En México buscan reforma laboral de 40 horas, pero en China trabajan estilo 996: ¿qué es?

Desde hace muchos meses, incluso, desde la administración de Andrés López Obrador (AMLO), se busca reducir la jornada laboral en México de 48 a 40 horas semanales con una modificación a la Ley Federal del Trabajo (LFT); mientras que en China usan un modelo 996 que ha fungido como clave de su éxito tecnológico y en otras áreas. ¿Qué significa ‘sistema 996’? ¿Por qué funciona? ¿Sería aplicable en México? Son solo algunas de las preguntas importantes.
El mundo del trabajo atraviesa una transformación sin precedentes, donde la eficiencia ya no se mide únicamente por las horas frente al escritorio, sino por la sostenibilidad del capital humano: Aquí entran la reducción a jornada laboral a 40 horas y el esquema 996.
Mientras algunas potencias intentan frenar culturas laborales extenuantes, otras legislan para garantizar que la vida personal recupere su espacio. En este escenario, México ha dado un paso firme con una reforma constitucional que redefine el equilibrio entre el empleo y el bienestar. excepción
Un descenso progresivo hacia las 40 horas
A diferencia de otros cambios legislativos abruptos, la reforma al artículo 123 constitucional en México apuesta por la estabilidad económica a través de una implementación progresiva.
El objetivo es claro: reducir la jornada laboral sin desestabilizar la productividad de las empresas. El calendario oficial establece que en este 2026 el límite se mantiene en 48 horas, pero iniciará un descenso escalonado: 46 horas en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029, hasta alcanzar las 40 horas semanales en 2030.
Esta transición no solo protege el tiempo, sino también el bolsillo del trabajador. La ley garantiza que la reducción de jornada no implicará una disminución de sueldos, salarios o prestaciones.
Además, se introducen mecanismos de control modernos, como el registro electrónico de horarios, para asegurar que el derecho al descanso semanal con goce de sueldo íntegro sea una realidad y no solo una promesa en papel.
Modelo 996: El costo invisible del éxito
En el extremo opuesto del espectro se encuentra la cultura “996”, un término que se ha convertido en sinónimo de la industria tecnológica china. Este esquema exige trabajar de 9:00 a 21:00, seis días a la semana, sumando un total de 72 horas.
Aunque durante años fue glorificado como el motor del milagro económico asiático, el costo humano ha sido devastador: agotamiento extremo (burnout), ansiedad, depresión y un aumento alarmante en los riesgos físicos.
La presión ha sido tal que en 2021 la Corte Suprema de China declaró ilegal esta práctica, recordando que la ley nacional establece un máximo de 44 horas semanales. Sin embargo, la persistencia informal de este modelo en industrias competitivas demuestra que la cultura del sobreesfuerzo es difícil de erradicar mediante decretos si no existe un cambio en la mentalidad empresarial.
Como respuesta, ha surgido el movimiento “Tang Ping” (acostarse), donde los jóvenes rechazan activamente la competencia desmedida para priorizar su salud mental.
Blindaje contra el abuso
Uno de los puntos más robustos de la nueva legislación mexicana es la regulación estricta del tiempo extraordinario. A diferencia de la informalidad del sistema chino, en México se limitarán las horas extra a un máximo de 12 semanales (distribuidas en 4 horas diarias por 4 días).
Superar este umbral no solo es una infracción, sino que obliga al empleador a pagar un 200% adicional sobre el valor de la hora ordinaria.
Asimismo, la reforma establece una prohibición absoluta: ninguna persona menor de 18 años podrá realizar horas extraordinarias, blindando el desarrollo de los trabajadores jóvenes.
Esta estructura busca que el “nuevo momento laboral” de México sea sostenible, evitando que la fatiga acumulada afecte la productividad real, un fenómeno que los expertos ya señalan como el gran fracaso del modelo intensivo chino.



