Matan a balazos a periodista Carlos Castro en Veracruz

El periodista Carlos Castro fue asesinado a balazos la noche de este jueves 8 de enero de 2026 mientras estaba en un establecimiento del municipio de Poza Rica, en Veracruz.
Los hechos se registraron aproximadamente a las 20:00 horas en el interior del establecimiento “La Troguebirria”, ubicado en la avenida 20 de Noviembre de la colonia Cazones. De acuerdo con los primeros reportes de las autoridades locales, sujetos armados ingresaron al inmueble y dispararon de forma directa contra el comunicador, quien se encontraba en el lugar.
Tras el reporte de detonaciones de arma de fuego, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Veracruz activaron el operativo denominado Código Rojo. Elementos de la Policía Estatal y de la Fuerza Civil acordonaron el área, mientras que paramédicos confirmaron que la víctima ya no presentaba signos vitales.
Peritos especializados y agentes de la Policía Ministerial de la FGE arribaron al sitio para realizar el levantamiento de indicios balísticos y el traslado del cuerpo al Servicio Médico Forense (Semefo).
Hasta el momento, no se reportan personas detenidas por estos hechos. La vigilancia en los accesos y salidas de Poza Rica se mantiene reforzada por elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, quienes colaboran en las tareas de búsqueda de los agresores.
De acuerdo con reportes locales, el establecimiento es propiedad de su familia y es frecuentado por comunicadores de la región.
En redes sociales, otros periodistas y habitantes de la zona han externado su consternación por el asesinato del periodista.
¿Quién era Carlos Castro?
Carlos Castro se desempeñaba como reportero para el portal informativo Código Norte. En su trayectoria reciente, cubría temas de nota roja, denuncias ciudadanas y eventos sociales en la región norte de la entidad.
Integrantes del gremio periodístico en Poza Rica señalaron que Castro tenía aproximadamente un año de haber intensificado su actividad profesional en medios digitales.
Este ataque no solo arrebata la vida de un comunicador, sino que exhibe la vulnerabilidad de la prensa y la incapacidad de las autoridades para garantizar seguridad.



