Guadalupe Moreno Estrada tenía 10 años de edad cuando un par de mujeres la arrancaron de los brazos de su madre, bajo la promesa de contar con un trabajo que le diera de comer. Sin embargo, lo que muy pronto se dio cuenta fue que se trataba de las Poquianchis. Han pasado los años y no puedo creer todavía que las Poquianchis me hayan raptado. Y lo que tampoco puedo creer es que salí viva cuando muchas otras muchachas fueron maltratadas…
We would like to show you notifications for the latest news and updates.