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¡Árbitros acusan a policías! Denuncian amenazas tras el Cruz Azul vs Atlante
El cuerpo arbitral asegura que fue víctima de empujones, jalones, insultos y amenazas por parte de presuntos elementos de la SSC; uno de los silbantes afirma que incluso fue amenazado de muerte.

Durante 90 minutos fueron la máxima autoridad sobre la cancha. Minutos después del silbatazo final, aseguran que perdieron por completo ese papel. El cuerpo arbitral que dirigió el partido entre Cruz Azul y Atlante denunció haber sido víctima de agresiones físicas, empujones, jalones, insultos y amenazas presuntamente cometidas por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México, cuando intentaban abandonar el estadio.
La denuncia cobró mayor fuerza luego de que uno de los silbantes revelara que un policía lo amenazó directamente durante el altercado.
“Me dijo que me iba a disparar”.
De acuerdo con la versión presentada por los árbitros, los hechos ocurrieron en medio de una confusión relacionada con los accesos a la zona de vestidores una vez concluido el encuentro. Lo que comenzó como un intercambio de indicaciones terminó, según el testimonio del cuerpo arbitral, en una serie de agresiones físicas y verbales por parte de algunos elementos de seguridad.
Además de la presunta amenaza, los jueces reportaron haber sido empujados, jaloneados e intimidados mientras intentaban abandonar el inmueble, una situación que consideran rebasó por completo los protocolos de seguridad establecidos para resguardar a quienes participan en un evento deportivo.
El caso comenzó a generar repercusión dentro del futbol mexicano, ya que la denuncia involucra precisamente a quienes tienen la responsabilidad de garantizar el orden durante los partidos. Por ello, integrantes del gremio arbitral solicitaron que el incidente sea investigado a fondo y que no quede impune.
Entre las peticiones destaca la revisión de las cámaras de videovigilancia del estadio para esclarecer lo ocurrido e identificar a los elementos presuntamente involucrados. Asimismo, exigieron que, en caso de acreditarse alguna conducta indebida, se apliquen las sanciones correspondientes.
Como parte del procedimiento habitual, la Secretaría de Seguridad Ciudadana podría turnar el caso a su Dirección General de Asuntos Internos para determinar si existieron irregularidades en la actuación de los policías señalados.
Más allá de la investigación que pueda abrirse, el episodio vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre los protocolos de seguridad en los estadios del futbol mexicano. En esta ocasión, la denuncia no apunta hacia aficionados o grupos de animación, sino hacia los propios elementos encargados de resguardar el orden. De confirmarse los hechos, sería un episodio inusual: quienes normalmente son la máxima autoridad dentro del terreno de juego terminaron denunciando que fueron intimidados una vez terminado el partido.



