Daniel Aguilar informó que los establecimientos de autopartes usadas y chatarreras deben registrar a quienes les venden materiales y facilitar inspecciones para prevenir la comercialización de piezas de procedencia ilícita.
Por Miguel Magaña | Piedras Negras, Coahuila
Para prevenir la compraventa de vehículos y autopartes robadas, el Ayuntamiento de Piedras Negras mantiene medidas de vigilancia y control sobre yonkes, chatarreras y establecimientos dedicados a la comercialización de piezas usadas, informó el secretario del Ayuntamiento, licenciado Daniel Aguilar.
El funcionario explicó que desde junio se implementó una circular administrativa firmada por el alcalde Jacobo Rodríguez, con el propósito de atender la instalación y operación irregular de este tipo de negocios, ya que, aunque algunos cuentan con licencia de funcionamiento y cumplen con los requisitos correspondientes, otros todavía presentan irregularidades.
Aguilar señaló que, como parte de este protocolo, se convocó a los propietarios de estos establecimientos y se les otorgaron permisos temporales condicionados a que realizaran las gestiones necesarias para regularizar su situación. Además, deben permitir las inspecciones de las distintas corporaciones para inhibir la compraventa de autopartes robadas.
Otra de las medidas consiste en llevar un registro de las personas que acuden a vender chatarra. Los propietarios deben recabar los datos mediante un formato proporcionado por las autoridades municipales y entregar semanalmente las listas al Departamento de Inspectores.
De acuerdo con el secretario, esta información también puede compartirse con las autoridades encargadas de la procuración de justicia, con el objetivo de facilitar la identificación de quienes comercializan estos materiales y contribuir a las investigaciones cuando sea necesario.
Las medidas cobran relevancia ante casos recientes de investigaciones por delitos relacionados con armas y presuntas operaciones comerciales vinculadas con establecimientos de autopartes usadas. No obstante, Aguilar explicó que el protocolo municipal busca principalmente fortalecer los controles, detectar posibles irregularidades y evitar que estos negocios sean utilizados para comercializar bienes de procedencia ilícita.
El funcionario destacó que la regularización de los establecimientos, las inspecciones y el registro de vendedores forman parte de las acciones emprendidas por el municipio para mantener mayor control sobre esta actividad comercial y colaborar con las autoridades de seguridad y justicia.


