Ojeras y bolsas: qué las causa, cómo reducirlas y cuándo son una señal de alarma, según expertos
Desde compresas frías y cambios de hábitos hasta rellenos dérmicos e intervenciones estéticas, expertos de la Cleveland Clinic detallaron las opciones disponibles. Cómo identificar afecciones más graves

Las ojeras y bolsas debajo de los ojos son una de las consultas más habituales en dermatología y oftalmología estética, según la Cleveland Clinic. Estas alteraciones pueden deberse a causas diversas, como la acumulación de líquido, la pigmentación de la piel, la flacidez del tejido subcutáneo o factores genéticos, y en determinados casos pueden alertar sobre problemas médicos subyacentes.
Las estrategias para eliminar o reducir ojeras y bolsas dependen de la causa. Según la Cleveland Clinic, la primera recomendación es la adopción de hábitos saludables: dormir entre siete y nueve horas por noche, aplicar compresas frías durante unos minutos para disminuir la hinchazón, reducir la ingesta de sal y evitar el tabaquismo.
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Cuando las medidas caseras son insuficientes, existen opciones médicas como los rellenos dérmicos y la blefaroplastia, que deben ser evaluadas y realizadas por profesionales. Las bolsas se asocian principalmente a la retención de líquidos o a la inflamación del tejido periocular, mientras que las ojeras suelen estar ligadas a hiperpigmentación, adelgazamiento de la piel o factores hereditarios.
La oftalmóloga Annapurna Singh, de la Cleveland Clinic, indica que la hinchazón leve generalmente desaparece en uno o dos días; si el edema persiste más de 48 horas, recomienda consultar a un especialista, ya que podría tratarse de una afección más grave como una infección, un trastorno tiroideo o una reacción alérgica severa. Entre los factores más frecuentes figuran la predisposición genética, el déficit de sueño, el consumo excesivo de sal, el tabaquismo y la exposición a cosméticos irritantes.
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Remedios caseros y recomendaciones de especialistas
Las compresas frías sobre los ojos y las bolsitas de té refrigeradas son algunos remedios caseros recomendados para reducir la hinchazón y mejorar el contorno ocular (Imagen Ilustrativa Infobae)Los especialistas de la Cleveland Clinic sugieren aplicar compresas frías sobre los ojos durante unos minutos para reducir la inflamación y mejorar la apariencia del contorno ocular. Otros métodos caseros, como el uso de rodajas de pepino refrigeradas, bolsitas de té frías o cucharas metálicas enfriadas, pueden proporcionar alivio temporal, aunque su eficacia es limitada y no modifican la causa subyacente.
En casos de alergia, las gotas oftálmicas antihistamínicas pueden contribuir a controlar la hinchazón y el enrojecimiento. La doctora Singh advierte que las gotas con esteroides deben utilizarse solo bajo indicación médica estricta, ya que su uso indebido puede producir efectos adversos graves, incluyendo aumento de la presión intraocular, glaucoma secundario o catarata.
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Pequeños ajustes en los hábitos cotidianos son fundamentales para prevenir la recurrencia. Dormir entre siete y nueve horas, restringir el consumo de sal, abandonar el tabaco y utilizar una segunda almohada para favorecer el drenaje de líquidos ayudan a disminuir la aparición de ojeras y bolsas.
También es relevante retirar los lentes de contacto ante signos de inflamación y suspender el uso de cosméticos que generen irritación en la zona periocular.
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Productos desaconsejados y advertencias sobre el contorno ocular
Los especialistas de la Cleveland Clinic advierten que las cremas para hemorroides, aunque populares en redes sociales, no están indicadas para bolsas u ojeras en la zona de los ojos (Imagen Ilustrativa Infobae)Entre los remedios populares difundidos en redes sociales, las cremas para hemorroides han ganado notoriedad como solución rápida para bolsas y ojeras, pese a no estar indicadas para esta zona.
La dermatóloga Angela Wei, de la Cleveland Clinic, advierte: “Estos productos pueden proporcionar un alivio temporal, pero no recomiendo su uso alrededor de los ojos”.
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Las cremas para hemorroides suelen contener hidrocortisona, un corticoide tópico, y fenilefrina, un vasoconstrictor. El uso prolongado de hidrocortisona puede causar atrofia cutánea, cambios de color, irritación persistente o daño ocular si entra en contacto directo con el ojo. La fenilefrina puede provocar reacciones alérgicas, interacciones medicamentosas, ardor y molestias.
Wei también recomienda precaución con cosméticos que contienen fragancias, conservantes o agentes irritantes. La consulta con un dermatólogo antes de probar productos nuevos en el contorno ocular es esencial para evitar reacciones adversas.
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Opciones médicas para el tratamiento de bolsas y ojeras
La valoración profesional resulta indispensable si la hinchazón o pigmentación bajo los ojos es persistente, se acompaña de síntomas graves o no mejora con tratamientos convencionales (Imagen Ilustrativa Infobae)Cuando la genética, la anatomía facial o la edad impiden la eliminación completa de bolsas y ojeras con hábitos saludables, existen alternativas clínicas. Según la Cleveland Clinic, los rellenos dérmicos con ácido hialurónico se utilizan para aportar volumen y suavizar los surcos bajo los ojos, mejorando la transición entre el párpado inferior y la mejilla.
Otras opciones médicas incluyen el rejuvenecimiento cutáneo con láser, el peeling químico para atenuar la hiperpigmentación y mejorar la textura, y la blefaroplastia, un procedimiento quirúrgico que elimina el exceso de piel, músculo y tejido adiposo del párpado inferior. La blefaroplastia puede lograr resultados duraderos y un aspecto rejuvenecido, pero requiere evaluación médica y seguimiento posoperatorio.
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Cleveland Clinic insiste en diferenciar entre hinchazón o pigmentación pasajera y un cuadro persistente o progresivo. Si la alteración no cede con medidas convencionales o se acompaña de otros síntomas como dolor, enrojecimiento intenso o cambios visuales, es imprescindible una valoración profesional para descartar patologías asociadas como infecciones, enfermedades sistémicas o trastornos metabólicos.
Ante cualquier duda sobre la apariencia de los ojos o la persistencia de síntomas, la consulta con un especialista es la opción más segura y eficaz, según la Cleveland Clinic.



