La única prueba en la acusación de EU, hasta ahora: una “narconómina” escrita a mano
Desde 30 mil y hasta 2 millones de pesos, Estados Unidos evidencia supuestos sobornos de "Los Chapitos" a mandos policiales y de la fiscalía de Sinaloa

Ciudad de México, 29 de abril (SinEmbargo).- La acusación por narcotráfico del gobierno de Estados Unidos (EU) contra el gobernador Ruben Rocha Moya y otros funcionarios de Sinaloa exhibe una serie de presuntos sobornos pagados por “Los Chapitos” a mandos policiacos y de la fiscalía.
A través de tres fotografías, el documento presentado por el Departamento de Justicia de EU muestra, hasta ahora, la única evidencia en toda la acusación: una supuesta “narconómina” escrita a mano con el registro del pago a elementos de la Fiscalía General de Justicia del Estado, Secretaría de Seguridad Pública y hasta del Gobierno de Culiacán.
“El jefe de plaza de Culiacán suele recibir de los líderes de los Chapitos, cada mes, una caja con una gran cantidad de dinero en efectivo, acompañada de una lista de funcionarios públicos corruptos y de la cantidad que se debe pagar a cada funcionario en concepto de sobornos ese mes”, se lee en la acusación.
Si bien el documento no precisa quién es el jefe de plaza de Culiacán de “Los Chapitos” que realiza los pagos, sí enlista a los mandos policiacos y de la fiscalía que supuestamente fueron sobornados, así como los montos que oscilan entre los 30 mil y los 2 millones de pesos mensuales.

Entre los nombres destacan el fiscal general adjunto de la Fiscalía de Sinaloa, Dámaso Castro Saavedra; dos exjefes de la Policía de Investigación, Marco Antonio Almanza Avilés y Alberto Jorge Contreras Núñez, “El Cholo”; José Antonio Dionisio Hipólito, “El Tornado”, exsubdirector de la Policía del Estado de Sinaloa; y Juan Valenzuela Millán, “El Juanito”, excomandante de alto rango en la Policía Municipal de Culiacán.
A cambio de estos sobornos, dice la acusación, “Los Chapitos” operaron abiertamente en el estado, a la vez que recibían información de operativos en su contra y ordenaban a las agentes del orden a realizar homicidios y secuestros, así como detener a miembros de grupos criminales rivales.
Los montos y los mandos
La acusación asegura que el fiscal Dámaso Castro Zaavedra, identificado en las “narconóminas” como “Culiacán Regio“, recibía 200 mil pesos mensuales de “Los Chapitos”.
Los exjefes de la Policía de Investigación, Marco Antonio Almanza Avilés y Alberto Jorge Contreras Núñez, señalados como “R1“, eran sobornados con 300 mil pesos al mes, el mayor monto reportado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Por su parte, José Antonio Dionisio Hipólito, exsubdirector de la Policía del Estado de Sinaloa, identificado como “Tornado” en las “narconóminas”, era comprado con 100 mil pesos al mes del grupo criminal.
Mientras que Juan Valenzuela Millán, excomandante de alto rango en la Policía Municipal de Culiacán, que aparece como “Juanito” en los documentos, recibía 30 mil pesos mensuales.

Aunque no aparece en las “narconóminas” expuestas, el Departamento de Justicia también incluye a Gerardo Mérida Sánchez, ex Secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, por aceptar 100 mil dólares (alrededor de 20 millones de pesos) mensuales proveniente de “Los Chapitos”.
De la misma forma aparece Juan de Dios Gámez, alcalde de Culiacán, con sobornos de más de 10 mil dólares (cerca de 200 mil pesos) cada vez.

A cambio de los sobornos: impunidad, información, secuestros y homicidios

“A cambio de estos sobornos habituales, los acusados y otros funcionarios corruptos han permitido a los Chapitos traficar con toneladas de narcóticos y cometer actos de violencia masiva con total impunidad”, se lee en la acusación.
El Departamento de Justicia de EU sostiene que “Los Chapitos” ordenan a los agentes del orden sobornados a realizar la detención de miembros de organizaciones criminales. Es importante mencionar que desde el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada, el Cártel de Sinaloa se encuentra en una disputa interna entre fracciones.
Las autoridades estadounidenses también acusan a los mandos policiaco y de la fiscalía señalados de entregar información sobre investigaciones en curso y cateos e incautaciones planificados por el Ejército o la Marina de laboratorios de drogas y casas de escondite donde se almacenan drogas,
armas y dinero.
Inclusive la acusación asegura que las autoridades corrompidas han ayudado a “Los Chapitos” a secuestrar y cometer homicidio contra sus enemigos, incluidos individuos sospechosos de cooperar con el gobierno de los Estados Unidos en su contra.
Sin mencionar que el grupo criminal puede vender drogas abiertamente en la calle y portar armas de fuego sin interferencias.



