Mujeres violentadas acusan indolencia de las autoridades; sus agresores siguen impunes y sin sentencias

Ciudad de México. Algunos de los testimonios que niñas, adolescentes y mujeres expusieron durante el mitin central de la marcha por el Día Internacional de las Mujeres (8M) arrancaron lágrimas y múltiples expresiones de sororidad entre las mujeres que participaron en la marcha por el Día Internacional de las Mujeres (8M).
Junto a su madre y vestida de princesa en tonos morado y rosa, la niña Ivanna, contó entre lágrimas, que a los cinco años fue violentada sexualmente en su escuela.
“Como vieron en mi cartel, fui violada y abusada sexualmente por un hombre a los cinco años. Y ahorita no le han dado su sentencia, pero está en prisión. Y estoy muy triste porque no le han dado su sentencia. Ya quiero que se la den. Me violaba en los baños de la escuela. Tuve tres intentos de suicidio, y me pegaba. Mi mamá se dio cuenta porque traía moretones en todos lados, como por ejemplo en los brazos y en las manos. Una vez que yo intenté hacer algo o me intenté escapar, él me golpeó y regresé con moretones. Él me hacía sufrir mucho, me gritaba y me amenazaba con que me iba a matar.”
Las palabras de la infante, desataron múltiples muestras de apoyo “¡No estás sola!, ¡No estás sola! ¡No estás sola!, ¡Ivana, tú eres un ejemplo para nosotras! ¡Hija, escucha! ¡Tu madre está en la lucha! ¡Hija, escucha! ¡Tu madre está en la lucha!”, se escuchó potente en la explanada del Zócalo capitalino teñido de morado.
La preparatoriana Isuri, denunció la agresión de un profesor, que aún continua dando clases en el plantel. Ante esto preguntó “¿El profesor me tiene que violar o desaparecer para que lo corran? El profe sigue dando clases a primer grado”, lo que origino el enojo de las mujeres participantes en la manifestación.
“Cada que me iba a calificar me daba de la mano y me decía ahorita te califico hermosa. Una vez hizo que todos salieran del salón y me quedé yo. El profe me pegó a su cuerpo y nomás porque vio que entró alguien me soltó. Mi mamá fue a la escuela, muchas niñas levantaron su voz, niñas de la escolta que las tocaba al darles corrección. ¿Y qué hicieron? Nos dijeron que no podían hacer nada porque no nos hizo nada más.”
La joven madre, Itzel García, narró que “en una guardería del IMSS mi bebé Anya fue violada”. Los hechos ocurrieron en 2024, “ya vamos para dos años y aún no hay nada, porque en México no hay justicia”. Dijo que el sindicato “sigue protegiendo a las agresoras.” Su testimonio desató la la exigencia de “¡Justicia! ¡Justicia para Anya! ¡Justicia! ¡Justicia! ¡Justicia!”
Otra historia que causó indignación fue la de Zoé, de 15 años, quien dijo que en abril de 2015 fue violada por su entonces novio en los vestidores del Deportivo Cuauhtémoc.
“Además de violarme, me ahorcó, me apretó, no me dejaba irme. Después iba a amenazarme todos los días a mi casa. Yo me escapé dos veces, porque yo pensé que si él no me veía en mi casa, él no le iba a hacer nada a mis papás ni a mi hermano.
“Este mes probablemente mi violador quede libre, ya que es menor de edad. Pero quiero decirles que todas son muy fuertes, que nunca se queden calladas. Sanar en voz alta permite que en otras no mueran en silencio. Gracias. Y luchen, luchen, quemen todo, rompan todo. Rompan, porque en este país no hay justicia.”
Ante sus palabras, todas las unísono gritaron “¡No estás sola, hija! ¡Tu lucha es mi lucha! ¡Y nunca me callaré!”.
En el pronunciamiento del 8M de 2026, enlistaron algunas de las principales demandas. Exigieron justicia expedita con perspectiva de género, pues sólo una de cada 10 muertes violentas de mujeres es investigada.
También exigieron la visibilidad de las tentativas de feminicidio y justicia para las sobrevivientes. “Sobrevivir no puede significar quedar en el olvido”.
Exigieron la presentación con vida de todas las personas desaparecidas, afirmaron que la maternidad será deseada o no será y pidieron un alto hacia la violencia obstétrica.
Además solicitaron la puesta en marcha de la educación sexual integral en todos los niveles educativos como herramienta de vida y prevenir el abuso sexual infantil.
Se pronunciaron también en contra del genocidio en Gaza, el imperialismo, el fascismo y no al poder que violenta y encubre como el caso del agresor sexual Jeffrey Epstein, pues ningún agresor del poder debe quedar impune.



