Siesta y verano: 10 consejos claves para lograr un descanso reparador los días de calor

Durante los meses más calurosos del año, el aumento de las temperaturas representa un desafío creciente para quienes desean mantener una buena calidad de sueño. Las olas de calor, cada vez más habituales, alteran los patrones nocturnos de descanso y pueden repercutir en la salud general de la población.
Ante este escenario, organismos internacionales y especialistas en medicina del sueño han elaborado recomendaciones basadas en estudios científicos para ayudar a mitigar los efectos del calor y proteger el bienestar físico y mental. El impacto de las altas temperaturas durante la noche va más allá de la simple incomodidad: puede desencadenar problemas de salud a largo plazo.
Dormir menos de siete horas de manera recurrente se asocia con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, disminución de las defensas y alteraciones en el estado de ánimo, según advierten fuentes como Harvard Health. Por este motivo, resulta fundamental incorporar rutinas y acondicionar el entorno para promover un sueño reparador y cuidar el equilibrio integral durante el verano.
Diez claves para dormir mejor durante las noches calurosas
1. Mantener la habitación entre 18 y 22℃
Dormir en un ambiente fresco permite que el cuerpo reduzca su temperatura interna, condición necesaria para la conciliación del sueño. Especialistas citados por Harvard Health recomiendan no superar los 25℃ (77℉), ya que el calor excesivo incrementa la transpiración y fragmenta el sueño profundo.
Mantener la habitación entre 18 y 22°C ayuda a reducir la temperatura corporal y favorece un descanso reparador en noches calurosas de verano (Imagen Ilustrativa Infobae)2. Cerrar persianas y cortinas durante el día
Bloquear la entrada de luz solar en las horas de mayor temperatura ayuda a disminuir el calor acumulado en la habitación. Las persianas celulares pueden reducir hasta un 60% el ingreso de calor, mientras que las cortinas con reverso blanco logran un 33%.
3. Generar ventilación cruzada en la noche
Al anochecer, abrir ventanas y crear corrientes de aire con ventiladores portátiles o de techo permite renovar el aire y reducir la temperatura. Este método contribuye a un ambiente más fresco y apto para el descanso.
4. Usar ropa de cama y pijamas de materiales naturales
El algodón, el lino y la seda absorben la humedad y mantienen la frescura. Algunas personas prefieren dormir sin ropa para mayor comodidad. En noches muy calurosas, enfriar las sábanas en el congelador puede proporcionar alivio adicional.
5. Tomar una ducha tibia antes de acostarse
Una ducha tibia antes de dormir favorece la relajación y la conciliación del sueño sin activar el cuerpo como ocurre con el agua fría (Imagen ilustrativa Infobae)Una ducha tibia relaja el cuerpo y favorece la disipación del calor acumulado. Según la Sleep Research Society, el agua tibia dilata los vasos sanguíneos y ayuda a iniciar el proceso de conciliación del sueño. Las duchas frías, en cambio, pueden activar el cuerpo y dificultar el descanso.
6. Cenar temprano y ligero, evitando alcohol y cafeína
Comidas copiosas, bebidas alcohólicas y productos con cafeína aumentan el insomnio y alteran la calidad del sueño, de acuerdo con la Sociedad Española del Sueño y Harvard Health. Priorizar alimentos ricos en fibra o triptófano facilita el descanso y previene interrupciones nocturnas.
7. Mantener horarios regulares para el descanso
Acostarse y levantarse a la misma hora cada día ayuda a sincronizar el reloj biológico, incluso en condiciones de calor. La regularidad es fundamental para que el organismo mantenga sus procesos restauradores y logre un descanso eficiente.
8. Limitar el uso de pantallas antes de dormir
El uso de pantallas antes de dormir reduce la producción natural de melatonina y dificulta conciliar el sueño en adultos y niños (Imagen Ilustrativa InfobaeLa exposición a luz brillante y dispositivos electrónicos reduce la liberación de melatonina, la hormona que regula el sueño. Los expertos sugieren dejar de utilizar estos dispositivos al menos dos horas antes de acostarse para favorecer la conciliación natural del sueño.
El impacto del calor en la salud y el descanso
Además de estos consejos, es importante destacar la relevancia de la hidratación durante el día para regular la temperatura corporal, aunque conviene limitar la ingesta de líquidos antes de acostarse para evitar despertares nocturnos. Técnicas de relajación, como la meditación, la respiración profunda o la música suave, facilitan la transición hacia el sueño y preparan el cuerpo para un descanso reparador.
Si la sudoración nocturna es excesiva y se acompaña de debilidad, hormigueo o calambres, puede tratarse de deshidratación u otros trastornos que requieren atención médica.
Seguir recomendaciones basadas en evidencia científica permite preservar la calidad del descanso y contribuye al bienestar físico y mental (Imagen Ilustrativa Infobae)Especialistas y fuentes como Harvard Health insisten en que la aplicación de estas estrategias ayuda a preservar la calidad del sueño, aun en condiciones adversas. La consulta médica adquiere especial relevancia ante insomnio crónico, síntomas persistentes o la presencia de factores de riesgo.
Adoptar estrategias basadas en la ciencia, como las propuestas por Infobae y Harvard Health, impacta directamente en el bienestar y la salud integral durante las épocas de calor. Seguir estos diez puntos clave permite enfrentar las noches cálidas con mayor comodidad y preservar la calidad del descanso, fundamental para la recuperación física y mental.



