa poder hacer lo que quieres cuando quieres hacerlo. Hay mucha gente exitosa que vive lejos de los focos y que encuentra plenitud dentro de sus circunstancias. También puedes tener mucho reconocimiento y, al mismo tiempo, sentirte esclavo de determinadas dinámicas. Ahora mismo estoy a punto de hacer cuatro estadios y será una auténtica locura, pero me subo al escenario desde la persona que soy antes que desde el artista”, cuenta.
Ahora platica de esta experiencia para la audiencia de México, un país al que apunta para promocionar este nuevo disco próximamente e intentar penetrar más en el gusto de los mexicanos, pero al mismo tiempo sigue en ese proceso de aceptar que hoy su mundo es otro, y que desde ahí debe seguir conectado consigo mismo.

“Me considero un privilegiado porque me dedico a algo que amo profundamente, pero también siento que a veces no estoy degustando las cosas. Hablo con amigos de diferentes profesiones y les ocurre lo mismo. La vida pasa muy rápido y quizá deberíamos detenernos un poco más en las pequeñas cosas. No hablo de grandes acontecimientos, sino de esos momentos cotidianos que muchas veces dejamos pasar. Creo que todos necesitamos hacerlo”, reflexiona.
A Manuel se le nota cansado, ha estado dando entrevistas toda la tarde, pero no decae, siempre ofrece una sonrisa y, sin embargo, se le ve reflexivo ante éstas, sus propias revelaciones. Aún así está convencido de que México será su siguiente parada.



