Desde hace un par de días las calles y boulevares de Torreón se pintaron de naranja y rosa por las vendimias de las flores del día de muertos pues representa una de las temporadas de mayor actividad para los comerciantes de flores, quienes durante estos días se instalan para ofrecer arreglos y ramos a las familias que acuden a visitar a sus seres queridos.
María, propietaria de uno de estos negocios, compartió que las ventas han sido muy favorables e incluso registraron un incremento en comparación con el año pasado. Señaló que se trata de un oficio familiar que comenzó con su suegro y que, con el paso de los años, se ha mantenido gracias al trabajo y apoyo de sus seres queridos.
Explicó que la preparación para esta temporada comienza con aproximadamente tres meses de anticipación, periodo en el que se siembran las flores que posteriormente comercializan. Además, detalló que parte de su mercancía proviene de Villa Juárez, Durango, desde donde la trasladan hasta Torreón para ofrecerla a los visitantes.
Finalmente, destacó que detrás de cada temporada existe un esfuerzo familiar para mantener vivo el negocio, el cual durante el Día de Muertos encuentra una de sus principales oportunidades de venta, gracias a las personas que buscan llevar flores para adornar las tumbas de sus difuntos.


