La actividad comercial en la ciudad de Piedras Negras experimenta una marcada desaceleración debido a una combinación de factores económicos y migratorios. El temor persistente entre un sector de la población a sufrir la revocación de sus visas de turista o de residencia permanente en Estados Unidos, sumado a los tiempos de espera prolongados en los cruces internacionales y a un tipo de cambio relativamente bajo, mantiene las ventas locales operando en niveles reducidos.
Así lo explicó en entrevista el exdirigente estatal de la Confederación Nacional de Cámaras de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO), Héctor Rodríguez López. El líder empresarial señaló que este conjunto de variables ha desincentivado de manera directa el flujo de visitantes extranjeros hacia la frontera mexicana, impactando el dinamismo económico de la región.
Al respecto, el comerciante local expuso:
«Un dólar barato le beneficia a Eagle Pass, no a Piedras Negras; las filas tan largas siguen ahuyentando a muchos visitantes y esperemos que pronto se resuelva el miedo que tiene la gente de cruzar la frontera en ambos sentidos».
Esta pérdida de dinamismo en el consumo local coincide con reportes de desaceleración económica a nivel nacional y estatal, donde los controles aduaneros severos en los puentes internacionales han generado retrasos en la fluidez de personas y mercancías.
A pesar del entorno complejo que ha dominado los últimos meses, el sector empresarial mantiene el optimismo de cara al último trimestre del año. Rodríguez López indicó que el comercio formal confía en la inminente derrama económica de la temporada decembrina —impulsada por el pago de aguinaldos y las festividades de fin de año— como el catalizador necesario para revertir la tendencia negativa y lograr una recuperación en sus márgenes de utilidad.


