Deuda de EU rebasa los 39 billones de dólares en medio de guerra y presión fiscal

Washington. La deuda de Estados Unidos superó la cifra récord de 39 billones de dólares, un hito que llega apenas unas semanas después de que inició la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
La cifra sin precedentes pone de relieve las prioridades contrapuestas que enfrenta el gobierno, desde aprobar una enorme ley tributaria y aumentar el gasto en defensa y en la aplicación de leyes migratorias, hasta intentar reducir la deuda, algo que el presidente Donald Trump prometió hacer como candidato y como presidente.
La Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno (GAO por sus siglas en inglés) detalla algunos de los efectos del aumento de la deuda pública en los estadunidenses, entre ellos mayores costos del crédito para cosas como hipotecas y automóviles, salarios más bajos debido a que las empresas tienen menos dinero disponible para invertir, y bienes y servicios más caros. Quienes abogan por un presupuesto equilibrado también advierten que la tendencia de largo plazo de pedir prestado más y pagar más intereses obligará a los estadunidenses a afrontar decisiones fiscales más difíciles en el futuro.
Michael Peterson, presidente del consejo y director general de la organización sin fines de lucro Peter G. Peterson Foundation -creada para concienciar sobre los desafíos fiscales de largo plazo de Estados Unidos-, manifestó en un comunicado que “debemos reconocer este alarmante ritmo de crecimiento y la importante carga financiera que estamos imponiendo a la próxima generación”.
La trayectoria del aumento de los costos también resulta preocupante. La deuda federal se ha disparado con presidentes tanto republicanos como demócratas, y ha sido impulsada más recientemente por guerras, el gasto masivo durante la pandemia y recortes de impuestos.
La deuda nacional de Estados Unidos alcanzó los 38 billones de dólares hace cinco meses, y los 37 billones dos meses antes.
“Al ritmo de crecimiento actual, alcanzaremos la asombrosa cifra de 40 billones de dólares de deuda nacional antes de las elecciones” de noviembre, indicó Peterson. “Pedir prestado billón tras billón a este ritmo acelerado sin un plan en marcha es la definición de algo insostenible”.



