“Capacidad intrínseca”: cómo se mide el indicador de longevidad más importante que la mayoría desconoce

¿Y si existiera una única métrica que pudiera abarcar todos los aspectos de tu salud: tu fuerza, la claridad de tu visión, la agudeza de tus pensamientos? Ese es el objetivo de la capacidad intrínseca, una medida holística de lo que el cuerpo y la mente de una persona son capaces de hacer.
“En realidad no es un término atractivo”, pero tiene sentido desde una perspectiva científica, dijo John Beard, profesor de envejecimiento productivo en la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia, quien ayudó a desarrollar el concepto. “‘Intrínseco’ significa todos esos atributos que le puedes atribuir al individuo de la piel hacia adentro”, dijo. “Y ‘capacidad’ es observar su funcionamiento”.
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Todavía no le puedes pedir a tu médico que evalúe tu capacidad intrínseca, pero los expertos esperan que en el futuro los médicos la utilicen con los pacientes mayores para hacer un seguimiento de su salud y bienestar, y potencialmente también con pacientes más jóvenes.
De manera más inmediata, los científicos de la longevidad creen que podría ser la clave para demostrar si un medicamento o un cambio en el estilo de vida destinado a ralentizar el envejecimiento en realidad es eficaz.
La capacidad intrínseca integra lo que el cuerpo y la mente de una persona pueden hacer en conjunto (Madison Ketcham/The New York Times)
¿Cómo funciona la métrica?
La capacidad intrínseca fue definida de manera formal en 2015 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como parte de su iniciativa de envejecimiento saludable, que en parte tiene como objetivo alejar a los médicos y científicos del enfoque en la enfermedad para orientarlos hacia la maximización y el mantenimiento de las capacidades funcionales de los adultos mayores.
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Los expertos derivan la puntuación de la capacidad intrínseca de una persona de su desempeño en cinco “subdominios”: cognición, locomoción (fuerza y movilidad), capacidad sensorial (visión y audición), bienestar psicológico y vitalidad (niveles generales de energía y resiliencia a los factores estresantes físicos).
Muchas de las pruebas que evalúan estos subdominios ya se utilizan para evaluar la salud de los adultos mayores, como la fuerza de agarre y la velocidad al caminar.
Pero los expertos dicen que el verdadero valor clínico provendrá del seguimiento de la capacidad intrínseca de una persona a lo largo del tiempo.
Incluso cuando las personas son “bastante robustas y no tienen ninguna enfermedad, aún podemos detectar cambios en su capacidad”, dijo Beard. “Y eso te permite empezar a pensar en, bueno, de acuerdo, ¿qué hace que la capacidad de las personas sea diferente y cómo podemos intervenir mucho antes para tratar de prevenir los deterioros en etapas posteriores de la vida?”.
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Por ahora, muchas de las pruebas que evalúan los elementos de la capacidad intrínseca, como las que están destinadas a detectar el deterioro cognitivo, solo son útiles en los adultos mayores, ya que casi todas las personas más jóvenes y sanas obtienen una puntuación perfecta o casi perfecta.
Pero los científicos están explorando si otras medidas con más variabilidad en todas las edades podrían usarse para evaluar la capacidad intrínseca también en personas más jóvenes.
¿Cómo se utiliza la métrica en la actualidad?
Los expertos sostienen que el valor clínico de la capacidad intrínseca aparece al seguir su evolución a lo largo del tiempo (Imagen Ilustrativa Infobae)
La capacidad intrínseca se está estudiando en ensayos clínicos, entre ellos un experimento en la vida real que actualmente se lleva a cabo en Francia. En el estudio, los adultos mayores completan de manera regular un cuestionario para evaluar su capacidad intrínseca y reciben recomendaciones personalizadas con base en su puntuación.
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Si la puntuación de una persona comienza a disminuir, se le remite rápidamente a su médico o a un profesional de enfermería geriátrica capacitado para que el paciente se someta a pruebas de seguimiento y tratamiento.
“Esperamos que sí”, dijo David Furman, profesor en el Instituto Buck de Investigación sobre el Envejecimiento que ha colaborado con los investigadores que lideran el estudio, “pero todavía no tenemos los datos”.
La capacidad intrínseca también es el enfoque de un nuevo programa de investigación financiado por la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados para la Salud (ARPA-H, por su sigla en inglés), parte del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos. El objetivo final del programa es allanar el camino para que los medicamentos que prolongan la esperanza de vida saludable sean aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su sigla en inglés).
Todavía no hay ningún medicamento para la longevidad aprobado por un par de razones. En primer lugar, es muy difícil para los investigadores determinar si un fármaco aumenta la esperanza de vida porque eso requeriría un ensayo clínico de varias décadas de duración, lo cual tiene un costo prohibitivo. Los científicos han estado buscando indicadores alternativos del envejecimiento que puedan usar en su lugar, y creen que la capacidad intrínseca podría ser el indicado.
El enfoque busca dejar atrás la mirada centrada en enfermedades y poner el foco en conservar funciones clave de los adultos mayores a lo largo de los años (Imagen Ilustrativa Infobae)
Otro obstáculo es que la FDA no considera que el envejecimiento sea una enfermedad, por lo que no evalúa los medicamentos por su capacidad para alterar el proceso de envejecimiento. Andrew Brack, quien lidera el programa de la ARPA-H, cree que la capacidad intrínseca podría ser una manera de sortear esto.
Esta idea no carece de precedentes: después de un largo debate sobre si designar o no la vejez como una enfermedad, en 2022 la OMS añadió el “deterioro de la capacidad intrínseca asociado al envejecimiento” a la 11.ª edición de la lista de la Clasificación Internacional de Enfermedades. (La mayoría de los países, incluido Estados Unidos, siguen utilizando la versión anterior CIE-10).
A través del proyecto de la ARPA-H, los científicos intentan demostrar dos cosas principales: primero, que la capacidad intrínseca de alguien se corresponde con cómo se siente o funciona, o cuánto tiempo vive; y segundo, que es posible mejorar la capacidad intrínseca de una persona con intervenciones en el estilo de vida, como el ejercicio, o con medicamentos existentes de los que se ha planteado que tienen un beneficio para la longevidad, como los GLP-1.
De tener éxito, la capacidad intrínseca podría convertirse en una métrica utilizada para evaluar medicamentos dirigidos al envejecimiento, lo que en última instancia podría abrir la puerta al primer medicamento para la longevidad aprobado por la FDA.
“Tenemos que ser claros, no sabemos si esto funcionará”, señaló Brack. Pero, añadió: “Somos científicos; tenemos que hacer el experimento”.



