“Yo soy hombre”: sujeto rechaza subir a auto rosa y enfrenta a conductora en Puerto Vallarta
Un pasajero en Puerto Vallarta rechazó subir a un auto rosa de plataforma, generando un video viral y debate sobre prejuicios de género e inclusión.

Un desacuerdo se convirtió en tema de debate en redes sociales luego de que un pasajero en Puerto Vallarta, Jalisco, se negara a abordar un vehículo de plataforma únicamente porque era de color rosa. El hecho fue grabado por la conductora del automóvil, Osiris Suárez, quien compartió el clip.
En el video se observa cómo la conductora llega al punto acordado para recoger al pasajero. Al ver el automóvil decorado en tonos rosas, el hombre expresa su inconformidad y rechaza iniciar el viaje solicitado. “¿Esta madr.. qué? Es un carro rosa… Yo soy hombre, ¿cómo me voy a subir a un carro rosa?”, se escucha decir al pasajero mientras discute con la conductora.
Conductora reacciona a conducta agresiva del pasajero
Ante la negativa del usuario, Osiris Suárez defendió su derecho a personalizar su vehículo y recordó que el color del automóvil no influye en la calidad del servicio ni en la seguridad del traslado. “No se te va a quitar lo hombre porque te subas. Es un gusto personal, es mi carro”, respondió durante la discusión.
El intercambio se prolongó cuando el pasajero exigió que el viaje fuera cancelado sin que se le aplicara algún cargo. Sin embargo, la conductora explicó que el cobro procedía porque ella había acudido al punto de encuentro y cumplido con el servicio solicitado, siendo el usuario quien decidió no abordar. Finalmente, el hombre optó por cancelar y retirarse del lugar visiblemente molesto.
Reacciones en redes sociales
La difusión del video generó una ola de comentarios en plataformas digitales. Muchos usuarios criticaron la actitud del pasajero, señalando que su decisión reflejaba prejuicios asociados a los roles tradicionales de género y una percepción estereotipada del color rosa. Otros internautas defendieron la libertad de cada persona de elegir cómo transportarse, aunque coincidieron en que la reacción del hombre fue exagerada.
El caso se convirtió en tendencia, con miles de reproducciones y debates sobre la inclusión, la tolerancia y la manera en que los servicios digitales deben manejar situaciones de este tipo.
¿Qué es la masculinidad frágil?
La masculinidad frágil es un concepto de la psicología social que describe la inseguridad de algunos hombres frente a las expectativas tradicionales de género. Se manifiesta en actitudes defensivas, rechazo a conductas consideradas “femeninas” y comportamientos que pueden derivar en misoginia, homofobia o violencia.
La masculinidad frágil surge de la idea de que los roles de género masculinos están construidos socialmente y se sostienen en estereotipos rígidos: fuerza física, dominio, competitividad y rechazo a la vulnerabilidad. Cuando un hombre siente que no cumple con estas expectativas, puede reaccionar con actitudes defensivas o agresivas para reafirmar su identidad.
La masculinidad frágil se observa en situaciones como la incomodidad de algunos hombres al realizar tareas domésticas, usar ropa considerada “femenina” o mostrar emociones como tristeza o miedo. También se refleja en la necesidad de demostrar constantemente fuerza o control, incluso en contextos donde no es necesario. Estas conductas buscan evitar la percepción de debilidad, pero terminan reforzando estereotipos dañinos.
Manifestaciones cotidianas
La masculinidad frágil afecta tanto a los hombres como a la sociedad en general. En el plano individual, puede generar estrés, ansiedad y problemas de salud mental, al limitar la expresión emocional y la búsqueda de apoyo. En lo social, contribuye a la desigualdad de género, alimenta actitudes misóginas y homofóbicas, y puede derivar en violencia física o simbólica contra mujeres y personas de la comunidad LGBTQ+.
Expertos en psicología social recomiendan deconstruir la masculinidad frágil mediante educación, autoconciencia y apertura emocional. Promover una masculinidad inclusiva implica aceptar la diversidad de formas de ser hombre, fomentar la comunicación abierta y reconocer que la vulnerabilidad no es debilidad, sino parte de la experiencia humana.



