Después de 40 años, México gana un partido de eliminación directa en un Mundial

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Selección Nacional exorcizó un demonio que llevaba cuatro décadas persiguiéndolo: ganar un partido de eliminación directa, algo que no ocurría desde México 86, y esta noche lo hizo con autoridad: derrotó 2-0 a Ecuador con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez y avanzó a los octavos de final donde muy probablemente ante Inglaterra enfrentará otra prueba de fuego, llegar a la fase de cuartos de final.
Desde el silbatazo inicial el equipo de Javier Aguirre salió convencido de que el partido debía jugarse muy cerca del área ecuatoriana. Gilberto Mora asumió la responsabilidad de conducir cada ataque. Asistió, rompió líneas con conducción, dejó rivales sembrados sobre el césped y probó suerte desde media distancia. A los 13 minutos estuvo a centímetros de inaugurar el marcador cuando encontró un pequeño espacio en el costado izquierdo del área y sacó un disparo de derecha que pasó rozando el poste.
Mora no estuvo solo. Erik Lira ganó prácticamente todos los duelos de recuperación, incluso cuando quedó rodeado por dos rivales, mientras Luis Romo encontró espacios entre líneas para romper el orden ecuatoriano. Uno de sus centros encontró completamente solo a Raúl Jiménez, cuyo remate salió apenas desviado pese a que Hernán Galíndez ya estaba vencido.
México se adueñó del partido. Ganó los balones divididos, dominó el juego aéreo y administró la posesión con paciencia. Ecuador intentó cortar el ritmo demorando saques de banda y despejes de meta, pero apenas consiguió regalarse unos segundos de respiro antes de volver a perseguir el balón.
Los dirigidos por Sebastián Beccacece apostaron por esperar y salir con velocidad. Al minuto 16 encontraron su única aproximación clara del primer tiempo. John Yeboah recibió dentro del área mexicana y sacó un zurdazo que pasó apenas junto al poste, el único sobresalto serio para la zaga nacional antes del descanso.
La respuesta llegó apenas seis minutos después. Roberto “El Piojo” Alvarado encontró espacio por la banda izquierda y filtró un balón para Julián Quiñones. El delantero dejó atrás a Willian Pacho, amagó con cruzar el disparo y terminó sorprendiendo a Hernán Galíndez con un remate al primer poste. El guardameta apenas siguió con la mirada la trayectoria del balón antes de recogerlo del fondo de la red. México encontró el premio a un dominio construido desde el arranque: 1-0.
El tanto también tuvo peso histórico. Quiñones llegó a tres anotaciones en esta Copa del Mundo e igualó a Luis “El Matador” Hernández, quien en Francia 98 marcó los mismos en una misma edición mundialista.
El gol terminó por desatar una comunión que no había aparecido en los tres encuentros anteriores del Tri durante este Mundial. Ni en los dos disputados en la Ciudad de México ni en el de Guadalajara la selección había sentido un respaldo semejante.
Cada recuperación de Erik Lira fue celebrada como un gol; las barridas de Jorge Sánchez y Johan Vásquez levantaban a miles de aficionados de sus asientos, mientras que cada toque ecuatoriano era acompañado por una silbatina ensordecedora. El Estadio Banorte, por primera vez en el torneo, terminó convertido en un jugador más para el Tricolor.
A once minutos del descanso, Raúl Jiménez volvió a convertirse en el eje del ataque nacional. Descargó balones para Mora, Romo y Alvarado hasta que un rechace ecuatoriano regresó el esférico a sus pies.
El delantero habilitó a Quiñones, quien de inmediato le devolvió el gesto con una asistencia que lo dejó dentro del área. Jiménez perfiló el cuerpo hacia la derecha y sacó un disparo potente e inalcanzable para Galíndez que amplió la ventaja a 2-0.
Con ese tanto, el atacante se convirtió en el segundo máximo goleador de la Selección Mexicana en partidos oficiales con 47 anotaciones, sólo por detrás de Javier “Chicharito” Hernández, quien conserva el récord con 56.
La ventaja no modificó demasiado el desarrollo del encuentro. Gonzalo Plata comenzó a pedir con mayor frecuencia el balón y Enner Valencia retrasó varios metros su posición para intentar construir los ataques desde el mediocampo. Poco cambió. México siguió administrando la posesión con paciencia mientras el Estadio Banorte respondía con prolongados cánticos de “¡México, México!”. Cada serie de pases era acompañada por aplausos y cada intento ecuatoriano encontraba una lluvia de abucheos.
Ecuador adelantó líneas tras el descanso, aunque nunca encontró la manera de romper el orden mexicano. La zaga nacional ganó prácticamente todos los duelos individuales y Raúl “Tala” Rangel transmitió seguridad al adueñarse de cada balón aéreo que llegó a su área.
Cuando el cuarto árbitro levantó el tablero electrónico al minuto 58 para anunciar la salida de Gilberto Mora, buena parte del Estadio Banorte se puso de pie. El mediocampista de apenas 17 años respondió con aplausos hacia los cuatro costados antes de abandonar lentamente el terreno de juego para dejar su lugar a Brian Gutiérrez. El juvenil se marchó convertido en el principal conductor del funcionamiento ofensivo mexicano y bajo una de las mayores ovaciones de la noche.
Los minutos finales transcurrieron con un México dueño absoluto del encuentro. Ecuador empujó más por obligación que por convicción y jamás encontró una oportunidad capaz de alterar el rumbo del partido. Incluso la frustración terminó por desbordar a los sudamericanos.
En el tiempo agregado, al 90+5, Piero Hincapié fue expulsado después de dirigirse a Santiago Giménez mientras se tapaba la boca. El árbitro revisó la acción en el VAR y le sacó la roja directa.
El silbatazo final confirmó una noche largamente esperada por el futbol mexicano. El Tri rompió una sequía de 40 años y dio un paso más en un torneo en el que aún debe ganar su próximo partido para alcanzar los anhelados cuartos de final que se le han negado desde la última vez que fue sede de un Mundial.
México conocerá este miércoles a su rival de los octavos de final, que saldrá del duelo entre Inglaterra y Congo. El compromiso se disputará el domingo 5 de julio, a las 18:00 horas, nuevamente en el Estadio Banorte.
Alineación de México:
Raúl Rangel; Jorge Sánchez, César Montes, Johan Vásquez y Jesús Gallardo; Erik Lira, Luis Romo y Gilberto Mora; Julián Quiñones, Raúl Jiménez y Roberto Alvarado.
Cambios: Brian Gutiérrez por Mora, Obed Vargas por Romo, Santiago Gimenez por Jiménez, Orbelín Pineda por Quiñonez e Israel Reyes por Alvarado.
Alineación de Ecuador:
Hernán Galíndez; Piero Hincapie, Joel Ordóñez y Willian Pacho; Pedro Vite, Alan Franco y Moisés Caicedo; John Yeboah, Enner Valencia, Gonzalo Plata y Nilson Angulo
Cambios: Yaimar Medina por Franco, Angelo Preciado por Ordóñez, Jordy Caicedo por Yeboah, Kendry Páez por Angulo.



