América Latina, en peligro de desindustrialización por comercio desleal de acero

América Latina atraviesa un momento crítico debido al impacto de las importaciones de acero subsidiadas, principalmente las provenientes de China, lo que amenaza la industria local y el empleo, señaló Ezequiel Tavernelli, director ejecutivo de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero).
En entrevista, el directivo refirió que datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) indican que el gigante asiático ofrece subsidios 10 veces superiores a los de cualquier país desarrollado, lo cual le permite inundar el mercado global con acero a precios reducidos.
Explicó que actualmente el mundo enfrenta una sobrecapacidad de 700 millones de toneladas frente a un consumo de mil 800 millones, y China concentra cerca de 33 por ciento de esa sobreproducción.
“No estamos compitiendo empresas con empresas, sino empresas contra un país, y ese es el problema de desequilibrio que hay en la industria mundial y que en particular afecta a América Latina.”
Destacó que la región produce apenas 55 millones de toneladas, mientras las importaciones (la mitad procedentes de China) ya representan 40 por ciento del consumo regional . Esta situación ha llevado a que la producción de algunos países de la región se haya desplomado a niveles similares a los observados durante la pandemia de covid-19.
El directivo hizo énfasis en la necesidad de aplicar medidas de defensa comercial como aranceles, controles de calidad y verificaciones de origen.
Destacó las acciones puestas en práctica por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, que ha detectado más de 700 irregularidades de proveedores chinos. “México, que es un ejemplo a nivel mundial”, subrayó.
Actualmente los productos siderúrgicos mexicanos deben pagar aranceles de 50 por ciento en territorio estadunidense, debido a prácticas desleales de los importadores.
Apuntó que Estados Unidos, Europa y Brasil también han fortalecido sus barreras para proteger la industria. No obstante, destacó que Brasil está “inundado” de acero chino.
Tavernelli alertó que América Latina se está desindustrializando, pues en los últimos 30 años la participación de productos manufacturados en las exportaciones cayó de 51 a 48 por ciento, mientras la exportación de materias primas ya representa 52 por ciento. “Estamos exportando soya, café y cacao, pero no autos ni electrodomésticos. Para generar empleo sostenible debemos agregar valor de origen”, afirmó.
Ante este panorama, destacó Tavernelli, es importante fortalecer la política industrial y fomentar la producción de bienes con valor agregado, como baterías de litio en lugar del mineral en bruto, a fin de revertir la tendencia y evitar que la región siga perdiendo empleos frente a las importaciones subsidiadas.
El director ejecutivo de Alacero también destacó que México es líder regional en innovación, con la construcción del horno eléctrico más avanzado del mundo en el municipio de Pesquería, Nuevo León.
Comentó que con esta inversión hecha por Ternium, el país producirá aceros de alta calidad y con baja huella de carbono. La región, subrayó Tavernelli, tiene una ventaja competitiva clave: una matriz energética con más de 63 por ciento de fuentes renovables, frente al promedio global de 30 por ciento.



