México vs Bélgica: El Tricolor muestra otra cara, pero no logra vencer a los rivales más fuertes

México arde en su bipolaridad. Este equipo, constituido en la irregularidad, es capaz de hacerle un partido adulto a Bélgica e incluso dominarlo, aunque también, suele auto destruírse y perderse en grandes lapsos del cotejo.
La buena noticia a dos meses del Mundial, es que mostró gallardía ante dos equipos top ten del mundo. Con Portugal rozó los infiernos y desdeñó la fiesta que se preparó en su propio país, sin embargo, ya en Chicago, tres días después, manifestó un cambio de ánimo que revela una pequeña esperanza.
De estar rodillas al suelo ante Portugal, pasó a ser terrateniente en el campo ante Bélgica, que cuando se dio cuenta que estaba perdiendo ante un rival inferior, dio un mazazo de autoridad sin poder tampoco cambiar el guion.
Bélgica siempre asusta
El gol de Dodí Lukebakio entró como una cuchilla fina en el costillar del equipo mexicano, que pensaba que con lo ofrecido en el primer tiempo, le bastaba para seguir con la armónica presentación.
Pero esto tienen los equipos que habitan en los cielos de la FIFA, como los belgas, que aún sin ser campeones de algo, cuentan con jugadores que dinamitan las porterías.
Dodi Lukebakio celebra su gol ante MéxicoDavid Leah
El balón esta vez no fue un drama para México, incluso se notó participativo, más aún, propositivo, algo increíble en los equipos del Vasco Aguirre.
Aprendida la lección del juego ante Portugal, las pequeñas modificaciones ayudaron a mejorar. Brian Gutierrez siempre estuvo cubierto por Erik Lira y la incursión de Julián Quiñones como inicalista en detrimento de Obed Vargas fue la muestra de que el camino se puede abrir.
Jorge Sánchez también salió al frente de inicio, lo mismo que Orbelin Pineda y el equipo ganó consistencia y volumen.
México mejoró con respecto al juego ante Portugal
Entonces el equipo jugó a pleno pulmón, arrollando con pura intensidad a Bélgica, impávida por la ferocidad de los mexicanos. Cuando quiere, el equipo de Aguirre juega rápido, pero también, a mayor velocidad, menos posibilidad de pensamiento, es cuando Fidalgo no luce y no hay quien detenga la pelota.
En esa enrevesada situación a cien por hora, Sánchez anotó en una jugada de choque y raspón y el descanso sólo vino a perjudicar a México.
Julián Quiñones jugó bien ante los belgas. Mexsport
Bélgica se acomodó en los primeros segundos al regreso con el gol de Lukebakio, lo que abrió las compuertas del caos. Ya enfrascados, los jugadores riñeron más de la cuenta hasta que Rudy García tergiversó el partido con más de 10 cambios y la tónica fue distinta.
México es el fiel reflejo de la poca organización, un equipo al que el tiempo parece ganarle antes de presentarse en sociedad en su Mundial, pero que mantiene en su espíritu, una pequeña flama que le alumbra la idea de que puede competir contra los mejores. © 2025 Imagen – Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos.



