A casi dos décadas de haber debutado como director con Déficit, Gael García Bernal regresa a la silla de director con Hombre al agua, su tercer filme detrás de cámaras tras haber dirigido Chicuarotes hace siete años. A sus 47 años y con 34 años de experiencia frente a las cámaras, Gael García Bernal confesó estar en un momento de mucha madurez, en el que quiere y puede hablar libremente de lo que más le mueve en esta etapa de su vida.
Así lo plasmó en Hombre al agua, cinta que produce, dirige y protagoniza, y en la que aborda cómo los poderosos manipulan los discursos y la realidad para saciar sus apetitos personales.
Algo que también quería contar con la película es la realidad tan contundente que vivimos, en donde todo lo que somos hoy en Latinoamérica, la película de nuestras vidas, puede ser cooptada por el capital para fines electorales. Si hay una fábula dentro de la película es que lo esencial, la belleza, el cariño, el amor y el significado profundo de la existencia están en el culto a los afectos, que nada tiene que ver con el dinero.
Eso se dice muy fácil si lo trasponemos a la realidad que vivimos hoy en día y podemos decir: ‘¿Cómo?, pero si tener hijos es carísimo’, pero eso es lo esencial de la vida. Entonces, ¿por qué las estructuras nos la ponen tan complicada?, ¿por qué nos aferramos a triunfar, ¿por qué hay un sentimiento de ganar en la vida? Todo eso quería explorarlo a través de esta película”, contó en entrevista con Excélsior Gael García Bernal.
Tras haber presentado Hombre al agua en los festivales de cine de Venecia y Toronto, el realizador hizo una parada en la Ciudad de México para promocionar este largometraje que se estrenará este jueves en la cartelera comercial.
Hombre al agua cuenta la historia de Camilo (Gael García Bernal), un salvavidas cubano que, tras salvar de morir ahogado a un empresario mexicano llamado Abel (Jorge Salinas), ve cómo su vida cambia al ser invitado a Yucatán. En un abrir y cerrar de ojos, Camilo comienza a trabajar para Abel, se convierte en su brazo derecho y contrae matrimonio con Juana (Esmeralda Pimentel), hija del empresario.
Todo se sale de control cuando Abel decide convertirse en político. Poco a poco, Camilo va experimentando situaciones extrañas que se acentúan cuando a la hacienda en la que habita con Juana llegan una actriz brasileña, la amante argentina de su suegro y un famoso cantante puertorriqueño llamado Roby, interpretado por Ricky Martin.

Ante la observación de que Hombre al agua es una especie de juego brutal sobre Latinoamérica, Gael García sonrió y explicó por qué armó ese ajedrez político con distintos representantes de América Latina.
A muchas personas es justo lo que les sobresale de la película: esta exploración acerca de dónde se encuentra el cuerpo político hoy en día en Latinoamérica, en este juego tan tenaz que tenemos de la democracia, donde el dinero y el capitalismo rampante dictan las reglas de cómo tenemos que vivir la vida”, señaló García Bernal.
Todos estos elementos de distintas partes de Latinoamérica surgen como una efervescencia de quién soy también porque he vivido en todos esos lados; soy parte de esos lugares familiar y afectivamente. Siento que compartimos muchas realidades, complicaciones y conflictos, pero cada uno con distinto color, acento y sabor”, relató el actor de Amores perros y Mozart in the Jungle, serie que le valió un Globo de Oro en 2016.
Ricky Martin debuta en cine con Gael como padrino
Visiblemente entusiasmado por mostrar su nuevo filme a sus compatriotas, García Bernal compartió en qué momento de la escritura del guion —el cual coescribió con el dramaturgo argentino Mariano Pensotti— pensó que Roby podía ser interpretado por Ricky Martin.
“Así como de pronto dices: ‘Estaría buenísimo utilizar esta canción en la película’, lo mismo me pasó con él. Pensé: ‘Estaría buenísimo que mi personaje, Camilo, abra la puerta y encuentre a Ricky Martin’. En la película es Roby, un personaje que es un grande, un ícono de la cultura latinoamericana, y que de pronto Camilo dice: ‘¿Cómo que me va a interpretar a mí?’. Se me hacía muy curiosa y chistosa la imagen”, contó el actor tapatío, refiriéndose a que en la historia, Juana, la esposa de Camilo, se empeña en hacer una película sobre su vida y contrata a Roby para que interprete a su esposo.
¿Y qué fue lo primero que el intérprete de Livin’ la vida loca expresó cuando lo invitaron a filmar una participación especial en Hombre al agua?
Cuando empezamos a concretar la filmación, el director de casting me dijo: ‘Llamémosle a Ricky a ver qué dice’. Por suerte su reacción fue inmediata: ‘Brother, claro, yo voy, lo que quieras, tú dime cuándo me necesitas’. Era sólo un día de filmación y lo hizo con toda la generosidad y buena onda, afrontando lo complejo de venir a un equipo nuevo donde todos ya sabíamos lo que estábamos haciendo. Yo no sabía que era su primera película; me lo dijo cuando llegó al set y me quedé sorprendido. Por eso Ricky dice que soy su padrino. Es muy buena onda y muy lindo”, compartió.
Por su parte, Esmeralda Pimentel, quien comparte escenas con Ricky Martin junto a la actriz brasileña Débora Nascimento, destacó la sencillez con la que se manejó el cantante boricua.

“Fue impresionante su nivel de humildad y sencillez. Lo teníamos por únicamente 24 horas; llegó en la mañana y se iba al día siguiente muy temprano a dar conciertos. Llegó pidiéndonos: ‘Por favor, no hagan ninguna diferencia entre el equipo y yo’. Fue muy bonito que nos compartiera que estaba nervioso y emocionado; eso habla de su generosidad. Ricky llegó, jugó y se comió la escena. Fue un gustazo compartir escena con un ídolo”, contó Pimentel, quien interpreta a una yucateca.
De su chofer a su jefe
Hace 34 años, Jorge Salinas debutó como actor profesional en la telenovela El abuelo y yo, protagonizada por Gael García Bernal, Ludwika Paleta, Jorge Martínez de Hoyos y Diego Luna. Años después, Salinas y García Bernal coincidieron en Amores perros, de Alejandro González Iñárritu, y hoy vuelven a encontrarse en Hombre al agua, donde Salinas interpreta a Abel, jefe y suegro del personaje de Gael.
Tenerlo ahora como director, actor y escritor fue algo maravilloso. Sería muy romántico o poco verosímil decir que ves a tu hijo, pero sí a un compañero que ha logrado tantas cosas dentro y fuera de este país”, contó a este diario Jorge Salinas, a quien le confirmaron el papel un año después de haber hecho el casting.
Finalmente, se le preguntó al actor de Me estás matando, Susana qué significa Hombre al agua en su vida y en su momento actual.

“Es una sublimación de quién soy y de los lugares a los que he ido; es una fábula loca en la cual me veo muy reflejado, pero que no representa la realidad en la que vivo. Ahí logré investigar y explorar inquietudes muy personales. Me da mucho gusto haberla podido realizar y me siento profundamente agradecido con todos los que confiaron en mí y participaron en la peli. Esto se queda de aquí a la eternidad”, concluyó Gael García Bernal.


