La chilena Javiera Mena purgó el dolor a través de la música

¿Quién no ha atravesado una ruptura dolorosa o una desilusión? Javiera Mena, compositora y cantante chilena, lo sabe y, por eso, no dudó un segundo en abrirse a contar sus propios duelos en canciones. Sabía que el público abrigaría esa faceta vulnerable donde cuenta esas experiencias que definieron sus recientes años.
“Hice un disco que viene como a representar un poco el dolor, la desilusión amorosa. Estuve pasando, sí, bueno, no solamente por una, sino que por varias a lo largo de mi vida, pero claro, quizás en ese momento había una más específica, tracé un plan de canciones que fueran más o menos de los momentos que vivía, que eran como una relación que no funcionó, que las cosas no se dieron como tal, de repente celos, como cosas incómodas también. Como que habla de momentos incómodos”, confiesa Javiera.
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Pero hoy luce tranquila, empoderada, despreocupada, de hecho, atiende a Excélsior, sin preocuparse demasiado, por Zoom desde Chile. Anda por ahí en pijama en su habitación con sus instrumentos rodeándola y nos cuenta como si se lo contara a una amiga, o como cuando lo escribe en sus canciones.
“Traté de llevar esas emociones a un lugar precioso como es la canción, quise como purgar un poco mucho dolor y mucha confusión que también estuvo presente en el momento”, añade.
Inmersión lleva por título ese disco que ya tiene un largo recorrido, casi un año, y ahora llega a México. Javiera lo presentará en el Lunario del Auditorio Nacional el 19 de abril. Ahí en la tarima, siente, es donde por fin podrá cerrar todo el concepto del disco y presentarlo en su forma más directa, pues algo que también propone a nivel temático el disco es la desconexión de lo digital, de lo virtual, y volver a lo natural, al calor humano.
“Incluso en la composición, tratamos de no ser tan como hiperconectados porque de repente tú estás en la computadora, bajando un software y ya estás en una, entonces, las sesiones de composición eran como con el celular grabando y guitarra, y que hayan salido canciones de la guitarra también fue algo muy orgánico que creo que se expande el mensaje con esos sonidos”, cuenta.
“Vienen de ahí las composiciones, de lo más simple, de lo más sencillo, que es agarrar la guitarra y cantar y explicar casi que a mano en un cuaderno las letras, nos fuimos por ahí, como por ir en contra un poquito de la tendencia que es como casi que grabando las sesiones de composición y subiendo el tema. Entonces, quisimos ir en contra y también a nivel de la letra, como hablar de un momento sin época también, como atemporal, que no fuera tan de ahora, ficticio, quizá”, dice Javiera.
Sus raíces la sostienen
Aunque la cantante sigue radicando en España, la gran mayoría de Inmersión fue realizada en su natal Chile y a la fecha sigue componiendo en Latinoamérica, algo que impactó implícitamente a ese disco, primero, por lo sonoro.
“España es otro tipo de vida, lo cotidiano es muy agradable, obviamente una calidad de vida exquisita, pero el caos latino también a mí me inspira un montón, también la naturaleza de acá es muy importante, conectar con la cordillera, esa energía que los latinos tenemos a mí me nutre mucho, de hecho todas mis canciones, a pesar de que vivo en España, las compongo más acá, yo creo que en España, bueno, el disco Inmersión lo compuse mucho en Madrid, pero yo nací aquí en Los Andes, entonces aprovecho esos espacios para poder salir, ir a la naturaleza, ver las estrellas que quizás en Europa en general se mira más a la ciudad, no se mira tanto como al cosmos o la tierra, entonces, en ese sentido, estoy aprovechando esos momentos que quizás en España eran diferentes, también eran más de hedonismo”, detalla.
El ascenso de José Antonio Kast al poder en Chile tampoco pasó desapercibido en Javiera; sus posturas de extrema derecha, sumado a todo lo convulso que se ha vuelto en general a nivel político Sudamérica, la influyen en su música, aunque a veces no es conscientemente.
Javiera MenaCortesía Rodrigo Pérez
“Inevitablemente más que mi música, mi vida, mi música no habla explícitamente de política, pero la energía en las relaciones humanas está presente con todo este caos con las injusticias sociales, los movimientos sociales, eso está muy presente, es algo… no es explícito, pero la energía de las canciones en las melodías como que igual se permea; aunque hablemos de amor, hay algo político siempre detrás y es importante también para mí.
Tengo un disco, Nocturna (2022), que lo compuse en pleno estallido social aquí en Chile y no hablaba de política, pero si hablaba de como en la noche que se producía como esta cosa de esconderse o energía potente. También por ahí va, porque la música igual es una energía y esa energía, obviamente los artistas que estamos en situaciones con países más inestables, va a haber algo que se exprese de una u otra manera”, reconoce.
Igual de inevitable es que ahora durante su visita a México se permita empaparse del entorno de la CDMX y aprovechará, cuenta, para que eso se refleja en su arte.
“Siempre aprovecho (para) componer, trato de encontrarme con María Daniela, que tenemos buena onda, o de repente tratar de ver a Julieta, tengo mucha amistad musical allá y muchas canciones mías han sido creadas en México también, es como reconectar y también aprovechar para volver a reconectar fuerte con México. Quizá cuando estuve viviendo en España me costaba más, pero ahora ya estoy más en Latinoamérica, así que mi plan es ir más seguido y estar más full con el público mexicano”, concluye. © 2025 Imagen – Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos.



