Qué es el síndrome de taquicardia ortostática postural, el trastorno que acelera el corazón al ponerse de pie

Un equipo internacional de investigadores publicó en el Journal of the American Medical Association (JAMA) nuevas pautas para identificar y tratar el síndrome de taquicardia ortostática postural (POTS), una afección que provoca un aumento anormal de la frecuencia cardíaca cuando la persona se pone de pie o mira hacia arriba. El artículo reúne las estrategias más actualizadas para aliviar los síntomas de este trastorno, cuya prevalencia y diagnóstico eran poco reconocidos hasta hace pocos años.
Eric Topol, médico y referente mundial en medicina cardiovascular, difundió estos hallazgos en su cuenta de X, destacando la importancia de las recomendaciones de JAMA para mejorar la vida de quienes conviven con el POTS. Según el informe, este síndrome afecta principalmente a mujeres jóvenes y se relaciona con una amplia variedad de síntomas que pueden limitar la actividad diaria.
PUBLICIDAD
¿Qué es el síndrome de taquicardia ortostática postural?
Una infografía detalla los síntomas, mecanismos y tratamientos del síndrome de taquicardia ortostática postural según el Journal of the American Medical Association. (Imagen Ilustrativa Infobae)El síndrome de taquicardia ortostática postural (POTS) es un trastorno autonómico crónico que se caracteriza por un aumento excesivo de la frecuencia cardíaca y síntomas multisistémicos al adoptar la posición de pie o al mirar hacia arriba. Según JAMA, este incremento se define por un aumento sostenido de al menos 30 latidos por minuto en adultos y 40 o más en adolescentes de 12 a 19 años, dentro de los diez minutos posteriores a cambiar de posición. No se acompaña de una caída relevante de la presión arterial, lo que diferencia al POTS de la hipotensión ortostática.
Desde la Universidad Johns Hopkins señalan que en la mayoría de los casos, el corazón de quienes padecen POTS es estructuralmente normal y que los síntomas resultan de una combinación de menor volumen de sangre en circulación, acumulación de sangre por debajo del nivel del corazón, y respuesta hormonal desajustada al cambio postural. El origen exacto aún se investiga, pero múltiples factores pueden estar involucrados.
PUBLICIDAD
Quiénes pueden verse afectados y cómo se presenta
Las nuevas pautas publicadas en JAMA proponen estrategias para aliviar los síntomas del síndrome (Freepik)El Journal of the American Medical Association reporta que el POTS afecta principalmente a mujeres jóvenes, representando cerca del 90% de los diagnósticos, con mayor incidencia entre los 13 y los 29 años. Se estima que hasta una de cada 100 personas puede experimentar este síndrome, aunque la prevalencia real sigue siendo incierta debido a la falta de reconocimiento y a la reciente incorporación de un código de diagnóstico específico en 2022.
Entre los síntomas más frecuentes figuran palpitaciones, mareos, náuseas, debilidad generalizada, dolor muscular, disfunción cognitiva (descrita como “niebla mental”), intolerancia al ejercicio, hinchazón abdominal, problemas digestivos y trastornos del sueño. Muchas personas también refieren fatiga severa y dificultad para concentrarse. El cuadro puede agravarse en ambientes calurosos, durante infecciones, tras estar mucho tiempo de pie, o cuando la ingesta de líquidos y sal es insuficiente.
PUBLICIDAD
En cerca del 30% al 40% de los casos, la manifestación del POTS ocurre tras infecciones como COVID-19, el virus de Epstein-Barr o la gripe, según detallan los autores del artículo en JAMA.
Diagnóstico y confusiones frecuentes
Los avances recientes permiten una mejor comprensión y abordaje integral del síndrome de taquicardia ortostática postural (Imagen Ilustrativa Infobae)Diagnosticar el POTS implica realizar pruebas específicas, como la prueba de bipedestación de 10 minutos o el test de mesa basculante, para observar el comportamiento de la frecuencia cardíaca y descartar hipotensión ortostática. Expertos de la Universidad Johns Hopkins resaltan que es esencial descartar otras causas de taquicardia, entre ellas enfermedades tiroideas, insuficiencia suprarrenal, cardiopatías, enfermedades pulmonares crónicas, efectos de medicamentos o estados de deshidratación.
PUBLICIDAD
La falta de reconocimiento del síndrome llevó a que, según una encuesta citada por JAMA, la mediana del retraso diagnóstico fuera de 24 meses y que el 70% de los pacientes sufriera un deterioro funcional sustancial, con pérdida de participación escolar o laboral.
Impacto en la vida diaria y salud pública
Palpitaciones, mareos y fatiga son algunos de los síntomas más frecuentes en pacientes con POTS (Magnific)El síndrome de taquicardia ortostática postural compromete profundamente la calidad de vida. Según JAMA, muchas personas experimentan una reducción significativa en su capacidad para realizar actividades cotidianas, asistir a la escuela o mantener un empleo. Los síntomas persistentes pueden afectar la vida social y emocional, generando aislamiento e incertidumbre.
PUBLICIDAD
El impacto no se limita al individuo: la prevalencia estimada de entre el 0,1 % y el 1 % de la población de Estados Unidos convierte al POTS en un problema de salud pública de consideración, aún más relevante por la frecuencia de casos posteriores a infecciones virales recientes.
Estrategias para calmar los síntomas de POTS
La educación y la difusión del cuadro clínico contribuyen a un diagnóstico más temprano y un manejo adecuado (Imagen Ilustrativa Infobae)El artículo de JAMA describe que el abordaje del POTS debe ser integral y personalizado. Las medidas de primera línea incluyen estrategias no farmacológicas orientadas a mejorar la precarga cardíaca y reducir el estancamiento sanguíneo en las extremidades inferiores:
PUBLICIDAD
- Aumentar la ingesta de líquidos y sodio para incrementar el volumen sanguíneo general.
- Uso de prendas de compresión en piernas y abdomen, destinadas a facilitar el retorno venoso.
- Evitar exposición al calor y la deshidratación, factores que empeoran los síntomas.
- Reducir los periodos prolongados de pie y procurar cambios posturales progresivos.
- Entrenamiento físico aeróbico estructurado y supervisado, adaptado a la tolerancia del paciente, como parte de la rehabilitación.
En los casos donde las medidas no farmacológicas no son suficientes, JAMA plantea que las terapias farmacológicas pueden considerarse, siempre de forma individualizada. Entre los fármacos que pueden utilizarse figuran betabloqueantes, ivabradina, midodrina, fludrocortisona y piridostigmina. Los especialistas advierten que la evidencia sobre la eficacia de estos medicamentos es limitada, ya que los estudios disponibles son pequeños y no existen ensayos clínicos aleatorizados a gran escala.
Desde la Universidad Johns Hopkins destacan que la combinación de intervenciones suele ajustarse según la respuesta de cada paciente y que, en la mayoría de los casos, el tratamiento permite una mejoría significativa de los síntomas y de la calidad de vida.
PUBLICIDAD
Perspectivas y desafíos
En muchos casos, los síntomas de POTS aparecen después de infecciones virales como COVID-19 o gripe (Imagen Ilustrativa Infobae)Desde la publicación de los nuevos hallazgos en JAMA y su difusión por figuras como Eric Topol, el síndrome de taquicardia ortostática postural comenzó a recibir mayor atención en la comunidad médica. El reconocimiento de la enfermedad y la existencia de un código diagnóstico específico desde 2022 permiten avanzar en la identificación y el manejo de los casos.
Persisten desafíos en la investigación sobre las causas y los mecanismos fisiológicos subyacentes, así como en el desarrollo de tratamientos más efectivos. La educación de los profesionales y la difusión de los síntomas clave resultan cruciales para reducir el subdiagnóstico y mejorar el pronóstico de quienes padecen este trastorno.
PUBLICIDAD
JAMA y otras instituciones médicas recomiendan que cualquier persona que experimente síntomas compatibles con el POTS consulte a un especialista para una evaluación completa y acceso temprano a estrategias terapéuticas que permitan recuperar la funcionalidad diaria.



