A pesar de contar con estudios de licenciatura, maestría, especialidades y capacitaciones en el extranjero, solo los tienen firmando listas, esto es lo que viven elementos de la extinta Policía Federal y Guardia Nacional que no tienen asignaciones ni funciones claras.
Somos entre cinco mil y 10 mil elementos los que estamos desperdiciados, arrumbados en una oficina. Y todo eso nos lo botaron a la basura por un capricho del expresidente López Obrador”, dijo una expolicía federal.
Los elementos, con hasta 20 años de trayectoria en la extinta Policía Federal, acusan encontrarse en una situación de incertidumbre laboral, hostigamiento y amenazas de recorte salarial tras ser relegados a firmar asistencias diarias en la vía pública, sin funciones claras ni una adscripción formal a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
Ingreso solo si tienen “influencias”
En diciembre de 2025, recibieron un oficio de cese en la Guardia Nacional, donde se señalaba que se reincorporarían a la SSPC conservando su trabajo, sueldo y beneficios.
Sin embargo, los afectados aseguran que las mesas de transición fueron postergadas, al consultar lo que había pasado los condicionaron a contar con “influencias” para ingresar a la Secretaría, de lo contrario debían aceptar el traspaso al Servicio de Protección Federal (SPF).
Pues si tienen un padrino o un director general de alguna de las áreas a las que ustedes quieran pertenecer, le van a tener que solicitar que los invite, porque de lo contrario, ustedes van a tener que pasar a Protección Federal”, dijo un expolicía federal.
La orden de incorporarse a Protección Federal se dio bajo el argumento de que la Secretaría ya no reconoce los rangos jerárquicos de la Policía Federal. Los exagentes rechazaron esta orden, pues pasarían de estar en áreas de inteligencia, investigación o seguridad nacional a cuidar puertas de edificios de gobierno.

Los agentes denuncian que su única actividad actual consiste en presentarse en las inmediaciones del SPF únicamente a registrar su asistencia en la banqueta, sin acceso a las instalaciones, comedores o servicios sanitarios adecuados.
Asimismo, acusan tratos hostiles y descalificaciones por parte de mandos operativos. Un elemento afectado declaró: “Hemos sido tratados de una manera muy denigrante, hostil, se nos dice que somos unos huevones por estar en Guardia Nacional, que somos conflictivos por ser policías federales exigiendo derechos”.
Usar recursos propios para despliegue
El pasado 30 de junio se recrudeció la presión al ordenarles un despliegue operativo al noroeste del país cubriendo sus propios gastos de traslado, bajo la advertencia de causar baja definitiva tras tres inasistencias.

Al respecto, un testimonio señaló: “Si yo acepto, voy a aceptar de que también estoy de acuerdo gastar de mi sueldo para yo desplegarme hasta la frontera“. A esto se suma la amenaza de un recorte del 70 por ciento en sus salarios y la falta de transparencia en sus nóminas desde febrero.
Los exintegrantes exigen la adscripción directa a la SSPC, conforme al decreto oficial emitido por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, el respeto a sus rangos, antigüedad y derechos laborales, así como un trato digno a sus años de servicio al país.


