Trump invita a la primera ministra japonesa Sanae Takaichi a visitar Estados Unidos

El presidente Donald Trump invitó a la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, a visitar Estados Unidos, durante una llamada telefónica el viernes por la noche en la que acordaron trabajar para reunirse a principios de este año, informaron fuentes oficiales.
El magnate republicano ya había anunciado una visita a China en abril, en momentos en que las relaciones entre Tokio y Pekín se han tensado luego de que Takaichi sugiriera en noviembre que Japón podría intervenir militarmente en caso de cualquier ataque contra Taiwán.
China reclama esa isla de régimen democrático como parte de su territorio y ha amenazado incluso con utilizar la fuerza para ponerla bajo su control.
En ese contexto, Takaichi y Trump hablaron durante 25 minutos y acordaron reforzar la cooperación económica y de seguridad, informó el Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón en un comunicado.
El presidente invitó a la dirigente japonesa a su país y “acordaron coordinarse en detalle para concretar la visita a Estados Unidos esta primavera”, añadió el texto.
El boletín no aclara si hablaron sobre China, aunque Trump y Takaichi “intercambiaron opiniones principalmente sobre la región indopacífica y confirmaron la estrecha cooperación entre Japón y Estados Unidos”.
China lanzó misiles y desplegó decenas de aviones de combate, buques de la Armada y embarcaciones de la Guardia Costera alrededor de Taiwán en maniobras con fuego real la semana pasada.
Los ejercicios militares provocaron una oleada de críticas internacionales, entre ellas las de Japón, Australia y países europeos.
Trump aconsejó a Takaichi que no provocara a China con Taiwán en otra conversación telefónica del 25 de noviembre, había informado el diario The Wall Street Journal, aunque Tokio desmintió la noticia.
Diplomacia EU-Japón
La relación entre Estados Unidos y Japón es uno de los pilares estratégicos de la seguridad en Asia-Pacífico desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Ambos países mantienen un tratado de seguridad vigente desde 1960, que permite la presencia militar estadounidense en territorio japonés y coordina la respuesta ante amenazas regionales.
Según el Departamento de Estado de Estados Unidos, esta alianza es “la piedra angular de la paz, la estabilidad y la prosperidad en el Indo-Pacífico”, especialmente frente al creciente poder militar de China.
En los últimos años, la región indopacífica se ha convertido en un foco central de la política exterior estadounidense. Informes del Pentágono y análisis del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) señalan que Washington busca fortalecer sus alianzas con países clave como Japón, Corea del Sur y Australia para contrarrestar la influencia de Pekín.
En este contexto, las tensiones en torno a Taiwán representan uno de los principales puntos de fricción, ya que China considera la isla como parte de su territorio, mientras que Estados Unidos y sus aliados defienden el statu quo y la estabilidad regional.
Japón, por su parte, ha adoptado una postura de seguridad más activa en los últimos años. De acuerdo con el Ministerio de Asuntos Exteriores japonés, Tokio ha incrementado su gasto militar y ha reforzado su cooperación con socios occidentales ante el aumento de las maniobras militares chinas en el mar de China Oriental y alrededor de Taiwán.



