Irán busca controlar el tráfico marítimo en Ormuz por razones de seguridad

Irán propuso a Omán un acuerdo temporal para reabrir el estrecho de Ormuz, según el cual un sentido del tráfico discurriría por aguas iraníes y parte del trayecto en sentido contrario también, dijo el martes el viceministro de Asuntos Exteriores, Kazem Gharibabadi, a la televisión estatal.
Gharibabadi contó que Teherán rechazó una propuesta de Omán para dividir a partes iguales las rutas de tránsito entre ambos países, alegando que no respondía a las preocupaciones de seguridad de Teherán, mientras no se logre la estabilidad regional de largo plazo.
El estrecho de Ormuz, añadió, permanecería cerrado si Mascate rechaza la propuesta de Irán, y añadió que Teherán nunca había reconocido la ruta sur por la costa de Omán.
Gharibabadi también señaló que Teherán había dejado claro a Mascate que ya no reconocía el Plan de Separación del Tráfico (TSS), porque la vía, situada aproximadamente en el centro del estrecho, se encuentra en su mayor parte dentro de aguas omaníes y va en contra de la necesidad de Irán de vigilar los buques en tránsito tras haber sido atacado por Estados Unidos e Israel a finales de febrero.
El TSS, adoptado por la Organización Marítima Internacional, es actualmente inutilizable debido al riesgo de minas y ha sido sustituido por la ruta norte de Irán y la ruta sur de Omán.
Se trata de una cuestión de seguridad nacional y no de intimidación, ya que cuando el TSS estuvo durante 60 años en aguas omaníes, no dijimos nada”, agregó Gharibabadi.
El diplomático iraní también advirtió de que Teherán no permitiría que ningún otro país, aun si es invitado por Omán, desmine el estrecho de Ormuz.
Ormuz: la carta de Irán contra EU
La disputa por el estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales puntos de fricción de la guerra iniciada el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel atacaron territorio iraní.
Tras esos bombardeos, Irán reforzó su presencia militar en la zona y comenzó a restringir el tránsito de embarcaciones, argumentando que debía proteger sus aguas frente a nuevas operaciones militares.
Desde entonces, el paso de buques comerciales se ha visto afectado por ataques, minas marinas y constantes despliegues navales.
Muchos buques han tenido que modificar sus rutas o navegar bajo estrictas medidas de seguridad, mientras compañías navieras y aseguradoras incrementaron los costos de operar en la zona por el elevado riesgo de incidentes.
Antes de la guerra, por el estrecho de Ormuz transitaba aproximadamente el 20 por ciento del petróleo crudo y cerca de una quinta parte del gas natural licuado comercializados en el mundo.
Cualquier interrupción prolongada del tráfico afecta directamente a los mercados energéticos internacionales, eleva los precios del transporte marítimo y genera incertidumbre sobre el suministro de hidrocarburos, especialmente hacia países de Asia y Europa que dependen de esa ruta.
La propuesta iraní de modificar temporalmente el esquema de navegación refleja el intento de Teherán por mantener un mayor control sobre el paso marítimo mientras continúan las hostilidades con Estados Unidos.
Sin embargo, especialistas en derecho marítimo consideran que cualquier cambio permanente en las rutas internacionales requeriría acuerdos multilaterales y coordinación con la OMI, además de garantías de seguridad para los buques que cruzan una de las vías comerciales más estratégicas del planeta.



