Saied Abu Farchi pasó del festejo a los vestidores en cuestión de segundos. El delantero marcó el empate de Israel ante Austria, tomó el banderín de córner para celebrar y recibió su segunda tarjeta amarilla. La expulsión dejó a su selección con diez futbolistas en un partido que terminó con derrota por 3-1.
La decisión abrió una discusión sobre el significado del gesto. Algunas versiones interpretaron que Abu Farchi había simulado disparar un arma con el banderín. Sin embargo, en el entorno de la selección de Israel señalaron que se trata de una celebración habitual del jugador, descrita en otros reportes como una imitación de un golpe con un taco de billar. Las imágenes por sí solas no permiten establecer con certeza qué quiso representar el delantero.
Austria había tomado la ventaja al minuto 43, cuando Romano Schmid convirtió un penal. Tras el descanso, Israel encontró la respuesta en un remate de cabeza de Abu Farchi, que puso el marcador 1-1 al minuto 55.
El delantero corrió entonces hacia una esquina de la cancha y utilizó el banderín durante su celebración. El árbitro Georgi Kabakov le mostró una amarilla. Abu Farchi ya había sido amonestado minutos antes, por lo que la nueva tarjeta significó su expulsión justo después de anotar.
Un festejo que cambió el partido
Israel tuvo que defender el empate con un hombre menos durante el resto del encuentro. Austria encontró el gol de la ventaja hasta el minuto 90, por conducto de Phillipp Mwene, y Sasa Kalajdzic sentenció el 3-1 en el tiempo añadido.
La tarjeta roja convirtió el gol de Abu Farchi en el centro de la polémica. Para quienes vieron un gesto con un arma, la celebración justificaba la intervención arbitral. La versión del billar plantea otra lectura, reforzada por los reportes de que el atacante ya había festejado de esa manera. En cualquier caso, la segunda amarilla quedó registrada y Israel perdió al autor de su único gol cuando acababa de volver al partido.
Austria se llevó los tres puntos en su presentación en la UEFA Nations League. Israel, en cambio, salió de Linz con una derrota y con una discusión que continuó más allá del resultado: qué representó realmente el gesto de Abu Farchi y por qué terminó costándole la expulsión.


