China se burla de Trump: su superávit 2025 alcanza niveles históricos y el de EU cae

Pese a la guerra arancelaria del Presidente estadounidense, el gigante asiático supo abrirse paso en otras regiones del mundo para esquivar las tarifas y lograr que sus productos aumentaran las ventas.
Ciudad de México, 14 de enero (SinEmbargo).– China anunció este miércoles el mayor superávit comercial del mundo en su historia, incluso ajustado por la inflación. Una gigantesca ola de sus exportaciones inundaron los mercados durante el año pasado y como resultado, el superávit chino aumentó 20 por ciento en 2025 con respecto a 2024, según datos publicados por la Administración General de Aduanas del país.
En contraparte, las exportaciones del principal socio de México, Estados Unidos (EU), cayeron un 20 por ciento en 2025.
The New York Times dice que el superávit chino va en un tren. Sólo en diciembre alcanzó los 114 mil 140 millones de dólares, impulsado por el aumento de las exportaciones a la Unión Europea (UE), África, América Latina (AL) y el Sudeste Asiático. Fue el tercer superávit mensual más alto registrado, sólo superado por enero y junio del año pasado.
“El enorme superávit comercial del año completo se produjo a pesar de los esfuerzos del Presidente [Donald] Trump por aplicar aranceles para contener las fábricas chinas. Los aranceles redujeron el superávit comercial de China con Estados Unidos en un 22 por ciento el año pasado. Sin embargo, las fábricas chinas aumentaron sus ventas a otras regiones, en muchos casos eludiendo los aranceles estadounidenses al enviar sus productos a Estados Unidos a través del Sudeste Asiático y otros lugares”, destaca The New York Times.

En una crítica indirecta, pero clara a Estados Unidos, Wang Jun, subdirector de la Administración General de Aduanas de China, declaró el miércoles en una conferencia de prensa que las importaciones de su país se habían visto limitadas por los controles de exportación de otros países. “Algunos países han politizado los asuntos económicos y comerciales, y han restringido las exportaciones de productos de alta tecnología a China por diversas razones; de lo contrario, habríamos importado aún más”, sostuvo.
Uno de los países que movió fuerte sus aranceles en 2025 en perjuicio de las exportaciones chinas es México.
La máquina china
The Wall Street Journal cuenta hoy que cuando el Presidente de Estados Unidos regresó a la Casa Blanca, los economistas predijeron que nuevos aranceles sofocarían la enorme maquinaria exportadora de China. En cambio, su superávit comercial, la diferencia entre sus exportaciones e importaciones, alcanzó un récord en 2025: 1.19 millones de millones de dólares. Las exportaciones aumentaron un 5.5 por ciento el año pasado con respecto a 2024 (en dólares), en comparación con el crecimiento del 5.9 por ciento del año anterior.

Los envíos a Estados Unidos disminuyeron –lo que abrió la puerta a que aumentaran las exportaciones mexicanas–, pero los fabricantes chinos encontraron nuevos clientes en el resto del mundo.
La economía global, dice el diario, “impulsada por el gasto en IA, siguió avanzando, manteniendo fuerte la demanda externa. Y otro año de deflación de los precios de producción hizo que los productos chinos resultaran atractivos para los compradores extranjeros. El resultado: las fuertes exportaciones ayudaron a impulsar la economía de China hacia un crecimiento que desafió las expectativas el año pasado, incluso cuando el mercado inmobiliario y el sentimiento del consumidor en el país permanecieron estancados”.
Pero a medida que algunos compradores estadounidenses han ajustado sus métodos de abastecimiento para evitar aranceles más altos sobre los productos fabricados en China, “las cadenas de suministro que se han trasladado desde China a lugares como Vietnam o México a menudo todavía dependen de componentes o equipos chinos, lo que mantiene ocupado el formidable ecosistema manufacturero del país”, explica The Wall Street Journal.
“El desequilibrio comercial global de China se ha convertido cada vez más en un lastre geopolítico. En algunos países, como la Unión Europea, temen que una avalancha de productos chinos baratos pueda perjudicar a las industrias locales. El Fondo Monetario Internacional ha advertido que China, la segunda economía más grande del mundo, es demasiado grande para depender de las exportaciones para su crecimiento”.



