Zoológicos de Estados Unidos permiten nombrar cucarachas y ratas con el nombre de tu ex por San Valentín

El mes de febrero marca el inicio de una campaña inusual en varios zoológicos de Estados Unidos, donde se invita a los visitantes a participar en iniciativas que permiten nombrar cucarachas, ratas u otros animales con el nombre de un ex o alguien no grato. La propuesta, que comenzó en 2011 y se consolida cada San Valentín, está dirigida a quienes buscan alternativas simbólicas a las tradiciones románticas y tiene como fin recaudar fondos para la conservación de la fauna. Según detalló NBC News, esta tendencia se ha extendido en instituciones de distintas ciudades del país.
La iniciativa tuvo su origen en el Bronx Zoo, ubicado en Nueva York, que lanzó la campaña “Name-a-Roach” en 2011, permitiendo a cualquier persona donar dinero y asignar el nombre que desee a una cucaracha silbadora de Madagascar. De acuerdo con el zoológico, las donaciones dan acceso a un certificado digital personalizado y, en ediciones recientes, a la posibilidad de enviar mensajes. El programa ha sido replicado y adaptado por otros recintos como el San Antonio Zoo en Texas y el Brookfield Zoo en Chicago, ampliando la oferta para incluir ratas y vegetales, que pueden ser utilizados como alimento para otros animales.
Estos programas surgieron como una respuesta a la necesidad de encontrar nuevas fuentes de financiamiento para proyectos de conservación y educación ambiental. Desde el lanzamiento del “Name-a-Roach”, la estrategia se expandió a otros zoológicos, como el Maryland Zoo y el Maritime Aquarium en Connecticut, que han sumado propuestas similares. La información fue verificada por NBC News, que consultó a instituciones participantes y revisó sus materiales oficiales. Los fondos recaudados se destinan a programas de protección animal y mejora de instalaciones.
¿Cómo funciona la campaña para nombrar una cucaracha con el nombre de un ex?
El programa “Name-a-Roach” del Bronx Zoo permite elegir un nombre para una cucaracha silbadora de Madagascar mediante una donación. El participante recibe un certificado digital, que puede personalizar, y la acción se presenta como un gesto simbólico para quienes desean dejar atrás una relación o simplemente hacer un obsequio diferente en San Valentín. Según el zoológico, la especie elegida no es invasora y su tenencia no representa riesgos ambientales.
En el San Antonio Zoo, el programa “Cry Me a Cockroach” amplía las opciones. Los participantes pueden nombrar cucarachas, ratas o vegetales y elegir que estos sean ofrecidos como alimento a animales carnívoros del recinto. El Brookfield Zoo en Chicago también ofrece la posibilidad de bautizar cucarachas y exhibe los nombres en un panel dentro de sus instalaciones, de acuerdo con la cobertura de NBC News.
El Bronx Zoo en Nueva York lanzó en 2011 la iniciativa ‘Name-a-Roach’, permitiendo donar y nombrar cucarachas silbadoras de Madagascar. (Imagen Ilustrativa Infobae)¿Qué otras alternativas ofrecen los zoológicos durante San Valentín?
La oferta de los zoológicos estadounidenses va más allá de las cucarachas. Entre las opciones disponibles, según recopiló NBC News, se encuentran:
- Nombrar ratas: El San Antonio Zoo permite que las ratas bautizadas con el nombre indicado sean dadas a reptiles.
- Nombrar vegetales: También en el San Antonio Zoo, los vegetales pueden recibir nombres y ser utilizados como alimento.
- Nombrar montones de estiércol: El Maryland Zoo ofrece la posibilidad de asignar el nombre de un ex a una pila de excremento animal, como variante simbólica.
- Nombrar peces para ser alimentados a otros animales: El Maritime Aquarium en Connecticut incorpora esta opción, permitiendo “despedir” a una persona simbólicamente.
La participación en estos programas no está limitada a personas con exparejas. Según declaraciones recogidas por NBC News, algunos participantes han optado por asignar nombres de conceptos abstractos, como “el invierno”, o de personas ajenas al ámbito sentimental.
¿Quiénes pueden participar en estas iniciativas?
Las campañas están abiertas a cualquier mayor de edad que desee realizar una donación. La gestión se realiza en línea, y el certificado digital puede personalizarse con mensajes adicionales. Según el testimonio de Lily L., residente de Nueva York, recogido por NBC News, la campaña se utiliza también como obsequio para amistades: “Nombré cucarachas en honor a los ex terribles de mis amigas como una broma”, explicó.
La flexibilidad de la propuesta permite que quienes no tengan un ex o no deseen participar por motivos sentimentales, puedan igual sumarse nombrando animales con el nombre de cualquier persona, concepto o incluso estación del año. Shannon Lee, de Ohio, relató a NBC News que utilizó la campaña para bautizar un gusano con el nombre de “invierno”.
Los zoológicos participantes destinan las donaciones obtenidas a proyectos de protección de especies y educación ambiental. (Imagen Ilustrativa Infobae)¿A qué se destinan los fondos recaudados?
Los zoológicos participantes han informado que el dinero recaudado se utiliza exclusivamente en programas de conservación y educación ambiental. Según la información publicada por el Bronx Zoo y el San Antonio Zoo, las donaciones respaldan proyectos de protección de especies, mantenimiento de instalaciones y actividades educativas. Además, en Estados Unidos, el aporte es deducible de impuestos, lo que incrementa el atractivo para algunos donantes.
En el caso del San Antonio Zoo, los responsables destacaron en información difundida por NBC News que los animales utilizados para alimentación forman parte habitual de la dieta de los carnívoros del zoológico, y que la campaña no implica prácticas diferentes a las habituales en el manejo de fauna bajo cuidado humano.
¿Cuál es la posición institucional sobre el impacto ambiental y ético?
Los zoológicos han subrayado que la elección de especies para estos programas responde a criterios de seguridad ambiental. El Bronx Zoo confirmó a NBC News que las cucarachas empleadas no son invasoras y no presentan riesgos para el entorno. Además, el uso de ratas, vegetales o peces se ajusta a las prácticas de alimentación habituales en los recintos.
Las campañas han sido presentadas como una alternativa creativa de recaudación de fondos, sin efectos adversos para los animales involucrados, según fuentes institucionales consultadas por NBC News. La mayoría de los zoológicos participantes publica información sobre el destino de los recursos y el impacto de los proyectos financiados en sus sitios web oficiales.
La participación está abierta a cualquier adulto que done, pudiendo elegir cualquier nombre o concepto, y no exclusivamente de exparejas. (Imagen Ilustrativa Infobae)¿Cómo ha evolucionado el interés en estos programas?
Desde su lanzamiento en 2011, la campaña “Name-a-Roach” del Bronx Zoo ha experimentado un crecimiento sostenido en participación, según datos recogidos por NBC News. El modelo se ha expandido a otros centros, generando iniciativas similares en distintas regiones del país. La originalidad de la propuesta y la cobertura mediática han contribuido a incrementar la visibilidad de los zoológicos y sus programas de conservación.
En ediciones recientes, los zoológicos han ampliado la oferta de productos, sumando mensajes personalizados y exhibiciones públicas de los nombres elegidos. Según la información difundida por NBC News, el flujo de donaciones en febrero aumenta y contribuye a financiar operaciones durante el resto del año.
¿Qué impacto tiene para los zoológicos y la conservación?
La recaudación obtenida a través de estas campañas representa una fuente adicional de ingresos para los zoológicos estadounidenses. De acuerdo con la información proporcionada por las propias instituciones y recogida por NBC News, los fondos permiten sostener programas de protección de especies en peligro, financiar mejoras en infraestructuras y desarrollar actividades educativas para la comunidad.
El enfoque simbólico del programa ha permitido atraer a un público diverso que, fuera de las celebraciones tradicionales de San Valentín, elige participar en una acción que combina humor, desahogo y apoyo a la conservación animal. La tendencia evidencia la búsqueda de estrategias innovadoras en la recaudación de fondos para la protección de la biodiversidad.



