4 Recetas antiinflamatorias para el desayuno

El desayuno, considerado por muchos como la comida más importante del día, puede transformarse en un poderoso aliado para reducir la inflamación si eliges los ingredientes adecuados.
Las recetas antiinflamatorias no solo son sabrosas, sino que nutren tu cuerpo desde la mañana, apoyando la salud en múltiples niveles.

¿Qué es una dieta antiinflamatoria y por qué vale la pena?
Una dieta antiinflamatoria busca equilibrar el organismo mediante alimentos que reducen la inflamación, una respuesta natural del cuerpo ante daño o infección, indica un artículo de la Universidad de Harvard.
Pero cuando se mantiene activa por períodos prolongados, la inflamación puede causar daño a tejidos sanos y generar condiciones crónicas como enfermedades cardiovasculares, diabetes o artritis.

Recetas antiinflamatorias para el desayuno
Licuado verde
Ingredientes:
- 1 taza de espinacas frescas (puedes sustituir por kale o acelga)
- 1/2 pepino
- 1 manzana verde (o la fruta que prefieras para darle dulzura)
- 1/2 plátano (opcional, para mayor cremosidad)
- Jugo de 1/2 limón
- 1 taza de agua de coco (o agua normal, dependiendo de tu preferencia)
- 1 trozo pequeño de jengibre (opcional, para un toque fresco y picante)
- Hielo (opcional, si lo quieres más frío)
Instrucciones:
- Lava bien las espinacas, el pepino y la manzana.
- Coloca todos los ingredientes en la licuadora: espinacas, pepino, manzana, plátano (si usas), jugo de limón, jengibre y agua de coco.
- Licúa todo hasta que esté bien integrado y suave.
- Si prefieres un licuado más frío, agrega hielo y licúa nuevamente.
Leche dorada
Ingredientes:
- 1 taza de leche (puede ser de vaca, almendra, coco o avena)
- 1 cucharadita de cúrcuma en polvo
- ¼ cucharadita de canela en polvo (opcional)
- 1 pizca de pimienta negra (favorece la absorción de la curcumina)
- ½ cucharadita de jengibre rallado o en polvo (opcional)
- 1 cucharadita de miel o endulzante al gusto (opcional)
Instrucciones:
- Colocar la leche en un recipiente y calentar a fuego medio.
- Agregar la cúrcuma, la canela, el jengibre y la pizca de pimienta negra. Mezclar bien.
- Calentar sin que llegue a hervir, removiendo para integrar los ingredientes y evitar que se peguen.
- Retirar del fuego y dejar reposar un minuto.
- Si se desea, colar la mezcla para lograr una textura más suave.
- Endulzar con miel o el endulzante elegido antes de consumir.
Pudín de Chía y Fresa
Ingredientes:
- 3 cucharadas de semillas de chía
- 1 taza de leche de almendra (o la leche de tu preferencia)
- 1 cucharadita de miel o jarabe de arce (opcional, para endulzar)
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla (opcional, para un toque extra de sabor)
- 1/2 taza de fresas frescas (o congeladas)
- 1 cucharadita de semillas de chía extra (opcional, para decorar)
- 1 cucharadita de nueces o almendras picadas (opcional, para agregar un toque crujiente)
Instrucciones:
- En un tazón o frasco, agrega las 3 cucharadas de semillas de chía, la leche de almendra, la miel (si decides usarla) y la vainilla. Revuelve bien para que las semillas de chía se distribuyan uniformemente en la mezcla líquida.
- Cubre el tazón o frasco con una tapa o envoltura plástica y deja reposar en el refrigerador durante al menos 4 horas o, mejor aún, durante la noche. Durante este tiempo, las semillas de chía absorberán el líquido y se volverán gelatinosas, formando la textura del pudín.
- Mientras el pudín se enfría, corta las fresas en rodajas o en trozos pequeños. Si prefieres un toque más dulce, puedes macerarlas con un poco de azúcar o miel y dejar reposar para que suelten un poco de jugo.
- Una vez que el pudín haya tomado su textura, sirve en vasos o frascos pequeños. Coloca las fresas encima y, si lo deseas, decora con un poco de semillas de chía adicionales o nueces/almendras picadas para añadir un toque crujiente.
Tostada de Garbanzos y Col Rizada
Ingredientes:
- 1 lata de garbanzos cocidos (aproximadamente 400g) o 1 taza de garbanzos cocidos
- 1 taza de col rizada (kale), lavada y picada en trozos pequeños
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 diente de ajo picado finamente
- 1 cucharadita de comino molido
- 1/2 cucharadita de pimentón (puedes usar pimentón dulce o ahumado)
- Sal y pimienta al gusto
- 2 rebanadas de pan integral (o el pan de tu preferencia)
- Jugo de 1/2 limón
- 1 cucharada de tahini (opcional, para un toque cremoso)
- Aceite de oliva extra virgen (opcional, para aderezar al final)
- Semillas de sésamo (opcional, para decorar)
Instrucciones:
- Si usas garbanzos enlatados, escúrrelos y enjuágalos bien bajo agua fría. Si usas garbanzos cocidos, solo enjuágalos.
- En una sartén grande, agrega una cucharada de aceite de oliva y caliéntalo a fuego medio. Añade los garbanzos y sofríelos por unos 5-7 minutos, removiendo ocasionalmente hasta que estén ligeramente dorados y crujientes por fuera.
- Añade el ajo picado, el comino, el pimentón, sal y pimienta al gusto, y cocina por 1-2 minutos más hasta que el ajo se ablande y los sabores se mezclen bien. Retira del fuego.
- En la misma sartén, agrega un poco más de aceite si es necesario y añade la col rizada picada. Cocina a fuego medio-alto durante 3-4 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que se suavice un poco pero siga teniendo algo de textura.
- Añade un toque de sal y pimienta y el jugo de limón. Remueve bien y cocina por otro minuto. La col rizada debe quedar tierna, pero no completamente deshecha.
- Mientras cocinas los garbanzos y la col, tuesta las rebanadas de pan en una tostadora o en una sartén hasta que estén bien doradas y crujientes.
- Unta un poco de tahini (si decides usarlo) sobre cada rebanada de pan tostado para darle una base cremosa.
- Coloca la mezcla de garbanzos y la col rizada sobre el pan.
- Si lo deseas, rocía un poco de aceite de oliva extra virgen por encima y espolvorea con semillas de sésamo para decorar.
Ensalada con huevo y vinagreta de salsa verde
Ingredientes:
Para la ensalada:
- 2 huevos (o más si prefieres)
- 1 taza de hojas verdes (espinacas, rúcula, lechuga mixta, etc.)
- 1 tomate maduro, picado en cubos pequeños
- 1/4 de pepino, cortado en rodajas finas
- 1/4 de aguacate, cortado en cubos
- 1 cucharada de semillas de girasol o de calabaza (opcional, para un toque crujiente)
- 1 cucharada de cebolla morada, picada finamente (opcional)
- Sal y pimienta al gusto
Para la vinagreta de salsa verde:
- 2 cucharadas de salsa verde (puedes usar salsa mexicana o salsa verde casera)
- 1 cucharada de aceite de oliva extra virgen
- 1 cucharadita de vinagre de manzana (o vinagre balsámico si prefieres un toque más suave)
- 1 cucharadita de miel o jarabe de agave (opcional, para un toque de dulzura)
- Sal y pimienta al gusto
Instrucciones:
Cocinar los huevos:
- Cocina los huevos a tu gusto. Puedes hacerlos hervidos (6-8 minutos para huevos duros), escalfados o fritos. Si prefieres una textura más suave, los huevos escalfados son una excelente opción.
- Una vez cocidos, pélalos (si son hervidos) y córtalos en rodajas o simplemente déjalos enteros según prefieras.
Preparar la vinagreta de salsa verde:
- En un pequeño tazón, mezcla la salsa verde, el aceite de oliva, el vinagre, la miel (si decides usarla), y sazona con sal y pimienta al gusto. Remueve bien hasta que todos los ingredientes estén bien incorporados.
Montar la ensalada:
- En un plato grande, coloca las hojas verdes (espinacas, rúcula o la mezcla que prefieras).
- Agrega el tomate, pepino, aguacate y cebolla morada (si decides usarla).
- Coloca los huevos cocidos sobre la ensalada.
Aliñar la ensalada:
- Vierte la vinagreta de salsa verde sobre la ensalada y mezcla suavemente para que todos los ingredientes se impregnen con la vinagreta.
- Si lo deseas, espolvorea las semillas de girasol o calabaza por encima para darle un toque crujiente.

¿Y qué se limita o evita?
Se recomienda reducir o eliminar alimentos que favorecen la inflamación, como:
- Azúcares añadidos, harinas refinadas (pan blanco, pastas) y cereales azucarados.
- Grasas trans y saturadas presentes en productos ultraprocesados, embutidos o frituras.
- Bebidas azucaradas, procesados como bollería industrial o carnes curadas
Comenzar el día con desayunos antiinflamatorios no solo alimenta tu cuerpo, sino que también fortalece tu bienestar general. Ya sea un batido verde, una leche dorada o una tostada nutritiva, estas opciones están diseñadas para darte energía, sabor y salud a largo plazo.