Envejecer mejor…¡Sí es posible!

El envejecimiento de la piel no depende únicamente del paso del tiempo. De acuerdo con la dermatóloga Nancy Rosas, especialista en dermatooncología, el estrés oxidativo y la acumulación de radicales libres desempeñan un papel determinante al interferir con los mecanismos naturales de reparación celular.
Durante el más reciente episodio del podcast Health Café, conducido por Juana Ramírez, la especialista explicó que el estrés oxidativo es un proceso normal del organismo; sin embargo, cuando los radicales libres aumentan y las defensas antioxidantes disminuyen, el ADN puede sufrir alteraciones que aceleran la aparición de manchas, líneas de expresión y arrugas.
Riesgo acumulado
Nancy Rosas advirtió que el fotoenvejecimiento también mantiene una estrecha relación con el cáncer de piel. El daño provocado por la radiación solar se acumula desde la infancia y, con el paso de los años, incrementa las modificaciones celulares.
Además, señaló que el llamado exposoma es un término que reúne todos los factores ambientales y de estilo de vida: contaminación, tabaquismo, estrés, sedentarismo o mala alimentación, los cuales influyen directamente en el deterioro de la piel.
Destacó que la vitamina C continúa siendo el antioxidante con mayor respaldo científico para ayudar a controlar los radicales libres. Su función no es eliminarlos por completo, sino mantenerlos en niveles adecuados para favorecer la reparación celular, además de estimular la producción de colágeno, mejorar la cicatrización y contribuir a una piel con mayor luminosidad.
Al hablar sobre la elección de un sérum, recomendó buscar productos con una molécula estable, una concentración adecuada y un envase que proteja la fórmula de la luz y el aire. Como ejemplo, destacó Flavo-C Intense, de Isdinceutics, por combinar tres tipos de vitamina C y tres boosters que ayudan a mantener la estabilidad de la fórmula, es decir, evitan que la vitamina C se oxide, además de favorecer su penetración en distintas capas de la piel.

Prevención diaria
La especialista recomienda incorporar antioxidantes desde los 20 años como parte de una estrategia preventiva, aunque enfatizó que nunca es tarde para comenzar una rutina de cuidado.
Explicó que la vitamina C debe aplicarse por las mañanas, después de la limpieza facial y antes del protector solar. Sin embargo, subrayó que ningún antioxidante sustituye la fotoprotección diaria, ya que ambos productos actúan de manera complementaria para reducir el daño provocado por la exposición solar y favorecer un envejecimiento saludable de la piel.
Más allá de una cuestión estética, la combinación de antioxidantes como la vitamina C, una rutina constante y el uso diario de protector solar, puede marcar la diferencia entre envejecer de forma saludable o acumular un daño que, con el tiempo, puede tener consecuencias mayores.



