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La Liga Comunista registra 126 mujeres víctimas de la Guerra Sucia; reivindican su lucha

Entre 1973 y 1982, la Liga Comunista 23 de Septiembre (LC23S) tuvo 126 víctimas femeninas entre sus militantes: 29 fueron detenidas, 15 asesinadas y 39 están en calidad de desaparecidas, incluyendo a Teresa Gutiérrez Hernández, que el día de su desaparición, el 16 de enero de 1981, era una de las integrantes de la dirección nacional del grupo guerrillero.

En ocasión del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, el Centro Nacional de Documentación, Investigación y Análisis (CeNDIA), antes Archivo Periódico Madera, da a conocer la lista de las militantes de la LC23S caídas, como una forma de reivindicar su lucha.

En la recopilación histórica se menciona que si bien en las organizaciones que integraron el Movimiento Armado Socialista (MAS) no incluían las reivindicaciones de carácter feminista, desde 1979 —seis años después de la fundación de la LC23S— se encontró al menos un documento de circulación interna entre las mujeres de la LC23S que inicia el debate sobre el tema del feminismo y sus demandas.

El informe del CeNDIA, proporcionado a Excélsior, señala que las mujeres comunistas, como se definían en la LC23S, son aquellas que promueven el comunismo como una forma de vida; esto incluye la adopción de principios como el igualitarismo, el internacionalismo, el trabajo colectivo, la autogestión y la solidaridad.

Las mujeres de la LC23S eran opositoras a la explotación de la clase obrera, discriminación y desigualdad, y trabajaban para construir una sociedad más justa, igualitaria y libre. Mujeres comunistas también son feministas y luchan por la igualdad de derechos de las mujeres.

La orientación de política las mujeres en la Liga parte de que éstas se identifican y promueven los principios del comunismo, esto incluye la igualdad de género, la lucha contra el capitalismo, la justicia social, la solidaridad y la igualdad económica.

En otra parte del trabajo histórico sobre las mujeres de la LC23S se señala que la lucha por una sociedad más justa y equitativa para todas las personas, es decir, una sociedad sin explotación, sin desigualdad y sin discriminación, tenía sustento en la literatura que consumían las militantes de la LC23S, de autoras como Clara Zet-kin, Rosa Luxemburgo, Alexandra Kollontai.

 

Aunque había un reconocimiento a las mujeres militantes de la LC23S, las reivindicaciones feministas, como demandas específicas, no estaban incluidas  directamente en la plataforma de la Liga.

De hecho, subraya la investigación del CeNDIA, realizada por Silva Vázquez Salas y Jaime Laguna Berber, ninguna organización armada tenía entre sus reivindicaciones en forma alguna el tema del aborto, la defensa de la prostitución como trabajo sexual, por enumerar algunas propuestas imposibles de encuadrar como parte de alzarse en armas por estas demandas o siquiera abrir el debate sobre esto, cuando la agenda política, la dinámica de la lucha cotidiana imponía otros referentes.

Hay que recordar, dice la investigación sobre las mujeres guerrilleras de la LC23S, que hay una enorme distinción entre las organizaciones del movimiento armado socialista que radicalmente en su totalidad tenía una vertiente derivada de la Tercera Internacional después de Lenin, la cual, por una parte, influye en el pensamiento del socialismo a nivel mundial, limitando en mucho las demandas específicas del movimiento feminista tal como lo entendemos en 2023 en una serie de diversos grupos, tendencias y sobre todo reivindicaciones.

Estas organizaciones de corte estalinista y luego seguidoras de la matriz del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) o del PC chino establecían una diferencia entre lo que llaman programa mínimo y programa máximo, entendiendo el programa máximo como un proyecto político de gobierno a largo plazo y un programa mínimo, entendiéndolo como demandas inmediatas sobre las cuales habría que nuclear un frente de lucha. La Liga no tenía un programa mínimo, pues entendía que las demandas denominadas de resistencia eran elaboradas directamente por el movimiento y que, en todo caso, la organización lo que hacía era intervenir en la dirección del movimiento, pero, por sí, las demandas de resistencia o programa mínimo se desprendía de la lógica de la lucha social como de la lucha de clases, no venían de fuera.

De acuerdo con los registros del CeNDIA, la LC23S contó con una importante participación de mujeres en sus filas.

En la lista de 126 víctimas de la Guerra Sucia se hace notar que se trata de quienes estuvieron detenidas y luego fueron liberadas y de quienes fueron detenidas y después consignadas ante un juez.

El listado incluye el rubro de asesinadas o propiamente caídas en combate y las detenidas desaparecidas.

Señala el CeNDIA que algunas detenidas y consignadas obtuvieron su libertad, en excepcionales casos, en el trascurso del proceso o por cumplimiento de la sanción penal que se les impuso.

En algunos casos, la libertad fue el pretexto para dar seguimiento a las militantes de la LC23S cuando existía sospecha de la policía política del gobierno de que su militancia guerrillera se mantenía activa.

En esos casos, los nombres de las mujeres víctimas se repiten y aparecen en forma posterior, en la lista de ejecutadas o desaparecidas. Esto sucede también con la lista total de militantes, pues en varios casos algunos nombres se repiten primero como detenidos y luego como ejecutados, desaparecidos e incluso prófugos.

Hace notar el CeNDIA que la lista no incluye a todos los casos de víctimas-militantes y se limita, por el momento, de quienes se tiene el soporte documental proveniente de archivos oficiales; es decir, todos y cada uno de los casos están documentados.

Como parte de los testimonios ocupados para el trabajo del CeNDIA está uno de Guillermo Rubio, un exintegrante de la Brigada Blanca —que en diciembre de 2007 ofreció una entrevista a Excélsior para un trabajo sobre integrantes de ese grupo que combatió a los guerrilleros—, y que manifestó que cuando se requería detener a una militante de la Liga por lo general se tomaban mayores prevenciones, porque las militantes tendían a defenderse en muchas ocasiones con mayor energía que los varones, provocando bajas en las filas policiacas y, desde luego, la muerte en combate de las camaradas.

Sin duda, el tema de la participación de la mujer en la LC23S, señala el CeNDIA, tendrá que explorarse mucho en futuros trabajos; por el momento queremos destacar que de las Organizaciones del Movimiento Armado Socialista en América Latina destaca que la primera mujer responsable militar de una organización fuera integrante de la LC23S, recayendo en Alicia de los Ríos la responsabilidad en los últimos meses de 1977 y al 5 de enero de 1975 cuando cae detenida desparecida, y después en Rosalina Hernández Vargas, hasta el 23 de abril de 1980, cuando cae en combate, y luego Ofelia Contreras hasta la disolución de la LC23S, en 1983, quien se encuentra en calidad de prófuga hasta la fecha.

Rosario Carrillo Saucedo representa un caso destacado, pues ella es quien dirigió a otras mujeres en lucha desde lo que fue el primer y único paro de trabajadoras de la maquila en Ciudad Juárez en 1974, y formó a varias mujeres más como Alicia de los Ríos, Amanda Arciniega, Rosalina Hernández Vargas, Teresa Gutiérrez Hernández, entre otras, quienes por sí mismas ocuparon roles de dirección dentro de la Liga. Desde luego, también fue mentora de otros militantes varones.

En la concepción leninista, el partido debería tener dos cabezas: por una parte un Comité Central, del cual se desprendía un buró político, una Dirección Nacional y, por otra parte, el Consejo de Redacción del periódico.

Siguiendo esta idea, la Liga tiene una Dirección Nacional que se concentraba en cuatro o cinco personas y, de forma paralela, existía un Consejo de Redacción en donde había uno o dos personas que actuaban como puente entre ambos órganos; la dirección nacional de la Liga tuvo figuras prominentes hoy, destacando hombres en su integración.

Las fotografías de algunas de las mujeres víctimas de la LC23S, que se publican aquí, fueron restauradas con técnicas de inteligencia artificial y son las imágenes de las guerrilleras de los archivos de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), principalmente.

El dato

Definición

  • El nombre de la LC23S alude a la  lucha por los ideales comunistas y agrega el 23 de septiembre en honor al asalto al cuartel militar de Madera, Chihuahua, llevado a cabo por normalistas y profesores.

 

  • 15 mujeres miembros de la Liga Comunista 23 de Septiembre, entre 1973 y 1982, fueron asesinadas.
  • 39 integrantes de la Liga Comunista 23 de Septiembre siguen en calidad de desaparecidas.

 

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