CIUDAD DE MÉXICO (apro).-El gobierno de Estados Unidos asestó hoy el golpe que se venía anunciando desde hace varios meses: en una nueva ola de sanciones contra 21 presuntos integrantes y 25 empresas pertenecientes a la rama del Cártel de Sinaloa controlada por Ismael Zambada Sicairos, “Mayito Flaco”, el Departamento del Tesoro incluyó a Carlos Alberto Torres Torres, quien hasta hace poco era esposo de la gobernadora de Baja California por Morena, Marina del Pilar Ávila Olmeda, así como a varios exfuncionarios de la entidad.
En un amplio boletín divulgado hoy, el Departamento del Tesoro sostuvo que Carlos Alberto Torres Torres es un “político vinculado con el cártel quien tiene una alianza con El Ruso (el capo Juan José Ponce Félix)”, y aunque se refirió a él como “el exesposo de la gobernadora de Baja California”, planteó que el hombre utilizó “su influencia política para facilitar las actividades de los cárteles y proteger al Cártel de Sinaloa de las intervenciones del gobierno y de la policía de Baja California”.
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De hecho, el documento señaló que Pedro Ariel Mendivil García, el otrora director de Seguridad Pública de Mexicali, también operaba en alianza con “El Ruso”, y entregaba a Carlos Alberto Torres “pagos mensuales” para dejar que el Cártel de Sinaloa opere con “relativa impunidad” en el estado; este dinero, según el Departamento del Tesoro, era lavado por Luis Alfonso Torres Torres –el excuñado de la gobernadora Marina del Pilar Ávila– a través de “empresas y campañas políticas”.
El Departamento del Tesoro también señaló el rol de Rafael Buenrostro Martín, el exjefe de las aduanas de Ciudad Juárez y “asesor político cercano al gobierno de Baja California”, en la facilitación de sus “influencias y favores políticos” para apoyar a un capo del Cártel de Sinaloa llamado José Ángel Rivera Zazueta, “Don Flaco”, quien fue detenido en la Ciudad de México apenas hace una semana, el pasado 22 de septiembre.
En un comunicado atribuido al vocero del Departamento de Estado, el gobierno de Estados Unidos planteó que las sanciones abarcan “líderes de cédulas del cártel, facilitadores financieros y funcionarios mexicanos corruptos que han permitido al cártel a operar con impunidad a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México”, e insistió en las “influencias del cartel en la gobernanza de México, particularmente en Baja California, donde socios del exesposo de la gobernadora, un exdirector de seguridad pública y otros operadores políticos presuntamente aceptaron sobornos para proteger al Cártel de Sinaloa de la policía”.
Era sabido que el gobierno de Estados Unidos tenía abierta una investigación contra Carlos Alberto Torres Torres, que abarcaba a Marina del Pilar Ávila. De hecho, la gobernadora reconoció que las autoridades de Estados Unidos le habían retirado su visa –una situación un tanto surreal, para la mandataria de uno de los principales estados fronterizos de México–, y al poco tiempo se divorció de su esposo para alejarse de los problemas legales en Estados Unidos.
En junio y julio pasados, el periodista Héctor de Mauleón publicó audios en los que se escucha a Marina del Pilar hablar con un presunto intermediario sobre una presunta negociación con autoridades de Estados Unidos, en la cual ofrecía información de seguridad pública, presuntamente para conseguir un estatus de colaboradora con la justicia del vecino país.
A la par de los políticos y funcionarios, el gobierno de Donald Trump sancionó a la cúpula de la rama del Cártel de Sinaloa encabezada por Ismael Zambada Sicairos, el hijo de Ismael “El Mayo” Zambada García, quien se encuentra encarcelado en Estados Unidos, después de ser traicionado y entregado a las autoridades del vecino país por Joaquín Guzmán López, el hijo de su viejo socio Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera.
De acuerdo con el comunicado del Departamento del Tesoro, “Mayito Flaco”, quien nació en Anaheim, California, en 1982, tomó el liderazgo del grupo criminal de “Los Mayitos” después de la captura de su padre, y lo dirige de la mano con Hildegardo Gastelum García “Aldo”, Jorge Luis Mendoza Uriarte “Güero Chompas”, Francisco Javier Mendoza Uriarte y Lorenzo Castillo Maldonado.
A nivel de plazas, el Departamento del Tesoro señaló que la estructura de “Mayito Flaco” es dirigida por los hermanos Alfonso y René Arzate García en Tijuana, quienes a su vez tienen como subordinados a Pedro Humberto Martínez Rodríguez “Gordo Flubber”, Jesús Rafael Yocupicio “El Cabezón” y Franklin Ernesto Huezo Hernández “El Ranchero”.
La dependencia también señaló a algunos de los negocios que el grupo criminal utilizaría para lavar dinero de sus actividades delictivas, como la empresa hotelera Servicios Hoteleros Gastelum, casas de cambio como Galerías Centro Cambiario (cuyo nombre comercial es Magic Casa de Cambio), una gasolinera llamada Grupo Gasolinero Nueva Esperanza, así como un grupo de compañías operadas por Marco Antonio Moreno Gómez Santelices y Carlos Villela Gómez Santelices, y por los hermanos Jerónimo Javier Vera Ayala y Jorge Mario Vera Ayala.


