Nacional

Diputados votarán y botarán la reforma electoral en el pleno

En una apretada votación y únicamente con el respaldo de Morena, las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Reforma Política-Electoral aprobaron el dictamen de la reforma electoral propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum, que será hoy desechada en el pleno de la Cámara de Diputados, donde el debate será en una ronda y sólo entre coordinadores.

Por primera vez, PT y PVEM se apartaron de su aliado electoral y legislativo, en un discurso de sobrevivencia política: argumentaron que la reforma apunta a la inequidad en la competencia, pero eso sí, sus oradores tuvieron buen cuidado de precisar que, en otros temas, sí acompañarán a la Presidenta y están por que se preserve la coalición.

Sin los votos de ambos, en el pleno la reforma sólo sumará los 253 de Morena, que ratificó su “apoyo incondicional” a la iniciativa y confió sobre todo en que, con los votos en el tablero electrónico, la ciudadanía identifique “qué actores políticos cumplieron con su mandato”.

La oposición rechazó la iniciativa porque, señalaron PAN, PRI y MC, no se construyó entre los partidos y se pretende “imponer desde el gobierno y para el gobierno”.

A la reunión asistieron todos los integrantes de ambas comisiones y, como estaba previsto, en la de Puntos Constitucionales 25 diputados de Morena votaron en favor del dictamen y 21 de las otras bancadas, en contra; en la de Reforma Política-Electoral, 20 de la bancada mayoritaria lo respaldaron y 18 de los otros partidos lo rechazaron.

En un escenario donde se han avivado las críticas a los aliados de Morena, en particular al PT, la Junta de Coordinación Política pactó que, para evitar una confrontación que “lastime” a las bancadas y garantizar que continúe la coalición Morena-PT-PVEM, en la discusión del dictamen sólo intervendrán los coordinadores.

La próxima semana, plan B

Al concluir sus intervenciones, el dictamen se someterá a votación en lo general, donde no se alcanzará el mínimo de dos terceras partes de los diputados y la reforma se desechará. Desde ahora, los diputados prevén que la próxima semana se anuncie el denominado plan B que ya anticipó la Presidenta. De hecho, la morenista Guadalupe Morales –quien viene de la corriente de Los Chuchos en el extinto PRD– exclamó ayer en la reunión de comisiones: “¡nos vemos en el plan B!”

Ayer, finalmente el PT y el PVEM manifestaron abiertamente su postura contra el proyecto presidencial.

Pedro Vázquez González, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, expuso que para el PT “no es fácil” no respaldar el documento, porque sus líderes y legisladores han sido “objeto de linchamiento mediático en los días recientes por defender una postura, no de mezquindad, no de privilegios”.

Como ha hecho el partido desde que el coordinador petista Reginaldo Sandoval manifestó que no hay necesidad de una reforma electoral, Vázquez González reivindicó la lucha de izquierda del partido, su acompañamiento a líderes opositores históricos, “como el polémico Porfirio Muñoz Ledo y el ex presidente Andrés Manuel López Obrador”.

Además, sostuvo, “no nos identificamos como oportunistas ni mezquinos, no le rehuimos al debate profundo. Estamos ante una postura de que todos ganemos, mayorías y minorías, y no sólo impere el martillo del más fuerte”.

A nombre del PVEM, Ricardo Astudillo también defendió la histórica construcción de la democracia mexicana, pues con cada reforma electoral se ha buscado perfeccionar las reglas de participación.

Sostuvo que, si bien su partido reconoce “el esfuerzo que hay detrás y la visión de Estado de la Presidenta” en su iniciativa, al revisar “a profundidad el contenido aún existen aspectos a perfeccionarse para garantizar el principio fundamental de toda democracia: la equidad en la contienda”.

Esto es, expuso, “con el mayor respeto hacia el esfuerzo que representa esta propuesta, a pesar de coincidir en varios puntos de la reforma, en esta ocasión no podemos acompañar el dictamen porque consideramos que puede fortalecerse para asegurar condiciones de igualdad en la competencia democrática”.

Ambas posturas fueron selladas con el voto en contra, incluso el del coordinador del Verde, Carlos Puente. Reginaldo Sandoval también asistió a la reunión, sin voz ni voto.

Rechazo de la oposición

De ahí, los discursos de la oposición también fueron de rechazo a la iniciativa. El panista Homero Niño la consideró “un panfleto ideológico trasnochado que no podemos calificar como una iniciativa. Es obvio que nació muerto, que no alcanzó ni siquiera el consenso de sus aliados políticos”.

En una intervención donde sostuvo que el error de origen fue “encargarle esta tarea a un personaje como Pablo Gómez”, aventuró incluso que Sheinbaum ni siquiera leyó lo que firmó. Diputadas de Morena repudiaron su declaración, lo llamaron “machito” y “violentador”.

Por el PRI, Abigaíl Arredondo manifestó que la iniciativa se confeccionó “en la clandestinidad” y César Alejandro Domínguez expuso que buena parte del contenido “apunta a algo muy peligroso: debilitar el pluralismo político”, y planteó que “cuando las reglas de la democracia se escriben desde el poder, lo que está en riesgo no es la ley, sino la democracia misma”.

Desde Morena, Guillermo Santiago explicó que, con la enmienda, se busca que “el Congreso tenga un vínculo directo con la ciudadanía y cada curul responda a la voluntad popular. Que nadie llegue por acuerdos de cúpula, solamente por el voto del pueblo. Digamos adiós a los Ricardo Anaya, a las Lily Téllez, que se enquistaron en el poder sin tener el respaldo del pueblo”.

Aquí, dijo, la oposición “habla de democracia, de transparencia, cuando sus cúpulas se han dedicado a repartir los cargos políticos”.

Articulos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button
Coahuila Hoy We would like to show you notifications for the latest news and updates.
Dismiss
Allow Notifications