Neuromodulación: El “fertilizante neuronal” que revoluciona el tratamiento del autismo

Históricamente, el Trastorno del Espectro Autista (TEA) ha sido un desafío para la medicina debido a la falta de fármacos que traten sus síntomas nucleares. Sin embargo, en la era de la neuromodulación, la Estimulación Magnética Transcraneal (EMT) y la Estimulación Transcraneal por Corriente Directa surgen como herramientas potentes y no invasivas diseñadas para mejorar la calidad de vida mediante la optimización de la plasticidad cerebral.
Tecnología aplicada al cerebro
A diferencia de los enfoques tradicionales, la EMT utiliza una bobina de inducción electromagnética para aplicar pulsos precisos en áreas clave del cerebro. Por su parte, en la técnica de corriente directa, se colocan electrodos en el cuero cabelludo que aplican una corriente continua suave (generalmente entre 1 y 2 mA). Al estimular regiones como la corteza prefrontal dorsolateral, se busca equilibrar la actividad neuronal y mejorar la conectividad funcional que suele estar alterada en el autismo.
David Ortega, fundador de Neuropsia y especialista en neuromodulación por la Universidad de Maastricht, afirma que la corriente directa permite usar una polaridad específica para que, a través de una corriente que circula de un punto a otro en la superficie del cráneo, “lleguemos a la profundidad del cerebro, generando un cambio en la capacidad de reaccionar de las neuronas y preparar al cerebro para realizar diferentes funciones en conjunción con terapias sensoriales, conductuales, de lenguaje, ocupacionales, entre otras”.
El doctor David Ortega afirma que la neuromodulación es efectiva si se acompaña de otras terapiasFrancisco Rosas
Evidencia clínica y avances en lenguaje
Casandra Parker, psicóloga clínica con experiencia en neuropsicología infantil y maestrante en Terapia Cognitivo Conductual, confirma la rapidez de algunos resultados:
“Hemos tenido casos de pequeños que tienen el estimulador eléctrico durante un mes y al finalizar ese mes nos refieren avances a nivel de lenguaje, que mejora la intención comunicativa, el foco atencional, el contacto visual; y estamos hablando de un mes o mes y medio, pero no es una regla determinante, es diferente en cada chico”.
Según estudios llevados a cabo en diferentes partes del mundo, principalmente en Asia, estas técnicas han tenido diversos grupos de estudio y seguimiento. Por ejemplo, entre 2022 y 2023, Zhenhuan Liu y otros expertos realizaron en China un estudio clínico multicéntrico, aleatorizado y controlado con placebo que demostró que la estimulación transcraneal es una terapia segura y eficaz para mejorar el funcionamiento social y los trastornos del sueño en niños con TEA.
En cuanto a la EMT, David Ortega enfatiza la importancia de utilizar equipos de alta gama, como los de Neuropsia (certificados por la FDA), ya que en dispositivos que no son de alta potencia no se genera ninguna respuesta motora ni terapéutica real.
Los resultados: un cambio medible
Estudios controlados entre 2015 y 2024 han demostrado beneficios tangibles en cuatro pilares fundamentales:
Conducta: Disminución de estereotipias y comportamientos restringidos, lo que reduce la ansiedad y facilita la adaptación al entorno.
Cognición: Mejora medible en la memoria de trabajo, la capacidad de atención y la reducción de errores en tareas cotidianas.
Comunicación: Mayor fluidez verbal y mejor comprensión del lenguaje, especialmente al estimular áreas relacionadas con el procesamiento social.
Sinergia terapéutica: Actúan como un “fertilizante” neuronal, preparando el cerebro para que las terapias de lenguaje, conductuales y ocupacionales sean más efectivas y rápidas.
Un estudio de Cheng-En Yuan (2018-2023) halló evidencia objetiva mediante neuroimagen y electroencefalograma que mostró cambios positivos en la conectividad funcional y en la frecuencia máxima alfa del cerebro; es decir, hubo un antes y un después documentado de la terapia.
Impacto en la vida diaria
David Ortega, también médico especialista en salud mental, neurodesarrollo y rehabilitación cognitiva, señala que estos efectos pueden ser permanentes:
Los periodos en los que se mantienen estos efectos son muy variables; pueden durar seis meses o un año, o pueden ser escalones de desarrollo en los que dan el paso al siguiente nivel y no hay un regreso”.
Diana García Serratos, maestra en rehabilitación neurológica, añade que las mejoras se extienden a la vida cotidiana:
Momento en que se aplica la terapia en NeuropsiaElizabeth Cruz
En algunos casos nos han dicho que ha mejorado la sensibilidad. Ropa que antes les costaba trabajo ponerse, ya la aceptan. Incluso en alimentos, aceptan productos que antes rechazaban. Mejora también en el sueño y existe una mayor interacción tanto con sus padres como en la escuela”.
Un procedimiento seguro y estandarizado
Uno de los mayores beneficios de la EMT es su perfil de seguridad. Es un tratamiento ambulatorio y no invasivo:
No requiere sedación ni hospitalización.
Los efectos secundarios son mínimos y transitorios (como cefaleas leves en el 25% de los casos).
Permite al paciente retomar sus actividades escolares o sociales inmediatamente después de la sesión.
Hoy, la certeza científica es el mayor respaldo para las familias. Gracias al Consenso RATES y la metodología Delphi, la neuromodulación se ha consolidado como una práctica estandarizada. Este protocolo internacional garantiza que los tratamientos sean precisos (coordenadas anatómicas exactas), reproducibles (dosis basadas en evidencia global) y transparentes (registro riguroso de seguridad).
Al ceñirse a protocolos como RATES, la neuromodulación se consolida como la herramienta más potente de la medicina de precisión para abordar los desafíos del autismo y abrir nuevas puertas al desarrollo humano. © 2025 Imagen – Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos.



