Pokémon GO, el otro brazo del espionaje del Pentágono
Gracias a tecnologías como el Sistema de Posicionamiento Visual que se usa con los smartphones de los gamers, se mapean ciudades enteras.

Desde su lanzamiento en 2016, el videojuego Pokémon GO ha generado una base de datos de 30 mil millones de imágenes que cubren más de un millón de ubicaciones en todo el mundo. Pero no son fotografías ordinarias: cada imagen viene acompañada de metadatos extremadamente precisos con lo que la empresa Scopely, que adquirió el videojuego por tres mil 500 millones de dólares a Niantic, logró quedarse con algo más que los usuarios gamers, obtuvo el Sistema de Posicionamiento Visual (VPS), también conocido como Sistema Lightship, que ofrece posicionamiento preciso para experiencias de realidad aumentada a nivel de pixel.
Scopely es una empresa de origen estadunidense desarrolladora y editora de videojuegos. Su sede central se encuentra en Culver City, California, y cuenta con oficinas en Norteamérica, Centroamérica, EMEA y Asia, siendo su sede principal la de Barcelona, España, que a su vez es propiedad de Savvy Games Group, una subsidiaria del Fondo de Inversión Pública del príncipe de Arabia Saudita, Mohamed bin Salmán.
Hace unas semanas, se dio a conocer que Pokémon GO entrenó inteligencias artificiales que comenzaron a usar el Sistema de Posicionamiento Visual (VPS) para llevar transporte de maneras más precisas a lugares donde el Sistema de Posicionamiento Global (GPS) no funciona, o no permite rastrear mejores ubicaciones. Su margen de error es de hasta 50 metros, situación que se arregla al usar la tecnología de Scopely.
El VPS y la tecnología de inteligencia artificial espacial de Niantic, que fue entrenado sin saberlo por millones de personas que usaban el juego en sus celulares, ayuda, por ejemplo, a robots repartidores a afrontar los desafíos que plantean las zonas urbanas, como pueden ser los edificios altos y las zonas de muchas afluencia de gente, que pueden afectar a la señal GPS, ofreciendo una ubicación precisa para que puedan trazar la mejor ruta de entrega.
“La nueva versión del producto ofrece la mejor confiabilidad de su clase, entrada de datos flexible desde una amplia gama de fuentes de datos 2D y 3D, y cobertura global sin escaneo previo”, explica la compañía tecnológica en un comunicado.
John Hanke, director ejecutivo de Niantic Spatial (la división encargada del mapeo visual), señaló que hacer que un personaje se mueva por el mundo digital es similar al de guiar a un robot o máquina por el mundo real. “Resulta que conseguir que Pikachu corra de manera realista y que un robot o vehículo se desplace por el mundo de forma segura y precisa es, en realidad, el mismo problema”.
Hanke dirigió anteriormente Keyhole, una firma que recibió inversiones directas de In-Q-Tel, el brazo de capital de riesgo de la CIA, lo que deja en claro la simbiosis entre el sector tecnológico y la comunidad de inteligencia estadunidense que hoy permite visualizar el terreno enemigo con precisión milimétrica.
Este nuevo sistema VPS ha ayudado a que las agencias de seguridad de países como Estados Unidos vean una oportunidad mayor en el flujo masivo de datos geoespaciales, como una fuente inagotable de información estratégica para mapear objetivos en zonas de conflicto como Irán, y usarlo para mandar vehículos autónomos a zonas de riesgo.
A pesar de que esta nación fue la primera en el mundo en prohibir Pokémon GO justo unas semanas después de salir al mercado (2016), hay indicios de que se tiene mapeada con la tecnología ciudades como Teherán y otras importantes en la región.
Reconocimiento
El esquema operativo del videojuego, cuya tecnología ya usa el Pentágono de EU al tener contratos con terceros que usan la tecnología de Scopely y Blackshark.ai como es el caso de Lockheed Martin, obliga a los usuarios a realizar tareas que, desde una perspectiva de seguridad, equivalen a un reconocimiento de campo previo a una ofensiva. “Los mecanismos de los gimnasios y las poképaradas incentivan a los jugadores a permanecer en puntos específicos y escanear edificios con sus cámaras para crear modelos 3D detallados”, explica Hanke.
Estos datos, procesados mediante inteligencia artificial, permiten a las agencias obtener imágenes frescas y desde el nivel del suelo de instalaciones en países como Irán, donde los satélites enfrentan limitaciones de resolución o cobertura nubosa persistente.
Para el ejército, estos mapas representan la diferencia entre el éxito y el fracaso en una incursión de fuerzas especiales. En destinos de guerra, esta “cartografía participativa” permite identificar entradas secundarias, espesores de muros y obstáculos urbanos que no figuran en los mapas convencionales, convirtiendo el celular de un civil en un sensor de inteligencia avanzada.
En naciones con alta sensibilidad de seguridad, las alarmas se han encendido ante el riesgo de filtraciones que exponen vulnerabilidades críticas. Varios gobiernos, incluidos los de Bielorrusia e Irán, han advertido que el videojuego podría ser una herramienta de espionaje occidental para detectar información secreta en bases militares, resaltando que la aparición de “criaturas digitales” en instalaciones estratégicas permite rastrear el movimiento de personal militar que utiliza la aplicación en sus ratos libres.
Seguridad nacional
El gobierno de EU, a través del Departamento de Defensa, ha reconocido que la navegación en interiores, es una cuestión de seguridad nacional.
La iniciativa del Pentágono para implementar AltPNT (Posicionamiento, Navegación y Sincronización Alternativos) incluye la localización en interiores. Bases, búnkeres, almacenes, barcos: estos son espacios sin cobertura GPS donde la seguridad nacional depende de datos de localización fiables.
La llamada guerra electrónica puede inutilizar completamente el GPS. Tanto en interiores como en exteriores, la capacidad de navegación es fundamental para la preparación de la defensa, y ante ello se ha buscado usar la tecnología VPS y Prepar3D Fuse.
Lockheed Martin, junto con la firma Blackshark.ai, presentaron en diciembre de 2025 Prepar3D Fuse, una solución de simulación de última generación para preparar al soldado actual para cualquier misión.
Desarrollado con una versión personalizada de Unreal Engine 5, esta herramienta combina la experiencia en simulación de Lockheed Martin con gráficos de vanguardia disponibles comercialmente y modelado de terreno y sensores generado por IA, brindando a los combatientes, ingenieros e instructores un entorno único para todo, desde el entrenamiento de vuelo inicial hasta ejercicios conjuntos multidominio.
“Prepar3D Fuse proporciona un entrenamiento sintético sin igual para el combatiente”, afirmó Adam Breed, jefe de innovación de Lockheed Martin.
“Esto marca el comienzo de la convergencia entre la realidad y la simulación hacia mundos omniscientes que piensan, evolucionan y se mantienen en perfecta sincronía con un planeta cambiante”, declaró Michael Putz, director ejecutivo de Blackshark.ai.
Esta tecnología es usada desde el año pasado por el gobierno de Estados Unidos y su Departamento de Defensa en situaciones actuales como la guerra contra Irán. © 2025 Imagen – Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos.



