Operativo “Última Milla” pasa la prueba en ensayo rumbo al Mundial 2026

La Ciudad de México superó una de sus pruebas más relevantes de cara al Mundial 2026 con la implementación del operativo “Última Milla”, desplegado durante el partido amistoso entre México y Portugal en el Estadio Banorte. El ejercicio, concebido como un ensayo mundialista, permitió evaluar la capacidad de respuesta en movilidad y seguridad en torno a uno de los recintos que serán sede del torneo.
La estrategia, encabezada por el secretario de Movilidad, Héctor Ulises García, y el titular de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez, apostó por un modelo restrictivo al automóvil particular. El perímetro del estadio operó sin acceso vehicular, mientras que los asistentes fueron canalizados mediante esquemas de “park and ride”, transporte público y rutas especiales gratuitas de RTP y Transportes Eléctricos. La medida, que inicialmente generó dudas entre aficionados y vecinos, logró despresurizar la zona y mantener un flujo constante de ingreso y salida.
Uno de los puntos críticos del operativo era la convivencia con diversas manifestaciones anunciadas para ese día. Colectivos de madres buscadoras, grupos anti-mundialistas y vecinos de Coapa realizaron movilizaciones en las inmediaciones; sin embargo, estas fueron contenidas sin generar afectaciones mayores ni confrontaciones, lo que reforzó la percepción de control institucional sobre el entorno del evento.
El balance oficial fue positivo. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, destacó que la capital demostró estar preparada para enfrentar los retos logísticos que implicará la Copa del Mundo. La combinación de transporte público gratuito, restricciones viales y coordinación interinstitucional permitió cumplir con los objetivos de seguridad y movilidad planteados para este primer gran ensayo.echos.



