Hondurasgate: revelan esquema para interferir en México y Colombia
La filtración de presuntas conversaciones entre el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández y el actual mandatario Nasry Asfura expone cómo con ayuda de EU e Israel se financia un red mediática y financiera en las izquierdas latinoamericanas

La filtración de una serie de audios que han documentado un esquema de injerencia internacional en diversas democracias de América Latina, el llamado Hondurasgate, expone un trabajo de miles de dólares donde naciones como Argentina, Estados Unidos e Israel buscan tomar el control político total de México y Colombia a través de una operación financiera y mediática sin precedentes, donde se alerta de que vienen expedientes enfocados en temas de inseguridad y narcotráfico, para crear desinformación y modificar la opinión pública.
Este esquema de injerencia internacional documentado por el colectivo periodístico Hondurasgate y Canal RED, señala que los audios que se han ido filtrando muestran que los trabajos de inteligencia no sólo implican el retorno del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (JOH) al tablero regional y la complicidad del actual mandatario de esa nación, Nasry Asfura, sino que la información en su poder revela una estrategia de erosión democrática en México que se apoya en una robusta infraestructura de desinformación y el despliegue de células operativas en sus terrenos.
“Necesito por favor que me manden a la cuenta de Rosales unos 150 mil dólares, por favor, porque aquí vamos a rentar un apartamento y ahí vamos a montar una oficina para poner una Unidad de… de periodismo digital. Me lo va a manejar alguien más de aquí, del equipo del Presidente de Estados Unidos. Bueno, él es de los republicanos que nos están colaborando. Nos van a montar un sitio de noticias donde van a sacar unos datos importantes sobre Manuel Zelaya y Xiomara Castro”, pide Orlando Hernández, según el audio mostrado.
La respuesta viene de Asfura: “Te voy a transferir desde una cuenta de un amigo. A ver si te lo pueden entregar en efectivo, pero explícame qué vamos a hacer con eso, qué ganamos”.
“Vamos a montar una célula Presidente. Desde aquí, desde Estados Unidos, informativa, para que no nos rastreen ahí en Honduras. Va a ser como un sitio de noticias latinoamericanas. Estuve en una llamada con el presidente Javier Milei y fue exitosa. Muy muy muy buena y yo creo que en este punto podemos hacer cosas grandes para toda Latinoamérica. Se vienen unos expedientes contra México, se vienen unos expedientes contra Colombia y lo más importante contra Honduras, en este caso contra la familia Zelaya”, responde Orlando Hernández.
El derechista Nasry Asfura, presidente de HondurasAFP
La respuesta de Asfura el pasado 30 de enero ha causado conmoción en Honduras: “También creo yo que necesitas un poco más de dinerito. Para vos. Entonces vamos a mandar otros 150 mil dólares. Y así vos podés sobrevivir un poco más allá. Vamos a sacarlo del INSEP”.
“Es necesario tener esa liquidez porque vamos a montar una oficina aquí. Con el apoyo de algunos republicanos para poder atacar y extirpar el cáncer de la izquierda de ahí de Honduras y de toda Latinoamérica. Le contaba al Presidente Asfura que pudimos hablar con Javier Milei, y él está apoyando con 350 mil dólares también. También otro gran amigo de nosotros de México está apoyando, ya para el tema de los mexicanos. Estamos bastante listos y esperando que esto avance fuerte. Esto es por eso”, responde en otro audio filtrado Orlando Hernández a Maria Antonieta Mejía, la vicepresidenta hondureña.
La designada presidencial le responde a JOH, señalando: “Presidente, si gusta, omitamos los detalles. Sólo quería confirmar la cantidad. Ya que ya la sé, yo me voy a encargar de toda la gestión, 300 mil dólares entonces”.
Plan orquestado desde Estados Unidos, Israel y Argentina
Los audios detallan el financiamiento de unidades de periodismo digital vinculadas al entorno de Donald Trump, con presupuestos que superan los 500 mil dólares. Según las filtraciones, el objetivo central de esta inversión es “fracturar la opinión pública y desgastar al gobierno de Claudia Sheinbaum para facilitar el retorno de la derecha al poder”, utilizando la segmentación de datos como arma de persuasión masiva.
La conexión con el Cono Sur establece a Argentina como el epicentro logístico de esta ofensiva. Bajo la administración de Javier Milei, el país se habría convertido en un “hub para coordinar esfuerzos de la derecha continental, integrando discursos de choque y estrategias de movilización digital”.
Milei ha reforzado su alianza con Estados Unidos e Israel desde su llegada al poder en 2023.REUTERS
Esta alianza no es sólo de carácter retórico, sino que implica un soporte económico que conecta directamente los intereses de la Florida con las estructuras de poder en Buenos Aires, consolidando un eje que busca desestabilizar las soberanías nacionales mediante la exportación de modelos de confrontación.
El componente tecnológico de esta red cuenta con un aliado estratégico en el gobierno de Benjamín Netanyahu. Las investigaciones señalan que Israel proporciona respaldo diplomático y, presuntamente, tecnología de inteligencia, espionaje y monitoreo.
Benjamin Netanyahu, primer ministro de IsraelREUTERS
El documento advierte que esta cooperación busca consolidar un bloque geopolítico donde “la soberanía latinoamericana queda subordinada a una agenda de control militar y económico extranjero”, evidenciando que la seguridad nacional de los países implicados está bajo el escrutinio de software avanzado y tácticas de vigilancia foráneas.
Acuerdos de Honduras con EU
Este intercambio de tecnología por influencia política redefine las relaciones bilaterales en la región. Según los audios, se han establecido acuerdos donde el “reconocimiento de ciertas políticas internacionales se traduce en apoyo tecnológico para las campañas de desinformación”.
De este modo, la capacidad técnica de los servicios de inteligencia extranjeros se pone al servicio de intereses electorales específicos, creando un desequilibrio en los procesos democráticos locales y otorgando ventajas competitivas a las facciones alineadas con el proyecto regional de derecha.
El origen de esta red, denominada Hondurasgate, tiene su punto de inflexión en el indulto concedido a JOH por Donald Trump en 2025. A partir de este hecho, se tejió una red de protección que incluye la creación de “Zonas Económicas Especiales: Entrega de territorios hondureños a capitales extranjeros”.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos.REUTERS
Estas demarcaciones no sólo funcionan como enclaves financieros, sino que actúan como puntos de anclaje para una estrategia mayor de control territorial que pone en jaque la integridad geográfica de la región.
Asimismo, la trama contempla la facilitación de presencia militar foránea en puntos estratégicos de Centroamérica. Los audios sugieren un esquema de “intercambio de favores: limpieza de expedientes judiciales a cambio de servir como nodos de desestabilización regional”.
Este mecanismo de impunidad garantizada permite que actores políticos con antecedentes penales se reintegren a la vida pública con el único propósito de actuar como agentes de choque contra los gobiernos progresistas de la zona, especialmente en México y Colombia.
La estructura económica del Hondurasgate se fundamenta en la privatización del poder público a favor de intereses extrarregionales. Argentina, bajo este esquema, funciona como una “punta de lanza para legitimar narrativas de intervención extranjera”, utilizando su peso en los foros internacionales para normalizar la injerencia en asuntos internos de otros estados.
El flujo de capitales que sostiene esta red demuestra que el activismo digital no es espontáneo, sino el resultado de una planificación financiera meticulosa que busca el control de los recursos naturales y los mercados locales.
Los documentos exponen que “el botín que espera a Washington a cambio de su apoyo es la conversión de Honduras en un enclave estratégico. Los acuerdos incluyen la expansión de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDES), la construcción de una nueva base militar, que se sumaría a la Base Aérea Soto Cano (Palmerola), operada por el Comando Sur desde 1982 y una ley que incentive la inversión estadunidense en inteligencia artificial.
El objetivo estratégico queda explícito en la Estrategia de Seguridad Nacional: “negar a competidores no hemisféricos la capacidad de posicionar fuerzas u otras capacidades amenazantes”. En el lenguaje geopolítico actual, esto se traduce en una directriz clara: bloquear la influencia china en América Latina. Además, se contempla la construcción de un Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en la capital hondureña, imitando el modelo de El Salvador © 2025 Imagen – Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos.



