Cómo el diseño del hogar influye en el bienestar emocional, según expertos en psicología

La organización y el diseño de un hogar pueden influir profundamente en la salud mental de quienes lo habitan. Tras el auge del trabajo remoto y la experiencia de la pandemia, especialistas consultados por Architectural Digest subrayan que la distribución de los planos de vivienda impacta de forma directa en el bienestar emocional.
De acuerdo con Suchi Reddy, arquitecta y experta en neuroestética, las personas mantienen un lazo inseparable con su entorno físico. “Nunca pensamos en una araña sin su telaraña, pero de alguna manera creemos que los humanos existen sin todo lo que los rodea”, sostuvo.
La neuroestética investiga cómo los espacios pueden provocar sensaciones agradables o, por el contrario, afectar negativamente el estado de ánimo.
La psicóloga Bev Walpole observa este fenómeno desde la psicología conductual y señala que la vivienda debe satisfacer las necesidades emocionales y funcionales de quienes la habitan, ya que el diseño influye en la percepción de comodidad y seguridad.
Por su parte, Maura Trumble, arquitecta, recuerda que el hogar cumple un papel esencial en la jerarquía de necesidades humanas al garantizar seguridad y confort.
En la vida cotidiana, la disposición de un plano de planta puede influir de diferentes maneras en el ánimo.
Un rincón pequeño en una casa, con sillón cómodo, manta, lámpara suave y libros. Elementos textiles y colores cálidos que sugieren protección y refugio emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)Adam Rolston, arquitecto, destaca que la organización del mobiliario y los espacios tiene efectos emocionales y psicológicos notables. Un salón luminoso y amplio puede llegar a generar sensación de aislamiento, mientras que un rincón acogedor transmite protección.
Además, las asociaciones personales, como el color de una pared o la ubicación de la cama, refuerzan la dimensión subjetiva de estos efectos.
Los espacios mal estructurados presentan desafíos particulares. Ambientes excesivamente abiertos pueden potenciar el ruido y el desorden visual, lo que incrementa el estrés, según Rolston.
La falta de rincones tranquilos puede dejar a los habitantes expuestos y vulnerables, fenómeno que calificó como “el efecto aeropuerto”.
En coincidencia, Trumble recomienda adaptar la escala de los espacios y suavizar el ambiente mediante alfombras, muebles acolchados y tratamientos acústicos en el techo.
La distribución del mobiliario va más allá del plano arquitectónico. Nicola Harding, diseñadora, sostiene que las áreas de estar deben estar lo suficientemente próximas para favorecer la interacción y reducir la sensación de exposición.
Harding plantea que, si cada objeto tiene un lugar asignado, se facilita el orden mental: “Si algo no tiene un lugar evidente, nada puede estar claramente fuera de lugar”, expresó a Architectural Digest.
La escena genera sensación de estrés y desorden visual (Imagen Ilustrativa Infobae)La decoración y el orden cotidiano también resultan determinantes. Establecer rutinas como hacer la cama a diario fomenta una sensación de paz y logro.
Según Walpole, estos pequeños hábitos estimulan la activación conductual, una sucesión de acciones sencillas que promueven el bienestar y liberan dopamina.
Reddy añade que los espacios de transición, como el vestíbulo, pueden contribuir a la calma del sistema nervioso si se destinan al arte o la contemplación.
Prácticas culturales como el feng shui resaltan la importancia de evitar el caos visual y conservar la armonía, ya que el desorden puede bloquear la energía positiva.
Establecer rutinas como hacer la cama a diario fomenta una sensación de paz y logro (Imagen Ilustrativa Infobae)Walpole señala la importancia de personalizar las rutinas según las necesidades: mientras que algunas personas requieren orden, otras encuentran inspiración en el desorden creativo. Para ella, el diálogo dentro del hogar es prioritario.
No obstante, tanto la distribución del espacio como la decoración no sustituyen la asistencia profesional ante problemas graves.
Actualmente, la terapia psicológica también se realiza en casa, tendencia que se fortaleció con la digitalización tras el confinamiento, lo que subraya la importancia de preparar pequeños espacios que generen comodidad y privacidad para las consultas, indica el medio citado.
Adaptar el diseño del hogar puede facilitar transformaciones en la rutina y en la actitud diaria, incluso con cambios modestos como mover un mueble o integrar un objeto alegre.
Según Architectural Digest, cada ajuste en el entorno físico representa una oportunidad para renovar el ánimo y promover pensamientos más saludables.



