Múzquiz hoy despide a una mujer muy querida: Guadalupe Calderón Herrera, “Doña Lupita”.
Su sonrisa, su alegría y, sobre todo, su amor por el baile quedarán en la memoria de quienes tuvieron la dicha de conocerla.
Ni una silla de ruedas pudo detener sus ganas de bailar. Porque Doña Lupita nos enseñó que cuando el corazón quiere celebrar la vida, nada lo detiene.
Hoy se va una mujer, pero queda para siempre su alegría.


