Salud

¿Estrés o ansiedad? Estos ejercicios pueden ayudarte a recuperar la calma

Aunque suelen confundirse, el estrés y la ansiedad no son exactamente lo mismo. El estrés generalmente aparece como respuesta a una situación externa, como una carga de trabajo, problemas familiares o responsabilidades acumuladas. La ansiedad, en cambio, suele estar relacionada con la preocupación constante por situaciones que aún no ocurren o que podrían suceder en el futuro.

Foto: Pixabay
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 ¿Cuáles son las señales más comunes del estrés?

Cuando una persona atraviesa un periodo de estrés es frecuente experimentar tensión muscular, dolor de cabeza, cansancio constante e irritabilidad. También pueden presentarse dificultades para dormir, sensación de agotamiento durante el día y la impresión de que las obligaciones superan la capacidad para enfrentarlas.

 ¿Cómo se manifiesta la ansiedad?

La ansiedad suele provocar una sensación persistente de preocupación difícil de controlar. Entre los síntomas más frecuentes destacan el aumento del ritmo cardiaco, sudoración en las manos, respiración acelerada, temblores y molestias digestivas, como náuseas o dolor abdominal.

Además, muchas personas experimentan pensamientos repetitivos que dificultan relajarse o concentrarse en otras actividades.

Foto: Pixabay
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 ¿Qué ejercicios ayudan a disminuir el estrés y la ansiedad?

Diversos especialistas coinciden en que algunas técnicas sencillas pueden disminuir la respuesta física del organismo ante el estrés y la ansiedad. Lo mejor es que pueden realizarse prácticamente en cualquier lugar.

Respiración profunda:

Uno de los ejercicios más recomendados consiste en controlar la respiración mediante un ritmo pausado.

Una forma de practicarlo es:

  • Inhalar lentamente por la nariz durante cuatro segundos.
  • Mantener el aire otros cuatro segundos.
    Exhalar de forma suave durante entre cuatro y siete segundos.
Foto: Imagen generada con IA
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Repetir este ejercicio durante unos minutos varias veces al día puede ayudar a reducir la tensión y favorecer una sensación de calma.

Otra estrategia consiste en dirigir toda la atención al momento presente.

Atención plena:

Observar con detenimiento los objetos que nos rodean, identificar colores, texturas o sonidos permite interrumpir la cadena de pensamientos negativos y disminuir la sensación de angustia.

Además de mejorar la condición física, el ejercicio también favorece el bienestar emocional.

Durante la actividad física el organismo libera endorfinas, sustancias relacionadas con la sensación de bienestar y placer. Asimismo, entrenar de forma constante ayuda a fortalecer la autoestima, mejorar la concentración y establecer rutinas saludables.

También puede convertirse en una alternativa positiva frente a hábitos poco saludables y favorecer la convivencia al participar en actividades grupales.

 ¿Qué actividades físicas son las más recomendables?

No es necesario realizar entrenamientos intensos para obtener beneficios.

Algunas de las opciones más recomendadas son:

  • Caminar o trotar entre 20 y 30 minutos, al menos tres veces por semana.
  • Utilizar bicicleta estática, elíptica o escaladora o saltar la cuerda.
    Realizar ejercicios cardiovasculares de intensidad moderada.

Con el paso del tiempo, la actividad física regular ayuda a disminuir la producción de hormonas relacionadas con el estrés y mejora la capacidad del organismo para afrontar situaciones de presión.

¿Qué otras prácticas pueden ayudar?

Además del ejercicio cardiovascular, existen disciplinas que combinan movimiento, respiración y concentración, las cuales también pueden contribuir a controlar la ansiedad.

Imagen generada con IA
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Entre ellas destacan:

  • Meditación de atención plena.
  • Yoga.
  • Tai chi.
  • Qi gong.
  • Rutinas de estiramiento.

Estas actividades favorecen la relajación, mejoran el equilibrio y la flexibilidad, además de ayudar a mantener la mente enfocada en el presente.

¿Cómo comenzar si nunca has hecho ejercicio?

Si llevas mucho tiempo sin realizar actividad física, lo ideal es empezar con ejercicios de baja intensidad, como caminatas, sesiones de estiramiento o yoga para principiantes.

Lo importante es crear el hábito de manera gradual y constante, ya que pequeños cambios pueden generar beneficios tanto para la salud física como para el bienestar emocional. Un hábito que beneficia cuerpo y mente

Rutina de ejercicios para activar el glúteo medio
Rutina de ejercicios para activar el glúteo medioCanva

Incorporar técnicas de respiración, ejercicios de atención plena y actividad física a la rutina diaria puede ser una herramienta eficaz para disminuir el impacto del estrés y la ansiedad. Aunque estas prácticas no sustituyen la atención médica cuando los síntomas son intensos o persistentes, sí representan un apoyo importante para mejorar la calidad de vida y fortalecer el equilibrio emocional.

Reconocer qué está ocurriendo es el primer paso para encontrar estrategias que ayuden a recuperar el equilibrio emocional. Si los síntomas son intensos, se prolongan durante varias semanas o comienzan a interferir con las actividades diarias, es importante acudir con un psicólogo o un psiquiatra, quienes podrán realizar una evaluación y brindar el tratamiento más adecuado para cada caso.

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