Tras una semana marcada por tragedias, el líder religioso pidió reforzar la convivencia familiar, el diálogo y la reconciliación; destacó que frenar la violencia requiere el compromiso de toda la sociedad.
Por Miguel Magaña | Piedras Negras, Coahuila.
Ante los recientes hechos trágicos registrados en Piedras Negras, el obispo de la Diócesis, monseñor Alfonso Miranda, hizo un llamado a fortalecer la unión familiar, recuperar los valores y promover la reconciliación como parte de un esfuerzo colectivo para construir una sociedad más pacífica.
El representante de la Iglesia católica lamentó los acontecimientos que han causado dolor entre las familias nigropetenses, entre ellos el feminicidio ocurrido durante la semana, un caso de suicidio y accidentes con consecuencias fatales. Señaló que estos hechos se suman a situaciones de violencia registradas en otras partes del país, así como a enfrentamientos entre menores de edad que circulan en redes sociales.
Miranda consideró que la confrontación social exige una respuesta que involucre a todos los sectores, desde las familias y las escuelas hasta las instituciones religiosas y la sociedad civil. Subrayó que el objetivo debe ser fortalecer la convivencia, fomentar el respeto y evitar que las diferencias continúen convirtiéndose en expresiones de violencia.
El obispo destacó que la Iglesia debe mantener su labor de acompañamiento espiritual, acercándose a las familias y ofreciendo espacios de escucha, reflexión y orientación. También invitó a no dejar de transmitir mensajes de esperanza, perdón y solidaridad, especialmente a quienes atraviesan momentos difíciles.
Asimismo, sostuvo que la construcción de la paz no corresponde únicamente a una institución o a un grupo social, sino que requiere la participación de todos, independientemente de sus creencias. Por ello, convocó a promover el diálogo, la tolerancia, la comprensión y el apoyo mutuo como herramientas para fortalecer el tejido social.
El prelado retomó el ejemplo de San Francisco de Asís, cuya celebración se conmemora el 4 de octubre, para recordar la importancia de la fraternidad y la reconciliación. Su mensaje se suma a los llamados a mantener la unidad comunitaria y a impulsar acciones que contribuyan a una convivencia más respetuosa en Piedras Negras.
En este contexto, la reflexión del obispo pone el acento en la corresponsabilidad social: la prevención de la violencia y el acompañamiento a las personas en situaciones vulnerables requieren la colaboración de familias, escuelas, instituciones y autoridades, cada una desde el ámbito que le corresponde.


