En octubre de 2007, la detención de José Luis Calva Zepeda en un departamento de la colonia Guerrero sacudió al entonces Distrito Federal. La noticia del hallazgo de restos humanos en la cocina y de la posibilidad de que los hubiera ingerido fue devorada por la prensa de la época y así, el detenido fue bautizado bajo un nombre casi literario: El poeta caníbal. Sin embargo, detrás de los titulares sensacionalistas y el morbo mediático, existían víctimas, una cadena de omisiones institucionales, violencia intrafamiliar e impunidad.
Casi dos décadas después de aquellos hechos, la serie documental Poeta caníbal —producción original de tres episodios que estrena hoy HBO Max— revisita la historia de este personaje no para alimentar la fascinación por el homicida, sino para desmontar el mito y colocar el foco en las víctimas y en las fallas estructurales que permitieron sus crímenes, según explica Esteban Vidal, productor ejecutivo de HBO Max y mánager de Desarrollo y Producción Unscripted.

Una nueva mirada del Caníbal de la Guerrero
El periodista Luis Brito, una de las voces centrales del proyecto y quien entrevistó a Calva Zepeda durante 30 minutos tras su captura, reconoce que el tiempo que ha pasado y el acceso a documentos judiciales inéditos transformaron por completo la lectura de la tragedia.
En aquel momento lo cubrí, como la mayor parte de la prensa, como un caso enfocado en un asesino serial. Ahora, después de hacer una revisión y de tener acceso a mucha más información oficial, porque pudimos desclasificar expedientes de la Ciudad de México y del Estado de México referentes a sus homicidios, tengo una visión muy diferente: la de un individuo que era un agresor y un violentador de mujeres”, explica Brito en entrevista con Excélsior.
Para el periodista, el valor de la serie radica en desviar la atención de las excentricidades del personaje para señalar las alertas ignoradas: “El documental plantea no enfocarse en el sujeto o en facetas que llamaban la atención, sino en las problemáticas por las que este caso terminó ocurriendo: violencia de género, violencia intrafamiliar y muchísimas fallas de las instituciones que no prestaron atención a las alertas cuando esta persona iba evolucionando en su conducta”.

Esa postura marca la pauta ética de la producción frente a los riesgos de contribuir a la fascinación hacia el asesino. Esteban Vidal también enfatiza que la distancia de 20 años obliga a mirar los hechos desde una perspectiva social distinta, alejada del vértigo informativo que caracterizó 2007.
Bajo ningún punto de vista nos centramos en lo truculento o en los detalles morbosos del crimen”, subraya. “Nos interesa dar voz a familiares de víctimas, sobrevivientes y personas vinculadas que aún buscan justicia. Queremos entender el contexto social, policial y judicial que permitió que esto ocurriera; ésa es la forma de no revictimizar”.
El poeta: Víctima y victimario
José Luis Calva Zepeda fue encontrado en su celda, colgado de un cinturón, a dos meses de su detención. Aunque su proceso se inició por homicidio calificado y profanación de cadáver en contra de su pareja, Alejandra Garavito, estaba vinculado con al menos dos crímenes más.
Aunque el documental profundiza en la mente de Calva Zepeda y en la ausencia de atención a su salud mental tanto en el ámbito personal como por parte del Estado, la producción traza un límite claro respecto al perfil del agresor.
No hubo ni por parte del Estado ni por parte del propio individuo un tema de ir a terapia o consultar especialistas en salud mental”, señala Brito, quien habló con él tras su detención y escuchó de su propia voz la forma en que se autopercibía.

Para Vidal, “hay una diferencia abismal entre tratar de entender y justificar. Desde HBO buscamos entregar la mayor cantidad de información para que el espectador trate de entender, pero bajo ningún punto de vista justificar ningún tipo de crimen. Entendemos la complejidad de la mente humana, de los problemas mentales y del funcionamiento de las instituciones, pero bajo ninguna circunstancia justificamos el crimen”, enfatiza.


