El último viaje de Chiwuis: el perrito que tenía todo, aunque no tenía nada
El amor de un hombre sin hogar y la triste despedida de un pequeño compañero han conmovido a cientos de personas en Piedras Negras, luego de darse a conocer la muerte de “Chiwuis”, un perrito rescatado y amado profundamente por quien fue su única familia.

Por Miguel Magaña | Piedras Negras, Coahuila
PIEDRAS NEGRAS, COAHUILA.– Entre el ruido de los carros, el calor del pavimento y las prisas de la ciudad, había una imagen que muchos llegaron a ver diariamente: un hombre caminando solo por las calles, empujando un pequeño carrito rojo donde viajaba su inseparable compañero, “Chiwuis”.
No tenía una casa. No tenía lujos. Pero sí tenía algo que muchas veces falta en este mundo: amor verdadero.
La historia tomó un giro devastador luego de que la veterinaria VET CARE compartiera la noticia del fallecimiento del perrito, recordando que Chiwuis llegó a ellos apenas con tres meses de edad, donde recibió vacunas, desparasitación y alimento gracias a quienes decidieron tenderle la mano.
“Nos duele mucho lo que pasó”, expresaron en su publicación, donde también hicieron un llamado urgente a la conciencia vial y al respeto por la vida de los animales que diariamente cruzan las calles sin entender el peligro humano.
Y es que detrás de cada perrito atropellado, abandonado o herido, hay una historia. Hay alguien que lo espera. Hay cariño. Hay compañía. Hay vida.
Quienes conocían al hombre aseguran que, pese a vivir en situación vulnerable, jamás abandonó a Chiwuis. Lo llevaba con él a todas partes, lo cuidaba y hacía lo posible para mantenerlo cerca y seguro. El pequeño carrito donde el lomito viajaba se convirtió en una postal triste pero profundamente humana de las calles nigropetenses.
Hoy ese carrito sigue avanzando… pero ya no lleva a Chiwuis.
La muerte del perrito ha provocado tristeza entre ciudadanos y usuarios de redes sociales, quienes han compartido mensajes de apoyo y reflexión sobre el trato hacia los animales y la importancia de manejar con precaución.
Porque a veces, quienes menos tienen, son quienes más amor saben dar.



