El Día D: Bajo presión. Brendan Fraser y Kerry Condon narran el plan del Desembarco de Normandía

La actriz irlandesa Kerry Condon, a quien vimos en F1: La película, recibió la invitación del director Anthony Maras para interpretar en El Día D: Bajo presión a Kay Summersby, miembro del ejército británico que durante la Segunda Guerra Mundial, secretaria personal, chofer y amante de Dwight D. Eisenhower, el entonces Comandante Supremo de las Fuerzas Aliadas en Europa.
Así que la nominada al Oscar fue la única chica que trabajó junto a un nutrido grupo de actores, entre ellos Brendan Fraser, Andrew Scott, Chris Messina y Damian Lewis, para dar vida a una mujer que hizo historia y logró hazañas que no eran comunes para la época siendo mujer.
Kay era una mujer muy adelantada a su tiempo, incluso el hecho de haber empezado como conductora de ambulancias, para mí era como: ‘Wow, esta chica tiene una actitud genial’. Imagínate hacer todo eso en aquella época y la presión no la intimidaba. Era una muy segura de sí misma, diligente y entregada a su carrera”, contó en entrevista con Excélsior Kerry Condon.
En El Día D: Bajo presión, que llega el jueves a cines, se cuenta un pasaje de finales de la Segunda Guerra Mundial que muy pocos saben y que tiene que ver en cómo un grupo de líderes políticos y militares consultaron a destacados meteorólogos para analizar si les convenía o no desembarcar el 6 de junio de 1944 en las playas de Normandía para comenzar la llamada Operación Overlord y así liberar a los territorios europeos ocupados por la Alemania nazi.
En medio de ese contexto, Kay se econvierte en colaboradora, mediadora y consejera de Eisenhower (Fraser), esclareciendo los caminos a seguir en ese momento coyuntural de la historia de la humanidad.
Me sorprendió bastante que esto hubiera sucedido en la vida real. Y también como actriz me entusiasmaba hacer una película de época, considerando que acababa de pasar unos años trabajando en F1: La película. Así que fueron ambas cosas las que me motivaron a aceptar el papel. Y si a eso le añades que ella fuera esta figura femenina en medio de una situación militar de tanta presión y basada en un personaje real, pues había muchos elementos para sumarme al proyecto”, apuntó la actriz británica, de 43 años.
Basada en la obra de teatro homónima de 2014, el drama bélico El Día D: Bajo presión ha sido uno de los proyectos que más ha disfrutado la actriz irlandesa, quien fue nominada al Oscar en 2023 a Mejor actriz de reparto por Los espíritus de la isla.

Si bien es cierto que recibió un libreto en donde se especificaba cómo era su personaje y cómo debía reaccionar ante ciertas situaciones frente a cámara, se le preguntó a la irlandesa si ella hizo alguna investigación aparte que le ayudara a comprender a Summersby.
“Ella escribió un libro (Olvidando el pasado: Mi historia de amor con Dwight D. Eisenhower, 1976) sobre su tiempo con el presidente Eisenhower —bueno, él no era presidente en ese momento, pero escribió un libro sobre eso— que usé bastante como referencia. Y también estaban las fotografías y cosas que pudimos revisar para su peinado y maquillaje. Así que sí, hubo bastante material, pero al mismo tiempo, mucho de ello ya estaba en el guion. Simplemente supe qué interpretar basándome en el guion”, apuntó Condon.
Detrás de este proyecto que mantiene al borde de la butaca al espectador, se encuentra el realizador australiano Anthony Maras, quien en 2018 nos llevó a un viaje de angustia y suspenso cuando recreó en el cine los atentados terroristas de Bombay de 2008. En esta ocasión regresa a la pantalla grande con este pasake que ha sido tomado desde distintos frentes.
Me pareció fascinante porque es una historia de guerra que todo el mundo cree conocer, pero de la que en realidad nadie sabe nada. Trata sobre el dilema, la lucha y el choque entre grandes mentes: generales, soldados, oficiales, meteorólogos y científicos, intentando lanzar la invasión más grande de la historia, sin que nadie tuviera la respuesta definitiva de cómo lograrlo. Ver a esos grandes egos y mentes brillantes enfrentarse mientras se enloquecían durante tres días previos al desembarco de Normandía me pareció dramático por naturaleza”, compartió el realizador en enlace virtual.
Respecto a por qué eligió al ganador del Oscar Brendan Fraser para el papel de Eisenhower, el director australiano comentó que él le podía imprimir la dualidad que requería el personaje.
“Eisenhower es mundialmente conocido como un famoso presidente y el titán militar que ganó la Segunda Guerra Mundial como Comandante Supremo Aliado, pero antes de ser todo eso, era un general que se fumaba seis paquetes de cigarrillos al día, tomaba veinte tazas de café y cuyo cuerpo se estaba desmoronando. En sus momentos de intimidad, lo carcomía el miedo al fracaso, el temor de fallarle a sus hombres y el pánico de que se repitiera a gran escala la catástrofe del Ejercicio Tiger (el ensayo previo al Día D donde murieron cientos de hombres).
Todo el mundo ve a Eisenhower como una figura monumental, pero tenía una vulnerabilidad humana, sentía miedo como cualquiera de nosotros y pensé que en Brendan tendríamos a un actor con la valentía de conectar con esa vulnerabilidad y humanidad”, contó Maras.
En El Día D: Bajo presión se muestra cómo Eisenhower y varios líderes europeos reclutan a dos reconocidos meteorólogos: el escocés James Stagg, interpretado por el actor irlandés Andrew Scott, así como al estadunidense Irving Krick, a quien da vida en la pantalla el neoyorquino Chris Messina, para que les indiquen en qué fecha era viable desembarcar en Normandía.
Para lograr realismo total en el diseño de producción, el equipo de utilería consiguió y restauró barómetros, mapas sinópticos y herramientas de medición de presión atmosférica originales utilizados por la Met Office británica en 1944.
Las diferencias entre estos dos meteorólogos son visibles desde el primer momento: Stagg aseguraba que se venía una tormenta que no permitiría llevar a cabo el desembarco días antes del 6 de junio de 1944, mientras que Krick aseguraba que sí se iba a poder desembarcar antes. Ante esta división de visiones, los líderes del mundo no sabían a quién hacerle caso, pero todo le fue dando la razón a Stagg, quien demostró científicamente que se venía muy mal tiempo y así sucedió. Ahora toda la atención estaba en ver qué día se podía llevar a cabo el Día D.
El personaje de Stagg tiene una especie de heroísmo muy diferente al que había visto en otros proyectos o en muchas otras películas. Es un heroísmo silencioso: el de alguien dispuesto a mirar a los ojos a una persona sumamente poderosa como Eisenhower y decirle exactamente lo que no quiere escuchar, pero que necesita escuchar. Creo que eso requiere de mucha valentía y sabiduría, y Stagg tenía ambas. Ese es el corazón de esta película”, reflexionó Maras.
Tomando en cuenta lo anterior, se le preguntó a Kerry Condon cómo fue trabajar con Brendan Fraser y con Andrew Scott, dos de los actores que se roban la cámara con sus interpretaciones.
“Dependía de la escena, por supuesto, porque con el personaje de Brendan, en público era una persona diferente a cuando estaba en privado con mi personaje. Mostraba sus señales de estrés mientras intentaba tomar esta decisión tan difícil. Así que dependía de qué versión de él me tocaba en cada momento, y luego con Andrew hubo un crecimiento con su personaje, ya que al principio ella lo siente un poco áspero y necesita enseñarle cómo funcionan las cosas, pero cuando empieza a entenderlo un poco más, se vuelve más amable. Así que hay cierta evolución con él”, remató Condon.



