La inflación en México mantiene su tendencia al alza. Durante la primera quincena de septiembre, el indicador general aceleró su paso hasta alcanzar un 3.42%, frente al 3.26% registrado en agosto. Este incremento quincenal del 0.33% impacta directamente en el bolsillo de los consumidores, según el último reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Durante este periodo el índice de precios subyacente, que excluye bienes y servicios con alta volatilidad, aumentó un 0.17% a tasa quincenal. Al interior de este rubro, los precios de las mercancías subieron 0.13% y los de los servicios un 0.21%.
En tanto, el índice de precios no subyacente subió 0.88% a tasa quincenal. Dentro de este, los precios de las frutas y verduras se dispararon 3.38% y los de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno un 0.24%.
Productos que subieron de precio
La despensa básica fue la principal afectada por esta aceleración en la primera quincena de septiembre. Las verduras y las proteínas de consumo diario lideraron los aumentos:
- Jitomate, con una subida del 22.79%.
- Cebolla, con un incremento del 8.61%.
- Gas domóticos LP, con una alza del 1.97%.
- Pollo, con un aumento del 1.53%.
El jitomate es el producto que mayor presión ejerció sobre el INPC, registrando un encarecimiento de casi el 23% en tan solo 15 días, lo que afecta directamente el costo de preparación de alimentos en los hogares mexicanos.
Productos que bajaron de precio
En contraste con la canasta básica alimentaria, algunos servicios y productos agrícolas mostraron descensos que ayudaron a mitigar, en parte, el golpe de la inflación:
- Servicios profesionales, con una baja del 16.50%.
- Papa y otros tubérculos, con una reducción del 6.69%.
- Aguacate, con una disminución del 4.02%.
- Naranja, con una baja del 3.95%.
- Tequila, con una reducción del 2.91%.
- Pañales, con una disminución del 1.00%.


