A 20 años de Pasta de Conchos, familias mantienen la lucha por la justicia y el rescate

San Juan de Sabinas, Coahuila – En el marco del vigésimo aniversario de la tragedia en la mina de Pasta de Conchos, Guadalupe Díaz Rodríguez, viuda de Mauro Antonio Sánchez Rocha, compartió su testimonio sobre las dos décadas de resistencia, vigilia y la búsqueda constante de los restos de los mineros atrapados.
Díaz Rodríguez recordó que, aunque los actos conmemorativos suelen ser anuales, para las familias la espera ha sido una labor diaria.
“Tenemos un compromiso, un deber y un derecho de estar esperando esos restos”, afirmó. A diferencia de otras familias que aún esperan resultados, Guadalupe mencionó que ella ya ha recibido los restos del padre de sus hijos, un paso crucial hacia el cierre de su duelo.
Reconocimiento a las autoridades y apoyo sindical
Durante la entrevista, Guadalupe destacó un cambio significativo en la atención a su caso bajo la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, a quien agradeció por iniciar formalmente las labores de rescate. Asimismo, expresó su confianza en que la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, dará continuidad a estos esfuerzos.
De igual manera, reconoció el apoyo del Sindicato Nacional Minero y de su dirigente, Napoleón Gómez Urrutia. “Moral y económicamente nos ayudaron bastante cuando más lo necesitábamos”, señaló, enfatizando que más allá de las indemnizaciones económicas —las cuales reconoció pero calificó como temporales—, lo más valioso ha sido el respaldo moral para sostener a sus familias y asegurar el futuro de sus hijos.
Resistencia ante las adversidades
La viuda también recordó los momentos de tensión cuando se intentó desalojar a los familiares de las inmediaciones de la mina. Explicó que, tras las negociaciones, se les permitió permanecer en una unidad móvil (traila) en la zona del PCT2 para protegerse de las inclemencias del clima extremo de la región mientras supervisan los avances.
Finalmente, Guadalupe Díaz rechazó las críticas de quienes sugieren que las familias solo buscan beneficios económicos. “El dinero se gasta, pero el derecho de los hijos de recibir apoyo y justicia por la pérdida de su padre es lo que nos mantiene adelante”, concluyó, reafirmando que la lucha por Pasta de Conchos es, ante todo, una cuestión de dignidad humana y memoria.



