El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, presentó este jueves un plan para desalojar a los palestinos de la Franja de Gaza y enviarlos al extranjero. La propuesta, que forma parte de su estrategia electoral de cara a las elecciones generales del 27 de octubre, contempla la expulsión de 250,000 palestinos en un año, mientras que el resto de los aproximadamente dos millones de habitantes serían desplazados en los seis años siguientes.
Ben Gvir, líder del partido de extrema derecha Poder Judío y aliado clave en la coalición del primer ministro Benjamin Netanyahu, aseguró que “tenemos que alentar la emigración de los habitantes de Gaza” y sostuvo que el plan no implica obligar a los palestinos a abandonar sus tierras. También afirmó que varios países estarían “dispuestos” a acogerlos, aunque no especificó cuáles.
El desplazamiento forzado de civiles en un territorio ocupado se considera un crimen de guerra según la Convención de Ginebra. Para los palestinos, cualquier intento de expulsión remite a la Nakba, el éxodo de 1948 tras la creación del Estado de Israel, considerado una catástrofe nacional.
Las declaraciones de Ben Gvir ya han generado condenas internacionales, sumándose a la polémica por sus comentarios de agosto, cuando dijo que Israel debería matar a “30 o 40” personas cada noche en Gaza, lo que provocó repudio de la ONU y de países como Francia y Alemania.
Las elecciones del 27 de octubre se perfilan como muy reñidas y no está claro si los partidos que integran actualmente el gobierno mantendrán el poder.
El ministro de Defensa, Israel Katz, del partido Likud, reconoció que el gobierno tiene planes para desplazar a los palestinos de Gaza, pero señaló que están a la espera de que Estados Unidos decida a dónde podrían ser enviados.


