Sigue latente el riesgo de punto final al T-MEC: Fitch; urge a reducir la deuda
La calificación soberana en escala global de México podría bajar si no se estabilizan las finanzas públicas, advierte la firma

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En los próximos 24 meses, durante el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, la calificación soberana en escala global de México podría bajar si no hace algo con la deuda del país, sumado a que sigue en pie la posibilidad de darle punto final al T-MEC, sostuvo la calificadora Fitch Ratings.
De acuerdo con un artículo de la agencia, preocupa la carga de intereses que tiene la deuda del país y la trayectoria que ha tomado en los últimos años, por lo que el principal reto para la administración federal es estabilizar las finanzas públicas.
“Sumado a ello, también la calificación soberana podría cambiar si el país no reduce sus déficits fiscales de manera oportuna, de forma que se estabilice y contenga la deuda pública, la carga de intereses y pasivos contingentes”, se lee en el análisis.
Sobre ello, el documento remarcó los puntos que preocupan en materia de deuda y presión a las finanzas, cómo el “continuo apoyo fiscal sustancial a Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE)”.
“Continuará empeorando la rigidez fiscal de México, al mantener presión sobre las finanzas públicas y limitar el margen de maniobra del gobierno”, señaló el análisis.
Salida del T-MEC
La calificadora señaló que la nota soberana de México también podría bajar si se presentan reveses inesperados en el comercio u otros vínculos económicos con Estados Unidos que afecten la estabilidad económica del país y debiliten “la sólida posición externa de México”.
“Un deterioro inesperado de los estrechos vínculos comerciales y económicos entre México y Estados Unidos también podría debilitar la sólida posición externa del país”, reiteró el documento.
Sobre ello, Fitch Ratings indicó que recientemente Estados Unidos, México y Canadá decidieron no renovar el T-MEC en su forma actual el pasado 1 de julio.
Y aunque se decidió mantener un esquema de revisiones anuales durante la próxima década, sigue abierta la posibilidad de que cualquiera de los tres países decida retirarse del acuerdo.
“En cualquier momento, cualquiera de los países podría retirarse unilateralmente del T-MEC tras notificarlo con seis meses de anticipación”, reiteró el documento.
Y es que, en caso de que la perspectiva negativa de la calificación en escala global de México llegara a materializarse en una baja durante el gobierno de Claudia Sheinbaum, aumentaría el riesgo crediticio de incumplimiento frente a acreedores internacionales y el costo de financiamiento para el país.



