Mexicanas resignifican la catrina como símbolo feminista y migrante en el 8M
El colectivo 3M transforma el icono de la muerte en un símbolo de seguridad y lucha migrante

Las mexicanas en la capital de España han resignificado a las catrinas. Las mariposas monarcas migrantes, mejor conocidas como las 3M, una agrupación feminista “mexa” que marcha en la manifestación del 8M, usa a la catrina como su símbolo representativo. Más allá de significar la muerte, como regularmente ocurre, para ellas, como extranjeras, es sinónimo de seguridad y de sus raíces.
Desde 2020, este grupo sale a protestar durante el 8M en Madrid vestidas de catrinas. Su significado va más allá de ser un icono por el que México es reconocido internacionalmente, ya que también es usado para representar a las mujeres asesinadas en el país y para evitar el reconocimiento facial de la policía en caso de alguna revuelta; cabe destacar que en la marcha participan migrantes que se encuentran en condición de indocumentadas en España.
Para Dayana, del colectivo de las 3M, el vestirse de catrinas también significa “no olvidarnos de nuestras raíces aunque estemos lejos”, ni de las mujeres que viven allá.
Como mexicanas en España es importante reivindicar nuestros derechos como personas migrantes, luchar contra el fascismo, el racismo y, como mexicanas, dar visibilidad a todos los problemas de México, como los feminicidios, la violencia machista y todo lo malo que tenemos por allá. Estamos en un punto y en una situación en la que podemos dar voz aquí a problemáticas que muchas veces las mujeres allá (en México) no pueden”, expresó.
Fotos: Adilene López
Desde el colectivo de las 3M denuncian, entre varias cosas, las leyes de extranjería en España que tienden a ser racistas, xenófobas y clasistas; las dificultades de homologación que empujan a los migrantes a la precariedad o la violencia institucional y los discursos de odio contra personas racializadas.
Aideé Zamorano, fundadora de Mamá Godín, una empresa de asesoría de economía de cuidados en México y quien ahora vive en Madrid, comenta los retos que implica migrar.
Es un privilegio estar de este lado, pero no dejas de pensar en tu mamá, hermana, en tus tías y lo complejo que es ser mujer allá. Acá se tienen muchas barreras estructurales e institucionales, pero allá el simple hecho de ser mujer significa que no puedes salir a la calle. Y acá es la moneda que se paga: a cambio de seguridad, perdemos privilegios como ciudadanas, como profesionistas. Aunque tengas todas las competencias, terminas siendo cuidadora o algo por el estilo, y eso duele mucho”, dijo.
Zamorano marchó este 8M desde Madrid con la consigna “40 horas ya”, en protesta también por la falta de la reforma laboral en México, que genera violencia estructural por el cuidado de hijos.
Me preocupa que, teniendo una Presidenta, no se haya dado la reforma de las 40 horas como se había planteado y se está dando de una forma paulatina, invisibilizando el cuidado. Por eso traje un bebé encadenado y mi falda dice ‘sin madres no hay economía’. Sólo uno de cada 10 empleos en México está ocupado por una mamá, y por eso trabajo todos los días y nos toca luchar por ello desde acá”, explicó.
Fotos: Adilene López
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