8 acciones claves para dejar el vapeo con éxito, según un experto en tabaquismo

El vapeo no representa una alternativa segura al tabaco y conlleva riesgos relevantes para la salud, un hecho que genera creciente inquietud entre especialistas y autoridades sanitarias. La Universitat Oberta de Catalunya (UOC) advierte que los cigarrillos electrónicos implican peligros y considera fundamental abandonar su uso.
Antoni Baena, profesor y experto en tabaquismo de la UOC, subraya los riesgos asociados y comparte ocho recomendaciones avaladas por la ciencia para dejar de vapear en la revista SportLife.
El inicio de un nuevo año suele motivar a muchas personas a plantearse cambios personales. Junto con el interés por la actividad física o la mejora de hábitos saludables, resalta el objetivo de dejar el cigarrillo y el vapeo, impulsado principalmente por el crecimiento de esta práctica y sus riesgos comprobados.
Mitos sobre la seguridad del vapeo
La creencia de que el vapeo es menos perjudicial que el tabaco no se sostiene científicamente, según la UOC. Baena señala: “No existe base científica para decir que el cigarrillo electrónico es menos lesivo, por diferentes motivos”. Aunque faltan estudios a largo plazo, la evidencia disponible indica que el vapeo expone al organismo a sustancias potencialmente peligrosas.
Ocho pasos recomendados por expertos ayudan a dejar el vapeo, comenzando por definir la motivación y eliminar dispositivos electrónicos (Imagen Ilustrativa Infobae)Los cigarrillos electrónicos contienen principalmente nicotina, reconocida por su alta capacidad adictiva, sustancias responsables de la vaporización y aditivos alimentarios cuya seguridad, una vez calentados e inhalados, se desconoce. Este proceso genera formaldehídos, acetaldehídos y acroleínas, todas ellas clasificadas como cancerígenas o tóxicas pulmonares.
Además, existen más de 15.500 saborizantes que, al descomponerse térmicamente, producen aldehídos peligrosos. El mentol puede suprimir el reflejo de la tos, lo que convierte el vapor en un riesgo tanto para quien lo inhala como para quienes se encuentran cerca, es decir, los llamados vapeadores pasivos.
Ocho pasos para dejar el vapeo con éxito
No existen métodos milagrosos para dejar el vapeo o el tabaco. La UOC recomienda optar por estrategias respaldadas científicamente, consideradas las más eficaces para abandonar este hábito. El profesor Baena detalla ocho pasos concretos para lograrlo:
- Definir claramente la motivación y el objetivo de dejar el vapeo: proteger la salud y evitar la adicción.
- Fijar una fecha de inicio y deshacerse de todos los dispositivos y líquidos de vapeo.
- Identificar las situaciones o emociones que favorecían el vapeo y evitarlas al principio hasta que sea posible gestionarlas sin recurrir al cigarrillo electrónico.
- Buscar ayuda profesional, sin dejar de lado el apoyo de familiares y amigos.
- Consultar con un especialista en salud sobre tratamientos de primera línea, tanto farmacológicos como psicológicos.
- Cambiar rutinas asociadas al vapeo y mantener la mente ocupada.
- Practicar ejercicio físico para percibir pronto los beneficios en la salud.
- Reconocer y valorar cada avance, ya que este reconocimiento personal fortalece el compromiso y facilita el cambio de hábito para dejar el vapeo atrás
Más de 15.500 saborizantes para vapeo pueden descomponerse y generar aldehídos peligrosos tanto para usuarios como para vapeadores pasivos (Imagen Ilustrativa Infobae)La evidencia científica, el impacto en la salud y la proliferación entre jóvenes refuerzan la urgencia de abandonar el vapeo, un hábito que, lejos de ser inocuo, presenta riesgos todavía poco conocidos y consecuencias que ya preocupan a la comunidad sanitaria.
Razones para dejar de vapear
La Universitat Oberta de Catalunya (UOC) identifica cinco razones esenciales para abandonar el vapeo:
- Impacto directo sobre la salud: Vapear afecta negativamente al organismo y puede causar daños inmediatos.
- Adicción a la nicotina: Muchos líquidos para vapeo contienen nicotina, incluso cuando no lo indican en la etiqueta, lo que incrementa el riesgo de dependencia.
- Incógnitas sobre los efectos a largo plazo: El vapeo es un fenómeno reciente y aún no se conocen todas sus consecuencias futuras.
- Daño ecológico: Los dispositivos desechables generan residuos que perjudican el medioambiente, motivo por el cual algunos países ya han prohibido su uso.
- No ayuda a dejar de fumar: Según Antoni Baena, “no ayudan a dejar de fumar, solo favorecen el consumo dual”.
Se desconocen los efectos a largo plazo del vapeo, lo que incrementa la preocupación de especialistas y autoridades sanitarias (Imagen Ilustrativa Infobae)El consumo de cigarrillos electrónicos aumentó en paralelo. El informe Estudes y otros estudios respaldados por la UOC indican que el 54,6% de los estudiantes de entre 14 y 18 años ha probado cigarrillos electrónicos. Para Baena, “el tabaquismo es la primera causa evitable de muerte en los países desarrollados, y los vapeadores, su puerta de entrada”.



